<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082</id><updated>2011-12-24T17:52:31.301+01:00</updated><title type='text'>.. Un pensamiento llena la inmensidad..</title><subtitle type='html'>&lt;strong&gt;(William Blake)&lt;/strong&gt;</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>122</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-9097974690693443350</id><published>2011-05-30T21:44:00.001+02:00</published><updated>2011-05-30T21:48:30.903+02:00</updated><title type='text'>Rojo</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-_CqLKGU8OpE/TeP0YQ-ACmI/AAAAAAAAARE/E3VRQ6Gz4J0/s1600/rojo.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 175px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5612598258342824546" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-_CqLKGU8OpE/TeP0YQ-ACmI/AAAAAAAAARE/E3VRQ6Gz4J0/s320/rojo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;No era un rojo demasiado brillante, ni demasiado oscuro. Era el rojo perfecto: suave, sin ser mate pero tampoco muy brillante; ése que queda bien a todo el mundo y el que todo el mundo se imagina cuando piensa en un pintalabios rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se lo aplicó cuidadosamente, empezando por el centro y perfilando hacia fuera, luego rellenando el resto con hábiles trazos. Primero el labio superior, luego el inferior. Observó sus labios un segundo, y de nuevo los retocó aquí y allá mientras abría la boca para llegar a las comisuras y la cerraba para ver el resultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, mientras tanto, la observaba embelesada. Había terminado de arreglarme hacía unos minutos y no había podido resistirme a la visión de aquel rojo que hacía sus labios de terciopelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se dio cuenta de mi atención mientras observaba, por enésima vez, su propio reflejo en el espejo, y girándose hacia mí me preguntó: ¿quieres un poco?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré sus labios rojos un instante y, sin saber qué decir, asentí con la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se acercó hacía mí y, mientras yo hacía ademán de coger el pintalabios de su mano, acercó sus labios rojos a los míos y me besó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna que otra vez me había imaginado besando a otra chica. Imaginaba que sería más o menos igual que con un chico porque, al fin y al cabo, tan sólo era un beso. Pero en el mismo instante en que sus labios se entrelazaron con los míos me di cuenta de cuan equivocada estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus labios eran suaves, delicados y tiernos y, aunque se me pasó por la mente que debía estar arruinando el maravilloso pintalabios rojo, no me importó lo más mínimo. Le devolví el beso con toda la dulzura que fui capaz, pero a la vez ansiando que no terminara nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, cuando introdujo su lengua en mi boca, la recibí con anhelo y la fundí con la mía en un beso que ya no era beso, sino una explosión de sensaciones conocidas y nuevas, pero infinitamente mejores a todas las que había sentido hasta aquel momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante aquellos segundos sólo existíamos nosotras y nuestro beso, y el resto de la habitación y del mundo entero habían perdido todo el sentido que pudieran tener. Con los ojos cerrados, sentí como si mi cuerpo flotara por el aire y, de repente, necesité abrirlos para asegurarme de que mis pies seguían pegados al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que los abrí, y lo primero que vi fueron sus labios rojos, perfectos e intactos y con una mueca extraña que no supe descifrar, mientras sus ojos oscuros me miraban inquisitivamente y su mano me tendía el ya olvidado pintalabios rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quieres un poco?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-9097974690693443350?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/9097974690693443350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=9097974690693443350&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/9097974690693443350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/9097974690693443350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2011/05/rojo.html' title='Rojo'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-_CqLKGU8OpE/TeP0YQ-ACmI/AAAAAAAAARE/E3VRQ6Gz4J0/s72-c/rojo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-105396887287626818</id><published>2009-04-07T21:07:00.003+02:00</published><updated>2009-04-07T21:10:05.787+02:00</updated><title type='text'>Turnos</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SdukmZrM3zI/AAAAAAAAAPg/MYVkpXcS6Nw/s1600-h/Turnos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322028364302442290" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SdukmZrM3zI/AAAAAAAAAPg/MYVkpXcS6Nw/s320/Turnos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Nuestras caras se aproximaron como impulsadas por un resorte, como si en cada una de ellas estuviera el polo opuesto de un imán, como si formaran parte de un acto reflejo. Y, mientras se acercaban, mis ojos se perdían en lo más profundo de tus ojos, sin mirar nada más allá: ni tus mejillas sonrosadas por el calor que hacía en aquella habitación de apenas cuatro metros cuadrados, ni en tu pelo que unos segundos antes habías revuelto, ni en tus labios carnosos y entreabiertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestras caras se aproximaron hasta quedar a sólo unos centímetros de distancia, y sólo existían tu cara y la mía en nuestras mentes, en aquella habitación y en el mundo entero. Casi podía rozar la punta de mi nariz con la tuya; podía notar el aire que movían tus pestañas cuando parpadeabas; mi aliento se mezclaba con el tuyo como si en realidad fueran uno solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ensimismada como estaba en captar cada uno de los detalles que tu proximidad me ofrecía, perdí la noción del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, de repente, uno de los dos o quizás los dos a la vez, recorrimos los últimos milímetros que nos faltaban para entrelazar nuestros labios y un escalofrío recorrió mi cuerpo desde mi nuca hasta la punta de mis pies. Me sentía como si hubiese estado en pleno desierto y acabara de encontrarme con la primera fuente de agua en quilómetros, y mi sed era insaciable. Saboreé cada rincón de esa cara y de esa boca como si nunca antes hubiera tenido papilas gustativas. Hubo un momento en el que creí que nuestras pieles se habían fundido y que aquel rostro que besaba formaba parte del mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que mis labios decidieron explorar un poco más, y se deslizaron por tu cuello mientras mis dedos apartaban cada uno los obstáculos que alejaban mi boca de tu cuerpo. Continué bajando, deteniéndome en cada rincón y en cada curva, sintiendo tu respiración agitada y los escalofríos que recorrían tu piel cuando mis labios la rozaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a la parte más sensible de tu ser, tu cuerpo, agradecido, estalló en una explosión de genuino placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, entonces, feliz por saberte profundamente satisfecho, me recosté sobre las sábanas a tu lado y relajé cada uno de los músculos de mi cuerpo, mirándote a los ojos con lujuria, consciente de que había llegado mi turno.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-105396887287626818?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/105396887287626818/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=105396887287626818&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/105396887287626818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/105396887287626818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/04/turnos.html' title='Turnos'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SdukmZrM3zI/AAAAAAAAAPg/MYVkpXcS6Nw/s72-c/Turnos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-635158893380645379</id><published>2009-03-30T19:35:00.001+02:00</published><updated>2009-03-30T19:36:55.050+02:00</updated><title type='text'>Dos amigas</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SdEDKAUqn5I/AAAAAAAAAPY/zqF9wPugvlk/s1600-h/Dos+amigas.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5319036105321521042" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 214px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SdEDKAUqn5I/AAAAAAAAAPY/zqF9wPugvlk/s320/Dos+amigas.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;- ¿Sabes qué? Me gustaría ser guapa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Guapa? ¿Es ésa tu ambición en la vida? No me puedo creer que pienses eso… Aunque no me extraña, porque la sociedad de hoy en día sólo valora la belleza, por encima de todas las demás cualidades. Ya no importa que seas una bella persona, hayas estudiado tres carreras y domines cinco idiomas; si no eres guapo, no sirves para nada. ¿No te das cuenta de cómo estamos gracias a conceptos como la belleza? Millones de chicas que se mueren de hambre por todo el mundo sólo para entrar dentro de un modelo estético que, en teoría, las hará más felices. Dejándose morir sólo por ser aceptadas. Pero, ¿cómo culparlas? ¡Si la prensa y la televisión lo único que enseñan es eso! Y nosotros, aceptándolo, no estamos más que ayudando a destruir los valores que intentaban inculcarnos nuestros padres de niños… ¡aquello sí que valía la pena, aunque entonces no le hiciéramos mucho caso!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Breve pausa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, si ya… Pero lo que quería decir es que, si fuera guapa, ligaría más…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Ligar? ¿Acaso necesitas un hombre en tu vida para poder seguir adelante? Deberías avergonzarte por decir eso… ¿Dónde está tu independencia? ¿Dónde está todo aquello por lo que millones de mujeres han luchado durante el siglo veinte, y por lo que siguen luchando hoy en día? ¿Para qué lo hacen, si después vamos por ahí admitiendo que no podemos vivir sin los hombres? Vale, es cierto que la humanidad los necesita para seguir adelante; sabemos que son necesarios un hombre y una mujer para procrear pero, fuera de este tema… ¿Para qué? Las mujeres llevamos años demostrando que podemos salir adelante a pesar de todos los problemas; somos fuertes y no nos importa luchar por aquello en lo que creemos. No hemos llegado hasta donde estamos con esa actitud de sumisión…&lt;br /&gt;Mira, antes te hablaba de los valores de nuestros padres. Pues bien, ¿sabes una cosa en la que fallaron, y precisamente con nosotras, con las niñas? En la idea del príncipe azul. Si, ya de pequeñas, no nos metieran en la cabeza esa idea, ¡todo sería mucho más fácil! Y, ¿por qué? Pues porque no nos pasaríamos la vida buscando algo que no existe, y no lloraríamos cada vez que uno que parecía serlo, acaba por convertirse en rana…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra pausa, un poco más larga esta vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya, si te entiendo… Pero yo lo decía porque bueno, no sé, a lo mejor son sólo ideas mías y no tiene porqué ser verdad pero... Si fuera más guapa, y ligara más… entonces, en teoría, follaría más, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio al otro lado del teléfono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mmmmm, sí, ya. ¿Y cómo de guapa dices que habría que ser?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-635158893380645379?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/635158893380645379/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=635158893380645379&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/635158893380645379'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/635158893380645379'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/03/dos-amigas.html' title='Dos amigas'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SdEDKAUqn5I/AAAAAAAAAPY/zqF9wPugvlk/s72-c/Dos+amigas.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8019287802108570650</id><published>2009-03-25T23:40:00.002+01:00</published><updated>2009-03-25T23:48:37.397+01:00</updated><title type='text'>Empatía (III)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/Scq0WGjzsEI/AAAAAAAAAPI/NDkW6x76nog/s1600-h/Empat%C3%ADa+(III).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317260601875214402" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/Scq0WGjzsEI/AAAAAAAAAPI/NDkW6x76nog/s320/Empat%C3%ADa+(III).jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Pasaron los días, las semanas… Y poco a poco se me fue olvidando lo ocurrido. No es que no hubiera intentando encontrármela de nuevo; de hecho, había analizado minuciosamente lo que había hecho aquel día al llegar al metro (qué hora exacta era, en qué vagón y por qué puerta me había subido…) para repetirlo y, con un poco de suerte, verla de nuevo. Probé ese sistema durante un par de días pero al ver que no daba resultado probé otros, como coger el siguiente metro que pasara (por si ella se había dormido) o el anterior (por si había madrugado), o dejar pasar un par, o adelantarme bastante a mi hora habitual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho así suena un poco paranoico, pero debes comprenderlo: hacía muchos años que me ocurría aquello y era la primera vez en toda mi vida que creía haber encontrado a alguien como yo. Me hubiera encantado hablar con ella y preguntarle si le pasaba desde hacía mucho, que cómo lo había descubierto, que qué sentía… Y, de la misma manera, abrirme con ella y contarle mis experiencias también; porque la verdad era que nunca se lo había confesado a nadie. Por miedo al rechazo, o a que pensaran que estaba majareta, o por vergüenza, o por miedo a que se sintieran incómodos en mi presencia (quizás pensaran que, de ser verdad, podría pasarme con ellos). Aunque ahora que lo pienso, creo que lo único por lo que realmente no lo había hecho era por miedo a que fuera quien fuera quien lo supiera, lo contara y yo me convirtiese en el hazmerreír de todo el mundo. &lt;em&gt;Mirad&lt;/em&gt;, dirían, &lt;em&gt;la loca que lee la mente, jajaja&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que llegó un día en el que al levantarme por la mañana no pensé en la estrategia que seguiría aquel día. Y ese día fue precisamente el día en que la volví a ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iba leyendo en el metro, tan concentrada que no me enteraba de lo que pasaba a mi alrededor. Si un libro me gusta realmente, me concentro tanto que pierdo la noción del tiempo, y muchas veces he llegado tarde al trabajo porque se me ha pasado la parada. Pues bien, como decía, estaba leyendo y en un momento dado levanté la cabeza para mirar qué parada era la siguiente y así ver cuánto me quedaba. Precisamente, la parada era la misma en la que se había bajado ella, y entonces me acordé y miré a mi izquierda, esperando encontrármela allí con su pelo naranja, su ropa extravagante y su música. ¡Y allí estaba! ¡Y me estaba mirando! Todo pasó en unos segundos: en los que, mientras recobraba la compostura (es decir, cambiaba la cara de boba que debía de haber puesto al verla), noté que el metro paraba y ella me aguantaba la mirada hasta justo antes de bajar. No me dio tiempo a pensar qué había pasado ni qué demonios estaba haciendo cuando me vi abriéndome paso a trompicones para salir por la puerta antes de que se cerrara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y salí. No sabía en qué dirección había ido, así que me puse de puntillas para mirar por encima de la multitud mientras recibía los codazos y empujones de todos los que pasaban por mi lado. Al final me pareció vislumbrar un destello naranja de su pelo y hacia allí me dirigí. Fue en ese momento, cuando me peleaba intentando acortar distancias, cuando recobré la razón y me pregunté qué estaba haciendo. Vale, sí, estaba persiguiendo a la chica empática pero, en el hipotético caso de que lograra alcanzarla… ¿qué? No sé, le soltaría algo en plan: &lt;em&gt;Hey, ¿me has leído el pensamiento?&lt;/em&gt; Entonces fue cuando me sentí totalmente ridícula, persiguiendo adolescentes como una lesbiana-pedófila-obsesionada. Pensé también en qué excusa pondría al llegar al trabajo (el retraso del metro o el despertador estropeado ya lo había usado varias veces) y en que si a aquellas alturas decidía volver atrás, es decir, a contracorriente, aquello podría acabar en un sangriento asesinato por parte de todos aquellos que me empujaban desesperados por salir a la superficie. Pero por segunda vez en unos minutos, algo inesperado hizo que no tuviera tiempo de pensar en nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente estaba a mi lado. Sí, como lo lees: la tenía tan sólo a unos centímetros a mi derecha y, como yo, se había parado en mitad del andén. Y me miraba. No supe qué decirle, qué hacer, así que me quedé allí plantada, demasiado sorprendida como para que se me ocurriera algo coherente. De todas formas, no hizo falta, ya que ella habló primero. Hablaba bajito y me costaba entenderla con el ruido de la gente y del nuevo metro que llegaba, así que me aproximé un poco más a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de que se desarrollaran los acontecimientos que te estoy explicando, mi mente era un torbellino que no podía dejar de pensar en los minutos (o segundos, tal vez) que pasé en compañía de la chica. En sus palabras y en su significado, y en la relación que todo aquello tenía conmigo. No sabía si el ruido generado en el andén había ahogado sus palabras y mi cerebro había imaginado lo que había dicho, pero el caso es que yo juraría haberla oído decir: &lt;em&gt;Tú tienes la culpa&lt;/em&gt;, para inmediatamente después saltar a las vías de metro y desaparecer tras el convoy que nada podía hacer ya para evitar la tragedia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8019287802108570650?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8019287802108570650/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8019287802108570650&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8019287802108570650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8019287802108570650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/03/empatia-iii.html' title='Empatía (III)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/Scq0WGjzsEI/AAAAAAAAAPI/NDkW6x76nog/s72-c/Empat%C3%ADa+(III).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-2811825287098240343</id><published>2009-03-04T20:46:00.002+01:00</published><updated>2009-03-04T20:54:04.628+01:00</updated><title type='text'>Empatía (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/Sa7b8ZBHg6I/AAAAAAAAAPA/HzyEoHWJPcw/s1600-h/Empat%C3%ADa+(II).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309422841270600610" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/Sa7b8ZBHg6I/AAAAAAAAAPA/HzyEoHWJPcw/s320/Empat%C3%ADa+(II).jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Como cada mañana, cogí el metro para ir a trabajar. El edificio donde está mi oficina se encuentra en el centro de la ciudad, y llegar allí en coche es un caos que siempre prefiero evitar. Así que, como ya he dicho, estaba en el metro y, aunque acostumbraba a pasar los tediosos minutos de viaje leyendo, aquel día no leía nada. La verdad, no recuerdo porqué. El caso es que me entretenía observando a los demás pasajeros... Me gusta observar a las personas e intentar adivinar, por su edad y su aspecto, la clase de vida que deben llevar. Puede parecer una tontería, pero me resulta curioso el hecho de que la gran mayoría de las personas seamos unos egocéntricos, cuando casi todos tenemos las mismas aficiones, pensamientos, problemas... En fin, que estaba yo sumergida en estas y otras elucubraciones cuando mi vista se posó en una adolescente que escuchaba música unos metros a la izquierda de donde yo me encontraba. Tenía el pelo teñido de naranja zanahoria y las orejas llenas de pendientes. Vestía de forma extraña, con multitud de piezas de ropa superpuestas, todas con estampados distintos. Me causó simpatía por eso mismo, por tener estilo propio (algo difícil de encontrar hoy en día) y por su pequeña carita llena de pecas. Pero pronto cambié de opinión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debió notar que la miraba, porque pronto dirigió su vista hacia mí. Seguramente pensó, por mi estilo formal y mi cara seria, que la había estado observando con reprobación. Yo intenté esbozar un asomo de sonrisa para disipar toda clase de dudas, pero algo se me adelantó. Era como si la conexión de empatía se hubiera generado, pero no podía ser: yo no sentía nada de nada. Pero, mientras miraba aquellos ojos anormalmente brillantes, noté una especie de mareo y la cabeza como obnubilada... ¡Era ella la que sentía, era ella la empática! Duró tan sólo unos instantes, y entonces el metro paró y ella, todavía sin apartar la vista de mí y con cara de pocos amigos, se bajó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasé el resto del viaje pensando en ello... ¡Ya sabía cómo se sentían las personas cuando era yo quien &lt;em&gt;las miraba&lt;/em&gt;! No podía evitar sentirme tremendamente vulnerable y avergonzada... ¿Qué era lo que había visto? Tal vez había notado mi agrado hacia ella o tal vez la sorpresa, aunque su cara no hubiera demostrado ningún signo de simpatía... ¡Tal vez había visto que yo también podía hacerlo! Me sentía enfadada con ella por haber violado mi intimidad, pero a la vez profundamente intrigada, pues por fin había encontrado a alguien con quien compartir aquella experiencia que no me había atrevido a confesar a nadie. Cuando el metro llegó a mi destino y me bajé, mi único pensamiento era el de volver a encontrar a aquella chica.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-2811825287098240343?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/2811825287098240343/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=2811825287098240343&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2811825287098240343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2811825287098240343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/03/empatia-ii.html' title='Empatía (II)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/Sa7b8ZBHg6I/AAAAAAAAAPA/HzyEoHWJPcw/s72-c/Empat%C3%ADa+(II).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-7466089402533684923</id><published>2009-02-24T20:07:00.002+01:00</published><updated>2009-02-24T20:26:12.618+01:00</updated><title type='text'>Empatía (I)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SaRFsyY6vQI/AAAAAAAAAO4/U0lQZDbHcfo/s1600-h/Telepathy-crop.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306442896692133122" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 179px; CURSOR: hand; HEIGHT: 130px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SaRFsyY6vQI/AAAAAAAAAO4/U0lQZDbHcfo/s320/Telepathy-crop.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Siempre he tenido la capacidad de ponerme en la situación de los demás, sentir lo que ellos sienten y poder así encontrar, de alguna manera, la lógica de sus reacciones. Sí, ya sé, no es algo nada fuera de lo normal, es la empatía, una cosa que nos enseñan nuestros padres desde pequeñitos cuando nos dicen eso de: &lt;em&gt;No hagas nada que no te gustaría que te hicieran a ti&lt;/em&gt;, aunque por aquel entonces no sepamos llamarlo por su nombre. Pero el caso es que mi empatía es algo &lt;em&gt;especial&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde mucho antes de lo que puedo recordar, he sido capaz de aislarme de mi propio cuerpo y penetrar en el ajeno, donde una amalgama de sensaciones y sentimientos extraños me invaden de repente. Pese a que explicado así suene más como una trasmigración, no es nada tan místico. Seguramente será que tengo alguna habilidad especial en interpretar las expresiones o los gestos de las personas... aunque cuando me pasa, esa explicación es la última que pasa por mi cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya he mencionado, no es algo que me pase habitualmente... Aunque quizás sería mejor decir que no es algo que &lt;em&gt;yo pueda controlar&lt;/em&gt;. Normalmente, cuando miro a alguien a la cara te puedo decir si está triste, alegre, enfadado, aburrido... Es decir, algo que podrían llegar a saber todas las personas si se interesaran en algo más que por ellos mismos. Pero en contadas ocasiones, sabría nombrarte con absoluta certeza cada una de las emociones que pueblan la mente de alguien... Si esas sensaciones pueden ser explicadas, o yo las puedo distinguir. Porque muchas de esas veces me siento tan embriagada por el cúmulo de percepciones que apenas puedo salir de mi confusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan sólo imagina que, de repente, sientes como una especie de conexión que te une a otra persona, como cuando hablas con alguien y notas que os une alguna clase de vínculo, y que, sin previo aviso, puedas ver el mundo desde sus ojos... metafóricamente hablando, claro. En ese momento, sus sentimientos se mezclan con los tuyos: quizás sea un buen día y te sientas feliz y, súbitamente, una inmensa pena invada tu alma... O al revés; o tal vez sientas rabia, envidia, lujuria durante unos segundos, y entonces la conexión se corte y vuelvas a ser tú otra vez. No es algo fácil de explicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que al principio no entendía muy bien qué era aquello, pero al final me acabé acostumbrando y dejé de tener miedo a que me pasara. Fue entonces cuando pude analizarlo y averiguar si era producto de mi imaginación o no... Cosa que todavía no tengo demasiado clara. Porque sería muy fácil saberlo si se diera con amigos, familiares, conocidos... Y, además, sería muy útil, puesto que todos me considerarían una persona sensible y perceptiva, que sabe apreciar sus sentimientos y compartirlos con ellos. Pero como dice mi madre, no se puede tener todo en esta vida, y mi &lt;em&gt;don&lt;/em&gt;, además de incómodo (no lo puedo saber con certeza, pero siempre creo que las personas notan que yo sé lo que sienten) e inoportuno (siempre ocurre cuando menos me lo espero y en las situaciones menos indicadas), es selectivo: todas las veces que se ha dado, ha sido con completos desconocidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez pienses que hace mucho tiempo que vengo necesitando una buena sesión de psicoterapia, pero no me importa. Si lo prefieres, no sigas leyendo; pero ahora te contaré algo que me pasó hace algún tiempo...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-7466089402533684923?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/7466089402533684923/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=7466089402533684923&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7466089402533684923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7466089402533684923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/02/empatia-i.html' title='Empatía (I)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SaRFsyY6vQI/AAAAAAAAAO4/U0lQZDbHcfo/s72-c/Telepathy-crop.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-7694844673385789288</id><published>2009-02-17T00:45:00.001+01:00</published><updated>2009-02-17T00:46:28.829+01:00</updated><title type='text'>Androfobia</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SZn6ziTcf3I/AAAAAAAAAOw/zmt-Aj22TIE/s1600-h/Androfobia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5303545799494106994" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 246px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SZn6ziTcf3I/AAAAAAAAAOw/zmt-Aj22TIE/s320/Androfobia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;De repente, mientras observaba la ciudad pasar a través del cristal del autobús, se dio cuenta de que temía a los hombres. Pero no de la misma forma como había temido a aquel hombre que se había acercado el otro día por la calle y que tenía una pinta un tanto extraña. Temía a los hombres, a todos y cada uno de ellos, sólo por el hecho de ser del sexo masculino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perpleja por aquel repentino descubrimiento, intentó indagar en su mente para intentar esclarecer esa súbita conclusión que acababa de aparecérsele como por arte de magia. Ella era heterosexual. Había estado, sin pecar de presunción, con bastantes hombres. ¿A qué venía todo aquello? Era cierto que llevaba varios meses sin estar con nadie. También era cierto que cada vez le apetecían menos los rollos de una sola noche. Pero eso, en todo caso, indicaría que se hallaba en una nueva etapa de su vida en la que prefería la estabilidad de una relación duradera, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque, ahora que lo pensaba, últimamente se había mostrado un poco rara en su actitud con los hombres. Como toda mujer, le gustaba que los hombres se fijasen en ella, y el que alguno se le insinuara, aunque no fuera su tipo, siempre le sentaba bien a su autoestima. Pero, desde hacía un tiempo a pesar de que no habría podido precisar cuánto, todo eso había cambiado. Cada vez que un hombre empezaba a ligar con ella se sentía incómoda y más de una vez se había sorprendido dando un respingo cuando alguno de sus compañeros de trabajo le ponía una mano en el brazo o en la espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía sin acabar de creerse sus propios pensamientos, se cabreó consigo misma. Se sentía estúpida y decidió que tenía que acabar con aquellas tonterías inmediatamente. Y, como si los dioses hubieran escuchado su decisión, en la parada que acababa de hacer el autobús se había subido un hombre convenientemente atractivo. Lo observó mientras él se acercaba, guardando su billete en la cartera, y determinó que realmente era su tipo. Era alto, moreno, de facciones marcadas y vestía un impecable traje azul oscuro. Siempre le habían puesto los hombres con traje. Cuando él levantó la vista buscando algún lugar donde sentarse, su mirada se cruzo con la de ella, que la apartó rápidamente, sonrojándose. Unos segundos después, él ocupaba el asiento de su derecha a pesar de que el autobús iba casi vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se arriesgó: tenía que solucionar aquello cuanto antes. Así que, dispuesta a entablar conversación, le preguntó la hora y, divagando un poco sobre las recientes y pronunciadas variaciones atmosféricas, consiguió intercambiar con él frases algo más profundas hasta que el diálogo concluyó en decidir si iban a su casa o a la de él. Finalmente acabaron en la de él porque estaba más cerca y porque, si las cosas se torcían, siempre podía salir corriendo. Aunque, por el momento, todo iba a pedir de boca, y pronto sus preocupaciones anteriores se habían esfumado de su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, pronto pudo descubrir que aquel desconocido – pues no se le había ocurrido ni preguntarle el nombre – besaba bastante bien. A decir verdad, mientras lo besaba se sintió en el cielo y se preguntó por qué coño había estado tanto tiempo sin echar un polvo. Pero, de repente, la mano que luchaba por desabrochar su blusa ya no le pareció tan excitante. En aquel instante le parecía que su blusa estaba muy bien donde estaba, y sus besos ya no le resultaron tan maravillosos. Él insistía, quizás pensando que su resistencia se debía tan solo a alguna clase de juego, pero ella no bromeaba. Su fogosidad inicial había dado paso a una fuerte angustia que le impedía pensar con claridad. Desesperada por quitarse de encima a aquel tío que seguía acosándola, tanteó a su alrededor hasta asir lo que parecía una lámpara, con la que le golpeó fuertemente una y otra vez hasta que quedó inmóvil sobre su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiró la lámpara al suelo y le empujó para que rodara al otro lado de la cama. Lo observó, ahí quieto, con los ojos muy abiertos y con la cabeza y la camisa cubiertas de sangre. ¿Y ahora qué? ¿Tendría que gastarse una pasta en un puto psicólogo para que le curara la androfobia?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-7694844673385789288?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/7694844673385789288/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=7694844673385789288&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7694844673385789288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7694844673385789288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/02/androfobia.html' title='Androfobia'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SZn6ziTcf3I/AAAAAAAAAOw/zmt-Aj22TIE/s72-c/Androfobia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4919429093604774347</id><published>2009-02-15T16:31:00.001+01:00</published><updated>2009-02-15T16:33:33.743+01:00</updated><title type='text'>Noche fría</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SZg1uWt9YbI/AAAAAAAAAOo/GC9S-QsDz9s/s1600-h/Noche+Fr%C3%ADa.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5303047631717360050" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 222px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SZg1uWt9YbI/AAAAAAAAAOo/GC9S-QsDz9s/s320/Noche+Fr%C3%ADa.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Anoche hacía demasiado frío como para dormir sola, así que me metí bajo las sábanas de tu cama y me acurruqué contra la calidez de tu cuerpo dormido. Permanecimos así durante unos minutos, hasta que tú te moviste y te sobresaltaste al notar una presencia a tu lado. Pero te bastaron unos segundos para oler mi perfume y saber que era yo, y entonces tus músculos se destensaron y buscaste mi calor tal como yo buscaba el tuyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus manos recorrieron a tientas cada uno de mis más escondidos recovecos, como si buscasen, qué se yo, el arca perdida de mis más oscuros secretos. Tus dedos rozaron el límite que separa mi alma y mi cuerpo, y lo hicieron con tanta fuerza que pensé que lo romperían y yo me quedaría permanentemente sumergida en aquel limbo de placer. Tus labios saciaron su sed en el cáliz de mi cuerpo, mientras mi mente suplicaba para que aquellos instantes no se acabaran nunca o que, mejor aún, quedaran perdidos en un bucle temporal que nos los hiciera revivir una vez tras otra…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero qué lástima que todo aquello no fuera real y sólo existiera en mis pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y qué lástima que esta noche haga demasiado frío como para dormir sola.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4919429093604774347?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4919429093604774347/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4919429093604774347&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4919429093604774347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4919429093604774347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/02/noche-fria.html' title='Noche fría'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SZg1uWt9YbI/AAAAAAAAAOo/GC9S-QsDz9s/s72-c/Noche+Fr%C3%ADa.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-5026850972587727534</id><published>2009-02-04T23:33:00.002+01:00</published><updated>2009-02-04T23:37:15.705+01:00</updated><title type='text'>Incendio</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SYoX79kEPiI/AAAAAAAAAOg/7Mb87LqFz5A/s1600-h/Incendio.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5299074230460366370" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SYoX79kEPiI/AAAAAAAAAOg/7Mb87LqFz5A/s320/Incendio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;A. trató de serenarse. Tenía que hacer algo rápido, antes de que fuera demasiado tarde. Su mente funcionaba a toda velocidad, contemplando las diferentes posibilidades que ya había considerado tan sólo unos minutos antes y descartándolas todas tal y como había terminado haciendo antes también. La única solución que se le ocurría, aunque se dijera a sí misma que tenía que haber otra, era incendiar la facultad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A. había tenido un examen aquella misma mañana que no le había ido demasiado bien. A decir verdad, estaba convencida de que iba a suspender, pero aquél era un lujo que no podía permitirse pues, si suspendía una sola asignatura más, sería privada de su beca. Beca que A. había conseguido con sudor, esfuerzo y más de un tedioso (aunque efectivo) trabajito oral de persuasión que le habían destrozado las rodillas. Suerte que, poco después, descubrió el maravilloso invento de las rodilleras y las cosas fueron mucho más fáciles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso era que A. no podía permitir que su examen fuera corregido o, peor aún, que fuera sacado de la universidad y entonces perdiera su pista para siempre. Debía de ser destruido y cuanto antes mejor. A. decidió que lo haría aquella misma tarde y estudió su plan de manera cuidadosa. Nadie tendría porqué salir herido. Compró gasolina y la introdujo en un par de botellas de agua mineral que guardó en su bolso, y se aseguró de llevar una caja de cerillas en el bolsillo. Mientras esperaba, a punto estuvo de encenderse un cigarro para calmar los nervios. Pero no podía cagarla; no ahora, cuando había reunido el valor suficiente como para hacerlo. No cuando su futuro dependía de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, a la hora escogida entró a su facultad. Intentó aparentar serenidad a pesar de que le daba la sensación de llevar la palabra PIRÓMANA escrita en la frente, mientras se dirigía al aula 14. Como bien había calculado, en aquella aula se acababa de hacer un examen y aún quedaban algunos estudiantes rezagados que comentaban los resultados. Aguardó con impaciencia a que se fueran mientras simulaba que hablaba por el móvil y después entró en la sala, no sin antes cerciorarse de que nadie la había visto. Había escogido aquella aula en particular por el examen, ya que sino ésta habría estado cerrada con llave, y por su situación, ya que estaba en el ala norte del edificio, justo al lado del departamento donde se guardaba su examen. Rápidamente, sacó una de las botellas de agua de su bolso y esparció su contenido por las sillas y las mesas. Después, asomó de nuevo la cabeza al exterior y, al no ver a nadie, encendió una de las cerillas, la lanzó y salió sin mirar atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El edificio era antiguo y no contaba con alarmas de detección de incendios, pero pronto el olor a humo fue detectado y, al ver la magnitud del fuego, se dispuso a evacuar la facultad. Mientras todo esto sucedía, A. ya se encontraba en el ala sur, donde vertió la segunda botella y prendió la gasolina con otra de las cerillas antes de salir corriendo y confundirse entre la marea de gente que abandonaba el edificio. En el exterior, la gente se apiñaba para ver que era lo que estaba sucediendo pero A. no se paró, sino que entró en un bar y se pidió una cerveza para celebrar el éxito de su plan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no habían pasado quince minutos cuando dos agentes de policía se pararon al lado de su mesa y le pidieron si podía acompañarles a comisaría. Al parecer, el dueño del bar había detectado el intenso olor a gasolina que desprendía A. y el hecho de que no parara de mirar el edificio en llamas a través de la ventana con una sonrisa en la boca. Suerte que A. era una chica previsora, y siempre guardaba en su bolso las rodilleras y unos refrescantes chicles de menta, por si las moscas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-5026850972587727534?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/5026850972587727534/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=5026850972587727534&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5026850972587727534'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5026850972587727534'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/02/incendio.html' title='Incendio'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SYoX79kEPiI/AAAAAAAAAOg/7Mb87LqFz5A/s72-c/Incendio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4998592289832567799</id><published>2009-02-02T23:39:00.004+01:00</published><updated>2009-02-03T00:03:03.359+01:00</updated><title type='text'>La Virgen María (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SYd61AAYqfI/AAAAAAAAAOY/6tZHxS7sikM/s1600-h/La+virgen+Mar%C3%ADa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298338537577949682" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 276px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SYd61AAYqfI/AAAAAAAAAOY/6tZHxS7sikM/s320/La+virgen+Mar%C3%ADa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;La vida allí no estaba siendo tan idílica como María había imaginado. A parte de las tareas que le eran asignadas, tenía que estudiar y asistir a todos los servicios, y eso le dejaba poco tiempo libre para descansar. Además, en las raras ocasiones en las que se cruzaba con su enamorado éste parecía no darse cuenta de su existencia. Y pronto, el limitarse solamente a observarlo dejó de ser suficiente y María se sintió decepcionada por los pocos resultados que estaba dando su plan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche, mientras intentaba conciliar el sueño en vano, se le ocurrió que podía dar una vuelta por el convento para calmar sus nervios. Y es que cada vez que intentaba relajarse, en su cabeza aparecía la imagen de su rostro y sentía que la angustia de no poder tenerlo iba a estallar en su interior. Pero mientras caminaba por los pasillos desiertos sumida en su pesadumbre, recordó que las novicias tenían prohibido abandonar su habitación durante la noche. Y, como si aquel pensamiento hubiera sido una especie de alerta, de repente escuchó un ruido como de pasos que se acercaban y, asustada, abrió la primera puerta que encontró y entró en la sala en penumbra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando su corazón dejó de dar saltos en su pecho y sus ojos se acostumbraron a la luz, María descubrió con terror que había entrado en una habitación y que alguien dormía en una cama a su izquierda. Y, por si fuera poco, ¡parecía la habitación de uno de los curas! ¿Qué podría pasarle si alguien la descubría allí? María buscó a tientas el tirador de la puerta, sin apartar la vista de la figura dormida por miedo a que ésta despertara si ella hacía el más pequeño movimiento. Encontró el tirador, abrió la puerta unos milímetros… y la puerta chirrió. María sintió como el estómago se le salía por la boca mientras el hombre se incorporaba y su cara quedaba tenuemente iluminada por la poca luz que entraba por la ventana: ¡era él!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María agachó la cabeza y aguardó, temblando por el miedo y por la emoción a la vez – ¡estaba en su habitación! –, la reprimenda que bien se merecía. Pero pasaron unos segundos y él no decía nada, así que María levantó la vista y no pudo evitar llevarse una sorpresa al descubrir que él la miraba como si fuera un fantasma. Unos segundos más hicieron falta para que María viera la situación desde los ojos del devoto cura que se encontraba delante de ella: una muchacha joven y hermosa, vestida con un largo camisón e iluminada por la luz de la luna y que aparecía en mitad de la noche… ¡él debía estar pensando que era una Virgen!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía confusa por la sucesión de acontecimientos que habían tenido lugar en tan poco tiempo, María supo que aquella era su única oportunidad y, guiada por un impulso repentino, decidió interpretar su papel. Con los dedos temblorosos, se despojó de su camisón y habló con toda la autoridad que fue capaz de acumular: &lt;em&gt;¿te parece hermoso el cuerpo que dio a luz al hijo de Dios?&lt;/em&gt; El cura la miró, asombrado de oír palabras saliendo de su boca, y ella habló de nuevo: &lt;em&gt;¡bésalo!&lt;/em&gt; Más tembloroso aún que ella, el joven cura se acercó lentamente y se arrodilló a sus pies, los cuales besó uno por uno. María sintió como un hormigueo recorría su cuerpo mientras se agachaba y apoyaba la cabeza de él sobre su pecho. Después, despojó al cura de su camisón y se fijó en la pronunciada erección de su pene. Él bajó la vista horrorizado por la reacción de su cuerpo, pero ella encontró en ello las fuerzas necesarias para continuar. A pesar de no haber estado nunca con ningún hombre, sabía lo que debía hacer. Suavemente, empujó a su enamorado para que quedara tumbado en el suelo y subió a horcajadas sobre él, mientras con su mano derecha guiaba su miembro erecto hacia el interior de su sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque entró con relativa facilidad, a María le resultó algo incómodo pero, al mirar a su amante, comprobó por la expresión de su rostro que él experimentaba justo la sensación opuesta. Guiada por la intuición, comenzó a moverse rítmicamente y notó como su pene se endurecía todavía más mientras se deslizaba dentro de ella. María no sentía placer, pero su placer se hallaba en el rostro de aquel hombre que lo estaba experimentando por primera vez en su vida. Pronto se sintió como si estuviera montando a caballo y su respiración se hizo más forzada debido al movimiento que cada vez incrementaba más y más, subiendo y bajando, mientras empezaba a notar un cosquilleo en la zona donde se unía a él, sintiendo que de repente le era imposible parar… hasta que él emitió un suave jadeo y ella notó como algo se liberaba en su interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María abandonó el convento aquella misma noche. Una de las novicias encontró una nota en su cama, en la que explicaba que había decidido emprender un nuevo camino. Al otro lado del convento, uno de los curas más viejos encontraba otra nota, en la que, con unas pocas frases incoherentes, el arrepentido cura se disculpaba por su suicidio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4998592289832567799?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4998592289832567799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4998592289832567799&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4998592289832567799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4998592289832567799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/02/la-virgen-maria-ii.html' title='La Virgen María (II)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SYd61AAYqfI/AAAAAAAAAOY/6tZHxS7sikM/s72-c/La+virgen+Mar%C3%ADa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-2674437976655844593</id><published>2009-01-28T00:33:00.004+01:00</published><updated>2009-01-28T00:42:51.888+01:00</updated><title type='text'>El cura (I)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SX-baZeClKI/AAAAAAAAAOQ/p76SleuMhGU/s1600-h/El+cura-crop.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296122564626781346" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 226px; CURSOR: hand; HEIGHT: 226px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SX-baZeClKI/AAAAAAAAAOQ/p76SleuMhGU/s320/El+cura-crop.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;María no podía creer en su mala suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivía en un pequeño pueblo perdido en la llanura de la estepa castellana, con la única compañía de su familia, los cuatro viejos que aún resistían al invierno y algunas gallinas. Las pocas casas de piedra que había se caían a pedazos y la carretera más cercana era un camino de tierra que se convertía en un auténtico barrizal cuando caían cuatro gotas. María tenía dieciséis años y una vieja televisión que, cuando funcionaba, le decía que fuera de allí estaba todo lo que cualquier adolescente como ella habría deseado en la vida en lugar de tener que soportar aquella tortura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se pasaba las horas perdidas por los alrededores, caminando por parajes que conocía de memoria mientras pensaba una y otra vez en el momento en que por fin podría largarse de aquel lugar. María no era tonta: sabía que no tenía dinero ni otro sitio adonde ir pero, a veces, la desesperación amenazaba con ser más fuerte que cualquier asomo de sensatez que cruzara por su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, en una luminosa mañana de finales de enero, María olvidó de repente que alguna vez hubiera tenido intención de marcharse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El padre Eufocilio, el nonagenario párroco del pueblo, llevaba varios días sin poder ofrecer misa debido a un empeoramiento de su artrosis. Así que, debido al gran sentimiento religioso de la pequeña comunidad – y a que los cuerpos de dos ancianos esperaban a ser enterrados –, se había solicitado el traslado temporal de otro cura que sustituyera al convaleciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue como María, que nunca se había interesado en Dios ni en la Iglesia, desarrolló una fe tan repentina que su madre se creyó en presencia de un auténtico milagro. Pero la verdad es que la razón estaba mucho más cerca, y se encontraba en el estallido hormonal que se había desatado en María al ver al nuevo párroco de la iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si María hubiera tenido un príncipe azul, sin duda hubiera sido como aquel atractivo hombre de sonrisa amable y grandes ojos pardos. Acudía todos los días a misa para verse envuelta en aquella voz que resonaba en las viejas paredes de la iglesia y que le llenaba el estómago de mariposas. Cuando la misa acababa, observaba como él rezaba, o leía, o conversaba con alguien, siempre perdida en un mar de ensoñaciones de color de rosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, como todo sueño, aquél también tenía su fin. Pronto corrió la noticia de que el padre Eufocilio se estaba recuperando y que el joven párroco tenía los días contados en el pueblo. María, atemorizada por no poder verlo más, preguntó a algunos vecinos y descubrió que el joven cura vivía en un antiguo convento no demasiado lejos de allí. Así que, con la valentía de los que no tienen nada que perder, comunicó a sus padres que había decidido hacerse novicia y trasladarse a vivir al convento de Nuestra Señora de los Concupiscentes Onanistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mes después, María era presentada a sus nuevas compañeras y acomodada en su nueva residencia. Y, a pesar de que los hábitos no resaltaran precisamente su feminidad o que la comodidad de su colchón fuera más bien nula, en aquel momento no se habría cambiado por nadie en el mundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-2674437976655844593?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/2674437976655844593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=2674437976655844593&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2674437976655844593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2674437976655844593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/01/el-cura-i.html' title='El cura (I)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SX-baZeClKI/AAAAAAAAAOQ/p76SleuMhGU/s72-c/El+cura-crop.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-1438594749761854571</id><published>2009-01-14T22:33:00.001+01:00</published><updated>2009-01-14T22:37:18.703+01:00</updated><title type='text'>Boom</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;object height="371" width="400"&gt;&lt;param name="movie" value="http://media.imeem.com/v/GtONRV4Pdr/aus=false/pv=2"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://media.imeem.com/v/GtONRV4Pdr/aus=false/pv=2" type="application/x-shockwave-flash" width="400" height="371" allowfullscreen="true"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.imeem.com/popvideos/video/-1g4jl5V/system_of_a_down_boom/"&gt;Boom! - System Of A Down&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;La amenaza de bomba atómica despertó nuestras mentes aletargadas por la rutina diaria. Estábamos inmersos en uno de los inviernos más fríos de los últimos años, y las multitudes que por estas fechas solían aglomerarse en tiendas y centros comerciales para dar rienda suelta a su lujuria consumista habían desaparecido de las calles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los más ágiles y afortunados, es decir, los que habían encontrado un billete de avión cuyo piloto no estuviera en huelga, habían huido hasta la otra punta del mundo escapando de la amenaza de radiactividad. Los más ilusos se atrincheraban en sus casas tapiadas con una reserva de comida envasada y enlatada, confiando en que allí estarían seguros. Los más escépticos pensaban que aquello tan sólo era un rumor propagado por El Corte Inglés para poder aumentar los precios de los productos de primera necesidad sin que la gente pudiera evitarlo, pero abandonaban la ciudad, sólo por si acaso. De los dirigentes del país y aquellos que debían permanecer en él para proteger a sus habitantes nadie sabía su paradero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Heliodoro y Ramona no estaban en ninguno de estos casos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Heliodoro y Ramona eran una pareja extraña en varios sentidos. Vivían en una vieja fábrica abandonada de las afueras de la ciudad y sus ingresos eran algo irregulares, aunque nunca les faltaba de nada. Heliodoro seducía a adolescentes de clases más privilegiadas para luego robarles la virginidad y las tarjetas de crédito. Ramona seducía a viejos ricachones para luego robarles la dentadura y el plan de pensiones. Después introducía las dentaduras en pequeños botes de cristal esmerilado que jugaban con la luz y creaban una atmósfera de lo más acogedora en las distintas estancias de su hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, como decía, Heliodoro y Ramona escucharon la amenaza de bomba atómica por la radio, y la noticia levantó en ellos un cierto interés. Pero no por la muerte, la destrucción o el pánico generado, sino porque las amenazas de bomba les ahuyentaban a la clientela. Inquietos por las vicisitudes de su destino, se preguntaron qué es lo que debían hacer a continuación. Heliodoro opinaba que debían aprovechar aquella maravillosa oportunidad y permitirse el lujo de unas pequeñas vacaciones. Ramona, en cambio, lo vio como una señal divina que decía que, después de todos aquellos años de sudor y esfuerzo para ganarse el pan, aquel era el momento idóneo para formar una familia. Heliodoro, en un principio, pareció horrorizado con la escalofriante idea de tener un mocoso llorón en casa, pero el repentino instinto maternal de Ramona – así como su inmejorable destreza en las artes amatorias – pronto le hicieron cambiar de opinión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así es como, unos meses después, Heliodoro y Ramona fueron padres de un precioso niño de tres ojos, siete dedos en cada mano y tres en cada pie y una pequeña y graciosa colita puntiaguda. Y como querían que su pequeño creciera en un ambiente multicultural, decidieron ponerle el bonito nombre de Hiroshima. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;______&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Son otras guerras pero, al fin y al cabo, son todas iguales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-1438594749761854571?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/1438594749761854571/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=1438594749761854571&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1438594749761854571'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1438594749761854571'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/01/boom.html' title='Boom'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-2206418227985593763</id><published>2009-01-09T23:01:00.001+01:00</published><updated>2009-01-09T23:02:56.323+01:00</updated><title type='text'>Vacaciones navideñas (V)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SWfJejKBlXI/AAAAAAAAAN0/K3I_SVZ-IIM/s1600-h/Vacaciones+navide%C3%B1as+(V).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5289417814040483186" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 251px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SWfJejKBlXI/AAAAAAAAAN0/K3I_SVZ-IIM/s320/Vacaciones+navide%C3%B1as+(V).jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Muchas veces pienso en aquella noche y me digo a mí misma que tendría que haber notado que algo raro estaba pasando. Que tendría que haber hecho más caso a las palabras de mi amiga, aunque en aquel momento no supiera lo que significaban. Que tendría que haber relacionado una cosa con la otra, y haberme largado a la primera oportunidad. Pero sé que mi sentido común estaba totalmente sepultado bajo un enjambre de hormonas que rezumaban por todos los poros de mi piel, y que nada podría haber hecho para evitar lo que ya era inevitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque, realmente, lo único que podría haberme prevenido de lo que iba a pasar fueron sus preguntas mientras íbamos de camino a su casa. No sé cómo llegamos hasta ahí, pero el caso es que acabamos hablando sobre el futuro y la familia, y él se interesó especialmente en si yo había pensado en, algún día, formar una. A pesar de que la pregunta me pareciera un tanto extraña para tratarse de una conversación pre-polvo-sin-compromiso, hice caso omiso a mis sospechas y pensé que (¡por fin!) había topado con un hombre maduro que buscaba una relación seria. Luego recordé que, según mi amiga, era un Padre, y pensé que quizás eso significaba sencillamente que quería formar una familia en el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas formas, no pude pensar en ello mucho más, pues al salir del coche nos abalanzamos el uno sobre el otro y todos mis pensamientos se perdieron en el océano de pasión que inundó cada rincón de mi cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a decir que nos pasáramos toda la noche follando como unos adolescentes calenturientos, ni que el único polvo que echamos fuera el mejor de mi vida. Pero, aún así, no estuvo nada mal y sirvió para calmar en gran medida el fuego que me quemaba por dentro. Pero aquí se acabó lo bueno ya que, poco después de acabar y cuando nuestras respiraciones volvieron a su ritmo normal, él comenzó a vestirse y, despreocupadamente, me lanzó una pregunta que me dejó perpleja: &lt;em&gt;¿cuándo fue la última vez que te bajó la regla?&lt;/em&gt; Lo dijo así, bruscamente, y en lo primero que pensé fue en mi ginecólogo preguntándome eso mismo mientras hurgaba entre mis piernas. Algo turbada, le contesté que hacía unas dos semanas y él asintió, esbozando una sonrisa que no serenó la inquietud que había empezado a apoderarse de mi cuerpo. Le observé mientras acababa de vestirse, y después se acercó a mí y me dijo que esperaba verme pronto. Me besó y se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me quedé unos minutos tal como estaba, todavía sin entender nada. ¿Por qué se iba de su propio piso? ¿Y por qué me dejaba allí? ¿Tenía acaso que quedarme y esperarle? Hecha un mar de dudas, me vestí también y curioseé un poco las demás habitaciones, mientras pensaba en si me iba a quedar a esperarle o no. Pero aquello no hizo más que aumentar mi intranquilidad ya que, a parte de la habitación en la que habíamos estado, aquel piso estaba apenas amueblado y no había ningún objeto personal por ninguna parte. Abrí los pocos armarios y cajones y comprobé con horror que estaban vacíos, así que decidí largarme de allí en cuanto antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero al posar la mano sobre el pomo de la puerta principal supe, antes incluso de girarlo, que ésta iba a estar cerrada con llave. Y no me equivocaba. La forcé sin éxito y luego lo intenté también con las ventanas, que estaban atrancadas. Pensé en romper el cristal, pero aunque hubiera encontrado algún objeto suficientemente contundente como para hacerlo, estaba en un decimoquinto piso. ¿Qué iba a hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado ya tres años de todo aquello pero aún puedo sentir el miedo y la desesperación que me acompañaban en aquellos angustiosos momentos. Ahora sé que aquel piso es uno de los muchos picaderos a donde los Padres llevan a sus nuevas conquistas. Después del coito, éstas son trasladadas a una Unidad de Observación, donde pasan unos días bajo vigilancia para que no puedan herirse a sí mismas o a sus compañeras. Las que dan positivo en el test de embarazo son de nuevo trasladadas a un Centro de Crianza, su nuevo hogar para el resto de sus vidas. A las pocas que no quedan encintas se las deja marchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no fui de estas últimas, sino que quedé embarazada y nueve meses después me convertí en una Madre. Aquí me han hecho ver que soy muy afortunada ya que, a pesar de no poder salir ni saber nada del mundo exterior, las otras Madres son toda la familia que necesito y junto a ellas soy uno de los motores que hacen crecer este bello país. Ahora no entiendo la angustia que sentí en mis primeros días aquí, pues vivo tranquilamente cuidando de mis dos niñas y esperando a que, una vez al año, un Padre venga a satisfacer mis ansias de sexo. Aunque, en los segundos inmediatamente anteriores al orgasmo, siempre me pregunte si ahí fuera no habrá algo más…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-2206418227985593763?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/2206418227985593763/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=2206418227985593763&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2206418227985593763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2206418227985593763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/01/vacaciones-navideas-v.html' title='Vacaciones navideñas (V)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SWfJejKBlXI/AAAAAAAAAN0/K3I_SVZ-IIM/s72-c/Vacaciones+navide%C3%B1as+(V).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3883640782918394737</id><published>2009-01-06T22:55:00.003+01:00</published><updated>2009-01-06T22:57:57.072+01:00</updated><title type='text'>Vacaciones navideñas (IV)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SWPTWwuObxI/AAAAAAAAANs/9xF1sXJqkD4/s1600-h/Vacaciones+navide%C3%B1as+(IV).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5288302775452462866" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 288px; CURSOR: hand; HEIGHT: 276px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SWPTWwuObxI/AAAAAAAAANs/9xF1sXJqkD4/s320/Vacaciones+navide%C3%B1as+(IV).jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Pasamos parte de la noche en una fiesta en casa de unos conocidos de mi amiga. Las primeras horas estuvieron dedicadas casi en exclusiva a comentar la Predicción de Año Nuevo, en las que cada uno explicaba su experiencia y la comparaba con las de los años anteriores. Al parecer, allí era de lo más normal del mundo el tirarte a un desconocido los primeros minutos del año, sin importar si tenías pareja o la persona que te hubiera tocado fuera un viejo decrépito. La cuestión era comenzar el año con la mejor emoción posible, el orgasmo, y esperar a que el resto del año continuara en esa línea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me tocó mi turno, tuve que inventarme unos cuantos detalles para dar verosimilitud a mi historia, que mi amiga iba traduciendo para sus amigos. A pesar de la extraña situación, en aquel momento me sentí más aislada que nunca, y no precisamente por el idioma. Deseaba fervientemente haberme abalanzado sobre algún desconocido y empezar el año de esa forma tan poco común. Y no sólo por la historia de la predicción o por no tener que mentirle a toda aquella gente, sino porque a aquellas alturas de la noche, y después de todo aquel halo de sexualidad que me había rodeado desde que había llegado a aquel lugar, deseaba hacerlo. Estaba loca por hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que ése fue mi propósito para aquella noche de año nuevo: follarme a alguien. Mi nueva determinación me hizo mirar a los hombres de una forma diferente y aquello no pasó desapercibido para mi amiga. De hecho, parecía mostrarse encantada con la idea. Pero cuando le señalé a un hombre que me pareció particularmente atractivo, la expresión de su cara cambió de repente y me dijo que con él era imposible porque era un padre. Yo no entendí que quería decir con eso de que era un padre, porque además lo dijo como si fuera Padre y no padre, y eso me inquietó un poco. Estaba a punto de preguntarle sobre ello cuando noté que alguien me daba unos golpecitos en el hombro y ella puso cara de terror y se marchó, no sin antes susurrarme la palabra: &lt;em&gt;¡huye!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me giré totalmente perpleja y allí estaba él, el Padre, sonriéndome con una dentadura perfectamente blanca y alineada. Cuando comprobó que no conocía el idioma pasó al inglés, y estuvimos conversando un rato sobre mi estancia en aquel lugar. Mientras más hablaba con él, más confundida me sentía con respecto a mi amiga, pues parecía un hombre muy divertido y simpático. Tan cómoda me sentía que cuando me sugirió que por qué no íbamos a su casa, me pareció una gran idea. Mis hormonas empezaron a dar tales saltos de alegría que, cuando busqué a mi amiga con la mirada y no la vi, decidí pasar de ella y llamarla más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras salíamos, noté que todos los ojos femeninos se posaban en nosotros y me sentí agradablemente envidiada. Aquello no hizo más que exaltar mi ánimo ya suficientemente entusiasta, y me costó sudor y esfuerzo no bajarle la bragueta en aquel mismo instante y montar allí mi particular Predicción de Año Nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3883640782918394737?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3883640782918394737/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3883640782918394737&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3883640782918394737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3883640782918394737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/01/vacaciones-navideas-iv.html' title='Vacaciones navideñas (IV)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SWPTWwuObxI/AAAAAAAAANs/9xF1sXJqkD4/s72-c/Vacaciones+navide%C3%B1as+(IV).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-7680978121521277931</id><published>2009-01-02T21:05:00.004+01:00</published><updated>2009-01-02T21:19:32.540+01:00</updated><title type='text'>Vacaciones navideñas (III)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SV5zv6tXq5I/AAAAAAAAANk/nFGg9Vcjp7U/s1600-h/Vacaciones+navide%C3%B1as+(III).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286790279630138258" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 162px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SV5zv6tXq5I/AAAAAAAAANk/nFGg9Vcjp7U/s320/Vacaciones+navide%C3%B1as+(III).jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Y, como decía, Noche Vieja llegó por fin. Mi amiga había decidido que diéramos la bienvenida al nuevo año desde uno de los principales parques de la ciudad, donde habían colocado una pantalla gigante para retransmitir la Cuenta Atrás, que es como se denominaba lo que nosotros simplificamos con eso de &lt;em&gt;las campanadas&lt;/em&gt;. Su pareja dijo que no nos acompañaría, pues a él las muchedumbres le agobiaban, y que nos encontraríamos más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que allí estábamos las dos, enfundadas en nuestras mejores galas y encogidas bajo nuestros abrigos, esperando impacientes a que llegara la hora punta. Mientras hacíamos tiempo, hablamos de todo un poco y de nada en particular, y en un momento dado mi amiga me comentó que durante la Cuenta Atrás y los momentos inmediatamente posteriores aquello pasaba a ser un absoluto caos y que no me asustara y me dejara llevar por la euforia general. Yo asentí, imaginándome la típica escena que captan las cámaras de televisión en la Puerta del Sol cada año, pero nada me había preparado para lo que tendría que venir a continuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo fue normal al principio: desde la enorme pantalla, un atractivo hombre de esmoquin y una bella joven de curvas imposibles empezaron a comentar con alegría la llegada del nuevo año (o eso supuse yo, pues no entendía una sola palabra de lo que decían). Detrás de ellos, un enorme reloj iba contando los segundos que quedaban hasta las 12 en punto, y mi amiga me comentó que las celebraciones empezaban cuando faltaba un minuto exacto. El ruido que hasta hacía unos segundos había reinado en el parque se serenó hasta ser casi un murmullo, mientras la gente miraba expectante las manecillas que marcarían el final del año. Y, entonces, justo cuando marcaban las 23.59, comenzó la odisea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tardé un rato en comprender lo que estaba pasando a mi alrededor. De repente, todos se habían abalanzado los unos contra los otros y los empujones y gritos no me dejaban ver nada. Entonces me fijé en que mi amiga no estaba sola, sino que se estaba besando apasionadamente con un hombre que yo no conocía. Unos segundos después, éste le subía el vestido y la alzaba, y ella rodeaba su cintura con las piernas y empezaba a balancearse rítmicamente. Miré a mi alrededor y eso fue lo que vi por todas partes: parejas, tríos e incluso grupos de personas practicando el sexo de manera frenética y descontrolada. Mientras giraba sobre mí misma, estupefacta, y gemidos de todas las clases inundaban mis oídos, vi parejas estrambóticas, posturas semiacrobáticas y todo con un lujo de detalles que mis pupilas habrían preferido obviar. Busqué la pantalla para intentar adivinar por qué estaba pasando todo aquello y comprobé que los presentadores también daban rienda suelta a su lujuria, mientras el reloj seguía marcando el tiempo a sus espaldas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observé la escena unos segundos más, embobada, hasta que los presentadores acabaron y comenzaron a brindar mientras se recomponían la ropa y el peinado. La gente en el parque iba acabando también, pues comenzaban a separarse y a desearse feliz año nuevo (que sonaba como &lt;em&gt;trinquin treis&lt;/em&gt;, o algo así) como si no hubiera pasado nada. Mi amiga también le deseo feliz año a su hombre, y luego me lo deseó a mi también, mientras me preguntaba que qué tal había sido &lt;em&gt;mi primera experiencia&lt;/em&gt;. No recuerdo exactamente qué fue lo que le dije, pero ella lo tomó como que no había estado nada mal y me felicitó, comentando que su primer fin de año era algo que prefería olvidar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la gente empezó a dispersarse, nosotras lo hicimos también, pues habíamos quedado con su pareja y unos amigos a unas manzanas de allí. Mientras nos alejábamos comentó que estaba deseando saber qué tal les había ido a ellos pues, según supe más tarde, la tradición decía que los primeros minutos del año pronosticaban la evolución de dicho año, y era algo que la gente se tomaba muy en serio. Según esa tradición, pues, a mí aquel año no me presagiaba nada bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, más adelante, pude comprobar que no se equivocaba.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-7680978121521277931?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/7680978121521277931/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=7680978121521277931&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7680978121521277931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7680978121521277931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2009/01/vacaciones-navideas-iii.html' title='Vacaciones navideñas (III)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SV5zv6tXq5I/AAAAAAAAANk/nFGg9Vcjp7U/s72-c/Vacaciones+navide%C3%B1as+(III).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-711997838084341142</id><published>2008-12-31T18:14:00.002+01:00</published><updated>2008-12-31T18:18:08.199+01:00</updated><title type='text'>Vacaciones navideñas (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SVuox6KJX8I/AAAAAAAAANI/2lEz5gBtkeA/s1600-h/Vacaciones+navide%C3%B1as+(II).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286004163028279234" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SVuox6KJX8I/AAAAAAAAANI/2lEz5gBtkeA/s320/Vacaciones+navide%C3%B1as+(II).jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;El autobús nos dejó a las afueras de la ciudad y, según me explicó mi amiga, a continuación cogeríamos el metro pues era la forma más rápida de llegar a cualquier parte. Y cuando pude examinar el mapa de metro le tuve que dar la razón, pues era el más grande que había visto en toda mi vida. De hecho, me sorprendió que la ciudad se mantuviera en pie con tal cantidad de agujeros bajo sus cimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amiga vivía en la vigésima sexta planta de un moderno bloque de apartamentos. No era muy grande, me explicaba mientras el ascensor subía a tal velocidad que yo pensaba que iba a vomitar mi estómago de un momento a otro, pero las vistas eran magníficas. Y así podría haberlo comprobado cuando llegamos, pero mi pánico a las alturas me impulsó a sentarme en el sofá e intentar controlar el temblor de piernas que me había entrado al dirigir mi mirada unos segundos hacia la cristalera del salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí sentada estaba cuando la pareja de mi amiga apareció por la puerta de la cocina. Y doy gracias a ello, pues mis piernas no podrían haber aguantado mi peso cuando le eché el primer vistazo. No debía de medir más de un metro cincuenta ni pesar más de cuarenta quilos. Tenía los ojos saltones y la boca demasiado pequeña y caminaba dando pequeños saltitos con sus piernas cortas y huesudas. No era ni mucho menos lo que había imaginado para mi amiga, y ella debió de captar mis pensamientos porque en cuanto él se ausentó unos minutos para prepararnos algo de beber me explicó que era mejor así pues, mientras más feos, mejor eran en la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa rotunda afirmación me tuvo desconcertada el resto del día. Por más que miraba a aquel hombre tan poco agraciado, más me intrigaban sus presuntas maravillosas habilidades sexuales. También me desconcertaba el hecho de que mi amiga, aunque pudiera haber escogido entre una selecta variedad de adonis, estuviese saliendo con un hombre así y, encima, que admitiera con toda naturalidad que sólo estaba con él por el sexo. Y de aquí pasábamos de nuevo a cuestionar su supuesto comportamiento en la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas formas, y a pesar de que aquel pequeño detalle todavía me apabullaba, aquellos primeros días fueron bastante tranquilos y me alegré de haber decidido ir. La ciudad era grande y moderna, la gente muy simpática y, en general, me sentía muy cómoda aunque a veces estuviera un poco aislada debido a la barrera del idioma. Poco sabía yo entonces que aquello iba a cambiar drásticamente y que las sorpresas más insospechadas empezarían a tener lugar el día de Noche Vieja.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-711997838084341142?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/711997838084341142/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=711997838084341142&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/711997838084341142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/711997838084341142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/12/vacaciones-navideas-ii.html' title='Vacaciones navideñas (II)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SVuox6KJX8I/AAAAAAAAANI/2lEz5gBtkeA/s72-c/Vacaciones+navide%C3%B1as+(II).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-2371958684075213371</id><published>2008-12-30T13:21:00.001+01:00</published><updated>2008-12-30T13:25:11.990+01:00</updated><title type='text'>Vacaciones navideñas (I)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SVoTG7A50RI/AAAAAAAAANA/0DOJ4KGltpQ/s1600-h/Vacaciones+navide%C3%B1as+(I).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285558122314322194" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SVoTG7A50RI/AAAAAAAAANA/0DOJ4KGltpQ/s320/Vacaciones+navide%C3%B1as+(I).jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Subí al avión de las primeras, y en cuanto encontré el número de mi asiento – en las últimas filas, en la privilegiada posición inmediatamente contigua a la ventana – me acomodé lo mejor que pude y me dispuse a dejarme llevar por los designios de mi buen amigo Morfeo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece ser que el Valium que me había tomado antes de salir había hecho su efecto, pues desperté cuando el piloto anunciaba por megafonía que habíamos llegado a nuestro destino. Me froté los ojos, sintiéndome como si tan sólo hubiera dormido unos minutos en lugar de las casi ocho horas que estaba previsto que duraría el vuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí del avión de las últimas, pues de haber podido escoger habría seguido acurrucada allí, debajo del calor de mi abrigo, durante todo el tiempo del mundo. Finalmente, cuando me pareció que las azafatas empezaban a lanzarme miradas hostiles, me apeé del avión y me dirigí a la zona de recogida de equipajes. A la salida, vislumbré a mi amiga esperándome en primera fila y con una sonrisa en los labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de los años que hacía que no nos veíamos, estaba tan guapa como siempre. Alta y espigada, con su melena larguísima y ligeramente rojiza y sus enormes ojos negros, siempre acaparaba todas las miradas allá donde íbamos. Recuerdo que, de adolescentes, yo solía acompañar sus elegantes zancadas con mis diminutos pasitos, pues ella me sacaba una cabeza, admirando la naturalidad con la que afrontaba su belleza. &lt;em&gt;No es que sea taaan guapa&lt;/em&gt;, – solía decirme cuando salía el tema –, &lt;em&gt;es sólo que las demás os creéis que sois muy feas&lt;/em&gt;. Nunca estuve muy de acuerdo sobre la primera parte, pero ahora apostaría algo a que tenía razón en la segunda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que, como toda buena amiga que se precie y a pesar de que seguramente tenía los ojos tan hinchados como pelotas de tenis, alabó mi buen aspecto y se mostró encantada de que por fin me hubiera decidido a ir a visitarla. Lo cierto era que había tenido que buscar el país en cuestión en un mapamundi (aunque todavía no estaba muy segura de haberlo encontrado correctamente) y hubiera preferido que fuera a visitarme ella, pero a la vista de unas mini vacaciones navideñas, sin nada más que hacer que comprar la primera tontería que encontrara a unas personas que apenas se acordaban de mí durante el resto del año, me pareció razón suficiente como para un cambio de aires. Así que allí estaba, en ¿Klappska? ¿Klepssan? ¿Klabbshan?, con toda una semana por delante para relajarme – o, al menos, intentarlo –.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos del aeropuerto y la claridad del día se clavó como un puñal en mis pupilas, todavía nubladas por el sueño. Cuando me acostumbré a la luz, seguí a mi amiga hacia la parada del autobús, que no tardó más de treinta segundos en aparecer delante de nuestras narices. Entre las dos subimos la maleta y nos acomodamos al final del vehículo, mientras el conductor pisaba el acelerador y nos alejaba del aeropuerto, adentrándose en el extraño paisaje que me daba la bienvenida a las que serían las más extrañas vacaciones de toda mi vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-2371958684075213371?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/2371958684075213371/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=2371958684075213371&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2371958684075213371'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2371958684075213371'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/12/vacaciones-navideas-i.html' title='Vacaciones navideñas (I)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SVoTG7A50RI/AAAAAAAAANA/0DOJ4KGltpQ/s72-c/Vacaciones+navide%C3%B1as+(I).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-7843476961494110697</id><published>2008-12-26T22:06:00.003+01:00</published><updated>2008-12-26T22:09:59.908+01:00</updated><title type='text'>Presentimiento</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SVVHdnNXvHI/AAAAAAAAAM4/kYSP1LRp_54/s1600-h/Presentimiento.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5284208311855987826" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 235px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SVVHdnNXvHI/AAAAAAAAAM4/kYSP1LRp_54/s320/Presentimiento.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Los párpados le pesaban toneladas pero él estaba determinado a aguantar despierto una noche más, pues tenía la certeza de que si se dormía no volvería a despertarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era algo que se le había ocurrido de repente, tres días atrás. Aquel día había trabajado en turno de jornada intensiva y, ya en casa y después de comer, se había acomodado en el sofá dispuesto a echar una cabezadita. No tardó mucho en dormirse, pero despertó tan sólo unos minutos después, al notar un molesto dolor de estómago. Y desde entonces supo que aquello había sido un aviso, y que en cuanto sucumbiera al sueño de nuevo ya no habría marcha atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, los últimos tres días con sus tres noches correspondientes los había pasado despierto, a base de las tazas de café que le preparaba su mujer mientras murmuraba que todo aquello era una tremenda tontería. Pero él seguía en sus trece y confiaba absolutamente en su presentimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas formas, aquella tarde de viernes estaba siendo realmente dura. El exceso de café había empezado a pasarle factura y las visitas al baño cada vez eran más frecuentes y duraderas, y las pastillas de cafeína que había comprado en la farmacia aquella mañana no parecían hacer demasiado efecto. Si supiera donde comprar anfetaminas sería otra cosa, pensaba para sus adentros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además había que sumarle las comidas familiares de los últimos días, que no hacían otra cosa que aumentar su agotamiento. Aquella noche en particular su mujer se acostó temprano, y él se quedó solo con el mando a distancia y la lluvia que repicaba contra las persianas. A pesar de sus esfuerzos, sus párpados caían una y otra vez y el escozor de sus ojos era insoportable. También el sonido rítmico de las gotas de agua parecían actuar como somnífero, y pronto su determinación fue vencida y sus músculos se relajaron, dejando caer el mando a distancia al suelo. Tal era su extenuación que ni tan siquiera lo oyó, aunque sí su mujer, que se levantó de la cama para ver qué había pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se asomó al comedor lo observó durante unos segundos, mientras dormía silenciosa y profundamente. Después, fue a la cocina y vertió el resto del matarratas en la cafetera medio llena y lo removió con una cuchara. Finalmente, volvió al comedor y lo observó de nuevo, considerando el despertarlo o dejarlo descansar un poco. Se decidió por esto último mientras volvía a la cama, pues era una mujer paciente y no le importaba esperar unos días más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su último pensamiento antes de dormirse aquella noche fue hacia su pobre marido que, al fin y al cabo, había demostrado ser más perceptivo de lo que ella nunca habría imaginado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-7843476961494110697?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/7843476961494110697/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=7843476961494110697&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7843476961494110697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7843476961494110697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/12/presentimiento.html' title='Presentimiento'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SVVHdnNXvHI/AAAAAAAAAM4/kYSP1LRp_54/s72-c/Presentimiento.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8043218834847601173</id><published>2008-12-15T22:58:00.002+01:00</published><updated>2008-12-15T23:01:46.457+01:00</updated><title type='text'>La gran noche (III)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SUbTZCEb-iI/AAAAAAAAAMw/mkof1LB7A4c/s1600-h/La+gran+noche+III.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5280140040144157218" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 259px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SUbTZCEb-iI/AAAAAAAAAMw/mkof1LB7A4c/s320/La+gran+noche+III.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Se despertó sola en su cama y con un intenso dolor que taladraba cada rincón de su cráneo. Le hicieron falta más de quince minutos para abrir los ojos, levantarse e ir a la cocina a tomarse una aspirina. Mientras lo hacía, intentó recordar qué había pasado la noche anterior para haber acabado en aquel estado. Recordó las botellas de vino, el vestido, su paseo hasta el club, los Martinis… y entonces lo recordó a él y el vello de su nuca se erizó de repente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel momento, no podría haber explicado con ningún tipo de precisión la sucesión de acontecimientos que tuvieron lugar aquella noche, pero la sensación que él le había dejado había quedado grabada con fuego sobre su piel. Si cerraba los ojos, podía recordar a la perfección sus caricias sobre sus pechos, sus besos sobre su vientre, sus dedos sobre su sexo. El recuerdo era tan intenso que podía revivir toda la noche en aquel mismo instante, y su cuerpo reaccionó como si así fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Embelesada por sus ensoñaciones y mareada por la resaca, volvió a su habitación para tumbarse entre la calidez de sus sábanas, con la esperanza de sentir su olor entre los arrugados pliegues de algodón. Pero al llegar allí y sentarse, se fijó en algo que la desconcertó momentáneamente: encima de la mesita de noche, junto a la lamparilla, había un fajo de billetes. Lo cogió y separó los seis billetes de 50 euros, preguntándose de dónde habría salido todo aquel dinero. No era suyo, de eso estaba segura, y le extrañaba mucho que su marido hubiera dejado tal cantidad allí antes de irse, sin avisarla si quiera. Tardó unos segundos más en darse cuenta de su procedencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue como si le hubieran dado una patada en el estómago: él, el hombre que le había hecho pasar una noche maravillosa, el que le había hecho olvidar sus doce años de vida conyugal, pensaba que era una prostituta. Dolida y todavía con los billetes en la mano, se devanó los sesos intentando descubrir qué era lo que le podía haber hecho formarse aquella opinión. ¿Su vestido extremado? ¿El hecho de que estuviera en el club sola? ¿El hecho de que hubiera accedido a tener sexo con él? No lo entendía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se tumbó en la cama, todavía hecha un lío. Evidentemente, él la había considerado una prostituta de lujo, pues no creía que todas las prostitutas cobraran semejante suma de dinero por cada servicio. Ella, prostituta de lujo, quién lo habría pensado. De repente, el malestar por el descubrimiento dio paso a una carcajada descontrolada. ¿Ella, prostituta de lujo? Se sentía como &lt;em&gt;Pretty Woman&lt;/em&gt;. No podía parar de reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces su risa se cortó en un instante. 300 euros. 300 euros por una fantástica noche de sexo con un desconocido. Algo menos de lo que ganaba en las 40 horas semanales que se pasaba en una oficina. Y ella, sin empleo. Miró los billetes de nuevo y una nueva duda aterrizó en su mente: ¿tendría suficiente para un vestido y unos zapatos nuevos? Pues no podía volver al club aquella noche con la misma ropa…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8043218834847601173?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8043218834847601173/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8043218834847601173&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8043218834847601173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8043218834847601173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/12/la-gran-noche-iii.html' title='La gran noche (III)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SUbTZCEb-iI/AAAAAAAAAMw/mkof1LB7A4c/s72-c/La+gran+noche+III.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-427141426960447239</id><published>2008-12-12T22:46:00.002+01:00</published><updated>2008-12-12T22:47:24.328+01:00</updated><title type='text'>La gran noche (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SULb2hoL6AI/AAAAAAAAAMo/sKWdo6cYGKo/s1600-h/La+gran+noche+II.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5279023443017984002" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 236px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SULb2hoL6AI/AAAAAAAAAMo/sKWdo6cYGKo/s320/La+gran+noche+II.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Estaba planteándose el pedir su segundo Martini de la noche mientras apuraba las últimas gotas del primero. No es que le gustara mucho esa bebida en concreto, pero al acercarse el camarero para saber lo que iba a pedir no se le había ocurrido otra cosa. Aquello salía en las películas, pensó, tiene que estar bien. De todas formas, después del vino ingerido – y que ya empezaba a luchar por querer salir – el paladar se le había insensibilizado, y había vaciado su copa como si tan sólo fuera un vaso de agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras se pensaba lo de la bebida, hizo una pequeña excursión por el local en búsqueda del servicio, concentrándose en mantenerse en pie sobre los tacones. Cuando llegó de nuevo a su asiento en la barra, un nuevo Martini la esperaba. Miró al camarero, interrogante, y éste le indicó con una sonrisa que mirara hacia atrás. Ella se giró y vio a un hombre sentado en una de las mesas, que la saludaba con su copa en alto. Sin pensarlo dos veces, cogió su bolso y se dirigió con determinación a la silla vacía a su lado, pues no le apetecía pasar el resto de la velada sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo antes de sentarse se le ocurrió que aquella situación era como en las películas: el atractivo y rico soltero que invitaba a una copa a la solitaria mujer de la barra como forma de romper el hielo. Después de una noche maravillosa y de la lucha por seguir adelante pese a sus diferencias, acabarían viviendo juntos y felices el resto de sus vidas. Una sonrisa se asomó a la comisura de sus labios mientras miraba interesada al supuesto amor de su vida y éste la miraba con igual interés a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lejos, le había parecido mayor que ella, y ahora de cerca podía confirmar su presentimiento. Aparentaba unos 50, aunque aún se veían franjas oscuras en su cabello grisáceo y sus ojos claros expresaban jovialidad. Parecía un hombre sencillo que tan sólo buscaba un poco de charla y, puesto que sus habilidades conversacionales se habían desarrollado considerablemente debido al alcohol, el plan le pareció buena idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas formas, pronto empezó a notar que las intenciones de su acompañante no eran tan inocentes como en un principio había pensado. El local se había llenado y se habían tenido que acercar el uno al otro para hablar, pero poco después la mano de él se posó sobre su espalda, acariciándola suavemente. A ella le sorprendió el hecho de que no le molestara; es más, cuando la mano cambió de posición y se colocó en su pierna, una parte de ella deseaba que no se apartara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando quedó claro entre ellos que sus intenciones eran compartidas, él sugirió acompañarla a casa en su coche. Un hormigueo recorrió su estómago cuando pensó en lo que podrían hacerle aquellas manos expertas, tan intenso que apenas notó el frío cuando salió a la calle cogida de su brazo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-427141426960447239?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/427141426960447239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=427141426960447239&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/427141426960447239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/427141426960447239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/12/la-gran-noche-ii.html' title='La gran noche (II)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SULb2hoL6AI/AAAAAAAAAMo/sKWdo6cYGKo/s72-c/La+gran+noche+II.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-9172651405718789204</id><published>2008-12-08T21:26:00.001+01:00</published><updated>2008-12-08T21:33:27.713+01:00</updated><title type='text'>La gran noche (I)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/ST2EhsJfk0I/AAAAAAAAAMg/upgWyk3Xyl0/s1600-h/La+gran+noche.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277520052669616962" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 224px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/ST2EhsJfk0I/AAAAAAAAAMg/upgWyk3Xyl0/s320/La+gran+noche.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Había pasado más de una semana desde su último día de trabajo. Recortes de personal, le habían dicho, por la crisis. Pero eso, después de casi diez años de estar en la empresa, no había sido suficiente respuesta para ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esa razón, en estos diez días de vacaciones obligadas que tendría que haber pasado buscando un nuevo empleo, no hizo más que vaguear por su piso lamentándose de su mala suerte. Era joven, se decía a sí misma, y con sus estudios y su experiencia podría haber encontrado otra cosa. Pero a sus 38 años recién cumplidos no era momento de empezar de nuevo desde abajo, compitiendo con un montón de críos acabados de salir de la universidad que harían lo que fuera por una oportunidad. Sentía que su oportunidad ya había pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel día en concreto estaba más sola que nunca, pues su marido había tenido que ausentarse por un viaje de trabajo del todo inaplazable a pesar de las circunstancias, le había dicho. Así que, para mitigar su soledad, había decidido gozar de la compañía de una buena botella de vino. Aunque fueran las cinco de la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de unas cuantas copas, su visión del asunto había cambiado considerablemente: ¡no tenía que trabajar! ¡Estaba de vacaciones! Y eso no era algo que le sucediera a todo el mundo ni de forma tan imprevista… y, por lo tanto, había que celebrarlo por todo lo alto. Dedicó el resto de la tarde, entonces, y mientras apuraba una segunda botella de vino, a vestirse con el vestido más ceñido, escotado y corto que encontró en su armario y a maquillarse con esmero y con la dificultad añadida de su pulso incierto. Finalmente, tras aplicarse unas gotas de su mejor perfume en varios puntos estratégicos de su fisonomía, salió a la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oscuridad había comenzado a reinar hacía unas horas y el frío se hacía notar sobre sus piernas desnudas. Después de dar algunas vueltas sin saber adonde ir y con el presentimiento de que iba a tropezar de un momento a otro a causa de los afilados tacones, empezó a pensar que todo aquello no había sido una buena idea y que lo mejor era volver a casa y meterse bajo las sábanas. Pero en ese momento, unos silbidos a su izquierda la sacaron de su ensimismamiento. Miró hacia donde provenían para ver a un grupo de jóvenes que la miraban con descaro y comentaban a toda voz lo que harían con aquellas piernas si tuvieran oportunidad. Aquello le subió el ánimo inmediatamente y, descartando el volver a casa, se le ocurrió de repente el lugar hacia donde se dirigiría aquella noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran casi las once cuando llegó a su destino: uno de los clubes más caros y selectos de la ciudad, pues aquella celebración bien lo valía. No tardó en entrar, puesto que a aquellas horas el local estaba casi vacío, y se sentó en la barra exhibiendo de manera obscena una visión casi al completo de sus piernas desnudas. Acordándose de repente de su marido, se quitó la alianza sin ningún tipo de remordimiento y se la guardó en el bolso. Aquella noche iba a ser su Gran Noche.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-9172651405718789204?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/9172651405718789204/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=9172651405718789204&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/9172651405718789204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/9172651405718789204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/12/la-gran-noche-i.html' title='La gran noche (I)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/ST2EhsJfk0I/AAAAAAAAAMg/upgWyk3Xyl0/s72-c/La+gran+noche.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-9119513928941854353</id><published>2008-12-01T20:30:00.002+01:00</published><updated>2008-12-01T20:31:05.182+01:00</updated><title type='text'>Muerte</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/STQ7aMGbwbI/AAAAAAAAAKA/kMKyrNk3IX0/s1600-h/Muerte.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5274906384668541362" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 255px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/STQ7aMGbwbI/AAAAAAAAAKA/kMKyrNk3IX0/s320/Muerte.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;De repente, se vio a sí mismo quince años atrás, tumbado en su cama y pensando en la muerte. Habría sido algo normal en lo que pensar, una pregunta frecuente entre las muchas preguntas que un niño puede tener, pero sus dudas eran significativamente diferentes. Él, con la inocencia propia de su edad, imaginaba la muerte como un cúmulo de sensaciones nuevas que experimentar y, ya sin inocencia alguna, ansiaba presenciarla, poder sentirla, tocarla y olerla e incluso llegar más allá y ser él quien la generara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezó de forma sutil: arrancaba flores y hojas y las observaba inmóvil durante horas, admirando los pequeños cambios que se producían progresivamente, a medida que el tejido moría y se pudría. Poco después aquello ya le pareció insuficiente, pero todavía no había dejado del todo atrás la infancia y las leyes morales recién adquiridas le prohibían pensar siquiera en hacer daño a cualquier animal. Aquello le hizo olvidarse del asunto durante un tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero entonces, a sus diecinueve años, la mala fortuna hizo que accidentalmente arrollara un gato con su coche. Asustado por el golpe, paró en el arcén y volvió atrás para examinar a la víctima. El pobre animal aún se movía cuando llegó a su lado y, ajeno a los sentimientos experimentados tiempo atrás, se preguntó si aún podría hacer algo para ayudarlo. Finalmente su movimiento cesó y, de repente, su cuerpo recordó y se sintió incapaz de reprimir la excitación que le recorrió por completo. Consciente de que cualquiera podría verlo allí agachado observando a un gato muerto, se llevó el cadáver consigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en casa, se encerró con él en su habitación y lo observó durante horas, sin acordarse de comer o de ir al baño pues temía perderse cualquier detalle. Se deshizo del cuerpo unos días después, cuando las quejas de su madre sobre el mal olor que provenía de su habitación fueron en aumento. Lo hizo no sin cierta amargura, y aunque en su corazón se había generado un fuerte sentimiento de culpa, él lo acalló enérgicamente, diciéndose a sí mismo que no se había sentido tan bien en años. Y que, al fin y al cabo, sólo se trataba de un gato. Aunque pronto ya no fuera sólo uno; aunque pronto, además de gatos, fueran pájaros, perros o conejos. Las personas todavía tendrían que esperar unos años más, cuando su ansia de matar no podía ser satisfecha con pequeñas mascotas desalmadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en aquella noche de principios de diciembre, se preguntó si aquello era el límite, si no podía llegar más allá. Después de haber asesinado a sangre fría a dos vagabundos, una anciana y cuatro guapas jóvenes, de repente se sintió vacío y lleno de amargura. Entonces recordó vagamente el momento en el que descubrió su enorme fascinación por la muerte y la idea vino a su mente como si hubiera estado esperando allí desde que tenía doce años. Como no tenía sentido seguir esperando, se desnudó y cogió un cuchillo de cocina. Entonces se introdujo en la bañera, pues no quería ensuciar más de lo necesario, y deslizó la hoja del cuchillo por sus brazos, desde la muñeca hasta casi el codo, aplicando toda la fuerza que le fue capaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apoyando los brazos sobre sus piernas desnudas, observó la sangre salir a borbotones y sonrió con genuina felicidad.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-9119513928941854353?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/9119513928941854353/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=9119513928941854353&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/9119513928941854353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/9119513928941854353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/12/muerte.html' title='Muerte'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/STQ7aMGbwbI/AAAAAAAAAKA/kMKyrNk3IX0/s72-c/Muerte.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3051238293610722184</id><published>2008-11-27T00:29:00.003+01:00</published><updated>2008-11-27T00:31:26.499+01:00</updated><title type='text'>Desaparecida</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SS3cB4LRdGI/AAAAAAAAAJ4/ADcqME6-O_s/s1600-h/Missing.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273112663538365538" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 305px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SS3cB4LRdGI/AAAAAAAAAJ4/ADcqME6-O_s/s320/Missing.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Me confesaste que un día de aquellos ibas a largarte de aquí. Lo dijiste de sopetón, mientras fregoteabas los espejos concienzudamente para quitar todas las huellas que llevaban ahí sólo Dios sabía cuanto, y creí haber entendido mal pues hacía menos de una hora que me había levantado y el café aún no había ejercido su efecto. Recuerdo que yo barría el suelo, y poco a poco me fui acercando más a ti con mi escoba para asegurarme de que había oído correctamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, al parecer, así había sido. Me comentaste que hacía mucho tiempo que pensabas en ello y que estabas decidida a hacerlo cuanto antes mejor. Que no aguantabas a tu familia, que tu trabajo era una mierda y que no había nada por lo que quedarse. Yo me sentí ofendida pues, aunque sólo se trataba de una tienda de ropa, estaba bastante satisfecha con el trabajo que compartíamos y me sentía orgullosa de mí misma cada vez que cerraba una venta importante. Además, el &lt;em&gt;nada por lo que quedarse&lt;/em&gt; me incluía a mí y, además de ofendida, me sentí menospreciada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú, como tantas otras veces, leíste mis pensamientos y me dijiste que por mí harías lo que fuera, pero que estabas desesperada. Es más, me invitabas a largarme contigo, aunque me conocieras demasiado bien como para saber que yo era demasiado cobarde como para hacer una cosa como aquella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No volvimos a hablar del tema aquel día, pues ambas sentíamos la mirada de la encargada clavada en nuestras espaldas y proseguimos con nuestras tareas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero al día siguiente no te presentaste al trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando yo llegué, pues tenía el turno de tarde, nadie me comentó nada, por lo que supuse que habrías llamado para excusarte y que todas las demás ya estaban enteradas. Yo no pregunté, decidida a llamarte en cuanto llegara a casa para saciar mi curiosidad y saber qué les habías contado para escaquearte. Pero cuando lo hice, tu móvil estaba apagado o fuera de cobertura, y me acosté con la inquietud de que quizás habías cumplido tu deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente tampoco apareciste y tampoco a la otra, y cuando, intranquila, me decidí a preguntarle por ti a la encargada, ésta me miró extrañada, como si no supiera de quien estaba hablando, y me dejó allí plantada con mi preocupación al irse a atender a una clienta. Lo intenté varias veces más con tu móvil, pero nunca estabas disponible. Cuando por fin lo conseguí, una voz masculina me aseguró que aquel número no correspondía a ninguna Cristina y que debía de haberme equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontré la dirección de tu casa tras buscar en decenas de agendas y libretas, y cuando fui y piqué al timbre apareció una anciana que me explicó que llevaba viviendo allí sola desde que había enviudado hacía nueve años. Tu nombre no aparecía en el listín de teléfonos, y las personas que compartían tus apellidos me contestaron que no tenían ningún familiar que se llamara como tú y cuadrara con la descripción que les di por teléfono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No entendía qué había pasado, pues de un día para otro todo rastro de tu existencia se había evaporado como por arte de magia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo cuando, semanas después del último día en que nos vimos, una compañera de trabajo me comentó que &lt;em&gt;al menos ya no iba por ahí hablando sola&lt;/em&gt; empecé a comprender… &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3051238293610722184?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3051238293610722184/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3051238293610722184&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3051238293610722184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3051238293610722184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/11/desaparecida.html' title='Desaparecida'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SS3cB4LRdGI/AAAAAAAAAJ4/ADcqME6-O_s/s72-c/Missing.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8604013290182912729</id><published>2008-11-17T23:25:00.002+01:00</published><updated>2008-11-17T23:31:07.370+01:00</updated><title type='text'>Venganza</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SSHwna372MI/AAAAAAAAAJw/9OFVikScegk/s1600-h/Venganza.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5269757599019686082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 225px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SSHwna372MI/AAAAAAAAAJw/9OFVikScegk/s320/Venganza.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Me recetaron &lt;em&gt;Trankimazin&lt;/em&gt;, asegurándome que el insomnio y los episodios de ansiedad que venía sintiendo desde hacía unas semanas mejorarían visiblemente. Pero yo sabía cuales eran las causas de mi ansiedad y de mi insomnio y que no iba a ganar nada atiborrándome a pastillas. De hecho, sabía exactamente qué era lo que me podía provocarme una mejora instantánea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como consecuencia, al llegar a casa aquella tarde saqué la caja de pastillas del bolso y extraje algunas que machaqué a continuación con la ayuda de un mortero. Después, metí el polvillo resultante en la botella de cerveza que había a medias en la nevera, moviéndola bien para que no quedara poso. Luego sólo quedaba esperar a que llegara a casa con la puntualidad que le caracterizaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan siquiera me miró al entrar. Dijo un hola al aire y se metió en la ducha. Mientras, aproveché para revisar la mezcla, y la agité un poco por si las moscas. Pronto acabó y apareció por la cocina, donde yo preparaba algo de cenar. Comentó que no cenaría nada, como de costumbre, y que tenía trabajo que hacer. Cogió la botella de cerveza de la nevera, casi lo único que ingería durante todo el día por aquel entonces, y se encerró en su habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba informada. No era mi intención matar a mi compañera de piso mediante una sobredosis de benzodiacepinas, porque sabía que la cantidad necesaria para ello era muy alta. No, tan sólo pretendía adormecerla, sedarla… y el resto vendría después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperé un tiempo prudencial y, cuando creí que la droga ya habría hecho su efecto, abrí la puerta de su habitación. Tal como esperaba, se había quedado totalmente dormida sobre una montaña de papeles que descansaban en su escritorio, al lado de lo que quedaba de la botella de cerveza. Con suavidad, porque no conocía a ciencia cierta la profundidad de la sedación, la incorporé en la silla y coloqué su cabeza de manera que se apoyara en el respaldo. Después, desabroché sus pantalones y los deslicé, no sin dificultades, por sus piernas. Hice lo mismo con sus bragas, y abrí sus piernas hasta tener una buena visión de su sexo depilado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces cogí la placa de petri que había dejado en el escritorio mientras maniobraba y la abrí. Con rapidez, pues aquella especie en concreto era bastante sensible a la desecación y a la temperatura, unté bien un bastoncillo de los oídos que luego extendí sobre sus genitales. Repetí la operación varias veces, temerosa de despertarla pero concentrada en mi tarea. Finalmente, le puse la ropa tal y como la tenía y la coloqué también en la posición original, abandonando la habitación con el mismo sigilo con el que había entrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Introduje la placa en una bolsita de plástico para devolverla al día siguiente al laboratorio, donde tendría que justificar una contaminación del cultivo para poder repetirlo sin levantar sospechas. Me lavé bien las manos y me acomodé en el sofá, recreándome en el éxito de mi plan y consciente de que aquella noche dormiría como un bebé. Con un poco de suerte, en menos de una semana mi amiga empezaría a notar los síntomas más característicos de la gonorrea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquello le enseñaría a no acostarse con el tío que sabía perfectamente que le gustaba a otra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8604013290182912729?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8604013290182912729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8604013290182912729&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8604013290182912729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8604013290182912729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/11/venganza.html' title='Venganza'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SSHwna372MI/AAAAAAAAAJw/9OFVikScegk/s72-c/Venganza.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-9217815895072346909</id><published>2008-11-11T00:09:00.001+01:00</published><updated>2008-11-11T00:11:26.441+01:00</updated><title type='text'>Larga espera</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SRi_QtuZq_I/AAAAAAAAAJg/kAzom6rUxu0/s1600-h/Larga+espera.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5267170058082823154" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 298px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SRi_QtuZq_I/AAAAAAAAAJg/kAzom6rUxu0/s320/Larga+espera.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Llegué al lugar donde nos habíamos visto por última vez y eché un vistazo para ver si ya había venido. Cuando me aseguré de que no estaba por allí todavía, me senté en un banco y me dispuse a esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien había dejado un periódico abandonado, que hojeé sin prestarle demasiada atención. Hablaba de Obama, de remedios para intentar paliar la crisis, de los concursantes de Gran Hermano. Miré algunas fotos durante un rato, y luego busqué un boli e hice el sudoku. Pronto descubrí que me había equivocado y, sin ganas de buscar cual había sido mi error, cerré el periódico y lo dejé donde lo había encontrado. Poco después fue arrastrado por el viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observé el viento. Me fijé en como hacía oscilar las ramas de los árboles, a veces con suavidad y momentos después con excesiva violencia. Vi como ayudaba a arrancar algunas hojas y como se las llevaba, entremezcladas con polvo y bolsas de plástico. Una de ellas fue a parar a mis pies, y la cogí con parsimonia. Aunque no muy aficionada a la botánica, la identifiqué como la hoja de un castaño, y jugué un rato con ella hasta que mis dedos nerviosos la hicieron añicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto recordé que llevaba un libro en el bolso. Lo saqué y lo abrí, súbitamente impaciente por continuar con la historia. Leí durante un rato, no sabría precisar cuanto, pero cuando levanté la vista para observar a una pareja que se alejaba y la volví a bajar, me di cuenta de que no recordaba nada de lo que había leído. Resignada, coloqué el punto de libro donde momentos antes había estado y volví a guardar la novela en mi bolso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperé y esperé, pensando en mil cosas distintas, intentando no pensar en nada, imaginando historias en mi cabeza, tranquila, aburrida, impaciente, cansada. Esperé hasta que las farolas de mi alrededor se encendieron y el frío se entremetió con especial intensidad bajo los dobladillos de mi abrigo. Decidí, entonces, volver a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más, la Felicidad había decidido no presentarse a nuestra cita.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-9217815895072346909?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/9217815895072346909/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=9217815895072346909&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/9217815895072346909'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/9217815895072346909'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/11/larga-espera.html' title='Larga espera'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SRi_QtuZq_I/AAAAAAAAAJg/kAzom6rUxu0/s72-c/Larga+espera.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3720666477951031218</id><published>2008-11-04T21:13:00.000+01:00</published><updated>2008-11-04T21:14:47.456+01:00</updated><title type='text'>Sustituto</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SRCtDyVZyFI/AAAAAAAAAJY/XyO7G0ZIdzM/s1600-h/Sustituto.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5264898244958865490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 298px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SRCtDyVZyFI/AAAAAAAAAJY/XyO7G0ZIdzM/s320/Sustituto.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Pensé en llamarte y decirte todo lo que nunca te había dicho pero que siempre había querido decirte: que los últimos meses habían sido maravillosos, que no quería que aquello acabara y menos de aquella manera, que te quería más de lo que había querido a nadie en toda mi vida. Levanté el auricular del teléfono, pero en lugar de marcar tu número marqué otro, y media hora más tarde él ya había llegado y follábamos apasionadamente en la misma cama en la que tú y yo lo habíamos hecho tantas otras veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayoría de las ocasiones, las cosas no son tan fáciles como en un principio parecen. Las relaciones interpersonales son complicadas, pero no porque el ser humano lo sea, sino porque todos y cada uno de nosotros nos empeñamos en enredar las cosas mucho más de lo que pueden llegar a enredarse por sí solas. Ése era un tema que tú y yo habíamos hablado mil y una veces pero del que jamás habíamos podido encontrar una solución. Tú no estabas dispuesto a renunciar a tu trabajo por mí, y yo no estaba dispuesta a renunciar, ¿a qué? ¿a mi independencia? No lo sé, aunque lo más probable fuera que mi comportamiento pudiera resumirse única y exclusivamente con la palabra miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que te dejé marchar y decidí olvidarte no embriagándome con alcohol, pues sé a ciencia cierta que muchas veces el alcohol lo que hace es enterrarte aún más en tu miseria, sino con sexo… Aunque en los segundos previos al orgasmo cerrara los ojos e imaginara que eras tú el que me embestía; aunque al acabar deseaba fervientemente que fueras tú quien me abrazara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás fuera mejor eso, pensaba para mis adentros. Tal vez no estábamos hechos el uno para el otro: nuestras vidas eran demasiado diferentes como para acoplarlas la una a la otra y, tarde o temprano, esas diferencias acabarían por romper lo que con sudor y sangre nos habíamos esforzado por construir. Pero entonces, ¿por qué sentía aquella angustia dentro de mí que no me dejaba dormir? ¿Por qué el corazón me dolía tanto que habría deseado arrancármelo del pecho para dejar de sentirlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en vez de ir a la cocina a afilar el cuchillo, opté por zarandear a mi compañero de cama adormilado y usarlo para aplacar la ansiedad que me carcomía por dentro. A sabiendas de que no le quería para nada más que para aquello, y a sabiendas de que él lo sabía. Usándolo suciamente, tal vez de la misma manera que él también me usaba a mí. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3720666477951031218?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3720666477951031218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3720666477951031218&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3720666477951031218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3720666477951031218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/11/sustituto.html' title='Sustituto'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SRCtDyVZyFI/AAAAAAAAAJY/XyO7G0ZIdzM/s72-c/Sustituto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-5391901550964639128</id><published>2008-10-27T23:35:00.001+01:00</published><updated>2008-10-27T23:36:40.288+01:00</updated><title type='text'>Mal día</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SQZCb8Ki9xI/AAAAAAAAAJQ/nqSd061eK_I/s1600-h/Mal+d%C3%ADa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5261966262403266322" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 223px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SQZCb8Ki9xI/AAAAAAAAAJQ/nqSd061eK_I/s320/Mal+d%C3%ADa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Cuando el despertador suene a las 7 un lunes por la mañana y lo apagues deseando no haberlo oído. Cuando no lo oigas, y te despiertes maldiciéndote porque otra vez llegarás tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando descubras que han vuelto a subir el precio de la máquina de café, y que además han sustituido el mismo por una sustancia que imita su olor y su color pero que no se parece en nada a su sabor. Cuando, al recoger tu vaso, no te sale cucharilla y optas por removerlo con un bolígrafo; cuando te cruzas con alguien por los pasillos y evitáis chocaros, pero te derramas la mitad de su contenido en la camisa; cuando al dar el primer sorbo descubres que está prácticamente hirviendo y que no vas a poder saborear nada más en una semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando tu jefe te asigne un trabajo que debes acabar al final de la jornada aunque tú sepas que él no lo necesita hasta el mes que viene. Cuando piense que no te ha tocado suficientemente las pelotas y vaya a verte cada media hora para comprobar tu progreso. Cuando te comente con autosuficiencia todo el tiempo que has necesitado sólo para hacer &lt;em&gt;eso&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando sales fuera para fumar un cigarrillo y no coges la chaqueta porque se te ha olvidado que han bajado las temperaturas. Cuando, encogido por el frío que hace en la terraza del vigésimo segundo piso, no aguantas más de treinta segundos y tiras la colilla a la tercera calada. Cuando vas a entrar de nuevo y recuerdas que aquella es una puerta de emergencia y que, como tal, sólo se puede abrir desde dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el día en el que decidiste no cargar con el paraguas, llueve a cántaros. Cuando te das cuenta de que todos los usuarios del metro han hecho un pacto a tus espaldas y han decidido descartar el uso del desodorante en su higiene diaria. Cuando, mojado y envuelto en un olor indescifrable, llegas a casa y ves que ha vuelto a estropearse el ascensor y te toca subir los seis pisos andando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando te ocurra todo esto, trata de rechazar todos los sentimientos sobre la exterminación de la humanidad que crucen tu mente, y sonríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O, sino, abre la llave del gas y tómate tu tiempo para relajarte. Por cierto, ¿no te apetece un cigarrillo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-5391901550964639128?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/5391901550964639128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=5391901550964639128&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5391901550964639128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5391901550964639128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/10/mal-da.html' title='Mal día'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SQZCb8Ki9xI/AAAAAAAAAJQ/nqSd061eK_I/s72-c/Mal+d%C3%ADa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-887425672259206237</id><published>2008-10-23T23:08:00.002+02:00</published><updated>2008-10-23T23:09:22.546+02:00</updated><title type='text'>Miedo</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SQDn9V9zk_I/AAAAAAAAAJI/rpZVpRvtPaQ/s1600-h/Miedo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5260459405823153138" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 182px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SQDn9V9zk_I/AAAAAAAAAJI/rpZVpRvtPaQ/s320/Miedo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;La oscuridad se cernía sobre sus cabezas y parecía acecharlos como el lobo que observa a su presa segundos antes de abalanzarse ferozmente sobre ella. Ellos la contemplaban a su vez, cogidos de la mano y completamente inmóviles por el miedo que paralizaba todos y cada uno de sus músculos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante unos momentos, ella miró hacia atrás y en sus ojos brilló la calidez de la luz del hogar que contrastaba intensamente con el paisaje que tenían por delante. Dirigió entonces hacia él su mirada con la esperanza de hacerlo cambiar de opinión y así poder abandonar aquella peligrosa misión que nunca creyó que pudiesen realizar con éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cuando las pupilas de él se posaron en las suyas, la profunda conexión que les unía no hizo necesario el uso de palabras y supo de inmediato que ya no había marcha atrás: en sus ojos, leía el mismo terror que ella sentía recorrer cada milímetro su cuerpo, pero también la profunda determinación de quien no se dejará vencer tan fácilmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juntos, miraron de nuevo al frente, donde las sombras parecían moverse y conspirar contra ellos en la negrura. Se hallaban en la boca de un pasadizo largo y angosto y, a pesar de que tan sólo unos metros les separaban de su ansiado destino, los peligros que les aguardaban por el camino frenaban todos sus impulsos de adentrarse en las tinieblas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, fue ella la que se decidió a dar unos pasos en un intento de demostrarle a él y a ella misma su valentía, hasta entonces escondida en algún recoveco de su mente. Él la siguió, guiado por su mano, pero pronto los dos se detuvieron al oír un ruido extraño. Parecía el viento pero, ¿realmente lo era? ¿No sería alguna criatura de la noche, esperando a que se le acercaran para atacarles con toda la furia de la que era capaz?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tragando saliva él y respirando entrecortadamente ella, se apretaron las manos dispuestos a seguir adelante… Pero entonces oyeron una voz a sus espaldas que les llamaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su madre, anunciando que la cena estaba lista, había aplazado, una vez más, su terrorífico pero inevitable encuentro con el Monstruo del Pasillo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-887425672259206237?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/887425672259206237/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=887425672259206237&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/887425672259206237'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/887425672259206237'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/10/miedo.html' title='Miedo'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SQDn9V9zk_I/AAAAAAAAAJI/rpZVpRvtPaQ/s72-c/Miedo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-5472009501552075513</id><published>2008-10-17T23:20:00.002+02:00</published><updated>2008-10-17T23:25:10.461+02:00</updated><title type='text'>La escuela de arte</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SPkB4wbohNI/AAAAAAAAAI4/ZWsiXB4Zmbk/s1600-h/Escuela+de+arte.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5258236114516870354" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SPkB4wbohNI/AAAAAAAAAI4/ZWsiXB4Zmbk/s320/Escuela+de+arte.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Iba para casa caminando, ya que había vuelto a perder el autobús y aquel hermoso atardecer de otoño invitaba al paseo. No recuerdo exactamente en qué pensaba o si realmente estaba pensando en algo, pues siempre intento aprovechar al menos unos escasos momentos al día a intentar despejar la mente y quizás elegí aquellos, en los que, en lugar de pensar en la hipoteca, los líos del trabajo o el cansancio acumulado por la falta de sueño, decidí simplemente pasear y gozar de todo aquello que percibían mis sentidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viento fresco azotaba mi cara y los últimos rayos de sol iluminaban mi camino, y recuerdo que me sentía como una niña que descubre el mundo por vez primera. Hacía tiempo que no pasaba por aquellas calles, y me sorprendieron la cantidad de cambios que habían sufrido y que yo examinaba con curiosidad. Finalmente, y cuando ya dejaba atrás el bullicio de tiendas del centro de la ciudad, mi mirada se detuvo en un pequeño letrero que anunciaba una escuela de arte. No recordaba haber visto antes nada igual, así que me dispuse a cotillear por la enorme cristalera con la intención de descubrir qué era lo que hacían exactamente en un lugar como aquél.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llevé una decepción cuando vi que una cortina blanca y tupida protegía el interior de la escuela de miradas indiscretas como la mía, pero pronto descubrí que alguien se debía haber descuidado al echarla porque había quedado una rendija sin cubrir hacia la que me dirigí con renovado entusiasmo. Dentro, pude ver algunas mesas distribuidas por una sala que parecía una especie de aula. Estaban sucias igual que el suelo, e imágenes de pinturas y esculturas famosas adornaban las paredes. No me dio tiempo a fijarme en nada más, pues un chico que apareció en escena captó de inmediato mi atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era alto y delgado como una espiga y tenía la piel pálida, casi translúcida a la luz de los fluorescentes que colgaban del techo. Su ropa oscura acentuaba más su altura que, combinada con su lividez, le daban un aire frágil y delicado. Se colocó delante de una mesa en la que descansaba una masa deforme de barro de color gris, que remojó con el agua de un cuenco que había traído consigo. A continuación, comenzó a moldearla con sus dedos finos y ágiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo le observaba embobada y maravillada por aquel extraño pasatiempo que se me antojaba a la vez simple y lleno de pequeñas sutilezas. Pronto se me ocurrió una nueva palabra para lo que veían mis ojos: sensualidad, pues aquel chico volcaba todos sus sentidos en la pieza que cobraba forma bajo sus manos. De repente, un nuevo soplo de aire me provocó un escalofrío y cerré los ojos de forma involuntaria, aunque los mantuve cerrados porque una serie de imágenes habían colapsado mi mente de manera casi instantánea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inesperadamente, me vi contemplando como las manos de aquel desconocido sujetaban mi cintura con firmeza y ascendían poco a poco hasta llegar a mis pechos, que acariciaron con suavidad. Imaginé entonces que el contacto con sus finos dedos me llenaba de húmedo barro gris, pero no me importaba. Él proseguía su camino por mi rostro y me besaba dulcemente, y yo respondía a su beso con la pasión que empezaba a apoderarse de mi cuerpo. Sus manos descendían entonces por mi espalda y se entretenían en mis muslos durante un tiempo que se me hacía interminable, hacia donde se encaminaron lentamente hasta el foco de calor que abrasaba mi piel…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ladrido de un perro bajo mis pies me asustó, y abrí los ojos rápidamente para ver a una mujer que se disculpaba por mi sobresalto. Mientras mascota y dueña se alejaban, miré de nuevo hacia el interior de la escuela para descubrir con pesadumbre que el chico había desaparecido dejando en la mesa su proyecto inacabado pues, aunque ya no parecía simple barro amorfo, todavía no se podían distinguir las formas exactas que pretendía darle su escultor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí, entonces, proseguir mi camino algo turbada por los recientes acontecimientos y recriminándome a mí misma el haber visto la película de &lt;em&gt;Ghost&lt;/em&gt; demasiadas veces. Pero no había dado más de tres pasos cuando mis mejillas se sonrojaron violentamente al notar que tenía las bragas mojadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-5472009501552075513?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/5472009501552075513/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=5472009501552075513&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5472009501552075513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5472009501552075513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/10/la-escuela-de-arte.html' title='La escuela de arte'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SPkB4wbohNI/AAAAAAAAAI4/ZWsiXB4Zmbk/s72-c/Escuela+de+arte.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-5933969982357250637</id><published>2008-10-16T16:50:00.004+02:00</published><updated>2008-10-16T17:00:42.881+02:00</updated><title type='text'>Adicciones</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SPdU0OpeHOI/AAAAAAAAAIw/nvCXPMZT6Z4/s1600-h/Adicciones.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257764346240310498" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SPdU0OpeHOI/AAAAAAAAAIw/nvCXPMZT6Z4/s320/Adicciones.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Le encontré antes de lo que esperaba, justo en el lugar al que primero se me había ocurrido acudir. De haberme fijado un poco, habría notado que vestía su inconfundible cazadora verde a la que le hacía falta un buen lavado, y unos vaqueros arrugados y sucios que parecían a punto de caer al suelo pues estaban, como mínimo, cuatro o cinco tallas por encima de la suya. También me habría dado cuenta de que no presentaba buen aspecto: estaba más delgado que la última vez que nos habíamos visto, y su cara sin afeitar estaba más ojerosa y más demacrada que de costumbre. Pero en aquel momento no estaba como para fijarme en todos aquellos detalles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le abordé de inmediato, sin tan siquiera esperar a que terminara de hablar con aquel hombre que me miró recriminándome el haberles interrumpido. Cuando me vio, le bastó un segundo para notar que mi aspecto no mejoraba demasiado el que podía presentar él; me atrevería a afirmar que era incluso peor que el suyo, y que por aquella razón un par de personas se habían apartado de mi camino por la calle con tan sólo echarme un vistazo. Pero aquello tampoco me importaba demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Tienes algo? ¿Sí, verdad? No tengo mucho dinero, pero he traído lo que he podido reunir y también un reloj que he encontrado por casa… Es caro, ¿eh? Míralo y compruébalo, cógelo, venga…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Hey, hey&lt;/em&gt; – me cortó. Tiempo después me confesaría que aquel día no pensaba darme nada. Que, después de tantos años de conocernos, me había visto peor de lo que nunca lo había hecho antes y que pensó que no podía continuar participando en aquella autodestrucción que había comenzado a inflingirme hacía ya algún tiempo. Pero que, finalmente, lo había hecho porque no podía haberme negado nada. – &lt;em&gt;¿Qué haces aquí a estas horas? ¿No tendrías que estar en el trabajo? ¿Ya has gastado todo lo que te di el otro día?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Sí, lo siento, es que he tenido una semana muy dura, y me he ido del trabajo porque no aguantaba más. Pero, entonces, ¿tienes algo? Aunque ya se me haya acabado lo que me diste puedes darme más, ¿verdad? Por favor, haré lo que sea… Si lo que te traigo es poco, podemos ir a casa. Ahora Ricardo está en el trabajo y a las niñas las recoge su abuela del colegio; podemos hacer lo que quieras, tenemos tres o cuatro horas…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Estaba desesperada. Habría hecho lo que fuera por una raya en aquel mismo lugar y en aquel mismo instante. Finalmente, logré convencerlo: me dio lo que necesitaba y me hizo guardar el dinero y el reloj de donde los había sacado. &lt;em&gt;Ya me lo pagarás cuando puedas&lt;/em&gt;, me dijo, y yo me fui para casa, prácticamente corriendo y empezando ya a notar los efectos de la droga que aún no había consumido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la sensación de euforia que recorría mi cuerpo desapareció de repente, cuando una moto pasó por mi lado como una exhalación y el chico que la conducía tiró de mi bolso, llevándose consigo la bolsita en la que mis anhelos se mezclaban con unos polvitos de color blanco. No corrí tras ella, puesto que en un instante ya había desaparecido de mi vista, pero sí volví al lugar donde había estado con Pedro pues mi estado de angustia no me permitía pensar en otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo busqué durante horas en todos los sitios en los que en otras ocasiones había dado con él, pero sin resultado. A la caída de la noche, me dejé vencer por la fatiga y me acurruqué en un portal, desde donde me sumergí en una maraña de sueños incoherentes bañados por una apacible lluvia de maravillosos polvitos blancos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-5933969982357250637?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/5933969982357250637/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=5933969982357250637&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5933969982357250637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5933969982357250637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/10/adicciones.html' title='Adicciones'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SPdU0OpeHOI/AAAAAAAAAIw/nvCXPMZT6Z4/s72-c/Adicciones.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-917365512913824684</id><published>2008-10-10T13:33:00.002+02:00</published><updated>2008-10-10T13:36:39.330+02:00</updated><title type='text'>Tiempo</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SO89z5TCrYI/AAAAAAAAAIo/KmKq3NddpUM/s1600-h/Tiempo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5255487251927969154" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SO89z5TCrYI/AAAAAAAAAIo/KmKq3NddpUM/s320/Tiempo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Se desnudó despacio, recreándose en cada botón y cada cremallera y analizando cada parte de su cuerpo como si las estuviera viendo por primera vez en su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzó por la fina chaqueta que se había puesto por la mañana para protegerse del frío que la llegada del otoño había traído consigo. Observó sus brazos desnudos, cubiertos de lunares y que empezaban a perder el poco color que habían adquirido durante los ya casi olvidados días estivales. Suspiró, y prosiguió con su tarea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era el turno de la blusa, que desabotonó y dejó caer al suelo igual que la chaqueta. Recorrió su cintura y su tripa con las dos manos, percibiendo los efectos que el paso del tiempo había producido en ellas. Lo mismo hizo tras deshacerse del sujetador. Acarició sus pechos, antaño pequeños y firmes, y que ahora precisaban del mágico artilugio con aros para mantenerse en su lugar. Recordó los tiempos en los que deseaba que fueran más grandes, deseo que había conseguido muchos años después y tras dos largos embarazos. Ten cuidado con lo que deseas, pensó para sus adentros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se desabrochó los pantalones y se quitó los calcetines, abandonándolos en la maraña de ropa que había empezado a crecer a su alrededor. Analizó sus pies, doloridos tras un largo día corriendo de aquí para allá, y prosiguió su examen hacia arriba hasta detenerse en sus caderas. Al contrario que sus pechos, siempre las había querido tener más pequeñas de lo que eran. El paso del tiempo tampoco las había pasado por alto, y se podían vislumbrar atisbos de varices y pequeñas estrías que adornaban su piel como si ésta fuera un lienzo pintado con finas líneas de puro arte abstracto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, deslizó las bragas por sus piernas y observó detenidamente a la mujer desnuda que la miraba a su vez desde el otro lado del espejo. Se concentró en sus pies, pues mirar más arriba significaba redescubrir apesadumbrada cada uno de sus defectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no había más ropa que quitarse y permaneció así, quieta en la penumbra de la habitación, hasta que oyó una voz a sus espaldas que le decía: &lt;em&gt;Eres preciosa&lt;/em&gt;. Se giró y contempló la figura de su marido, sentado en la cama y con una sonrisa en los labios. Examinó sus rasgos, deteniéndose en las pequeñas líneas que el tiempo había marcado con esmero en su piel. Se fijó también en las franjas grises que salpicaban su antaño pelo negro, y en la convexidad que los años habían dotado a su vientre. Finalmente, su vista se posó en el ligero bulto que había crecido bajo sus pantalones, y contestó: &lt;em&gt;Tú tampoco estás nada mal&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche, el tiempo quiso recompensarles por los deterioros creados y se paró, regalándoles unos hermosos segundos de placentera inmortalidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-917365512913824684?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/917365512913824684/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=917365512913824684&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/917365512913824684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/917365512913824684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/10/tiempo.html' title='Tiempo'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SO89z5TCrYI/AAAAAAAAAIo/KmKq3NddpUM/s72-c/Tiempo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-2926225074172120074</id><published>2008-10-05T14:47:00.004+02:00</published><updated>2008-10-05T15:00:42.734+02:00</updated><title type='text'>La Ciudad de los Muertos</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SOi3dkECpxI/AAAAAAAAAIg/azms4F1j5es/s1600-h/La+Ciudad+de+los+Muertos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5253650683852400402" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SOi3dkECpxI/AAAAAAAAAIg/azms4F1j5es/s320/La+Ciudad+de+los+Muertos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Giró hacia a la izquierda y se detuvo en la esquina, apoyando la espalda contra los muros del edificio y agarrándose el pecho para que el corazón no se le saliese por la boca. Le dolían los pulmones del esfuerzo y, una vez más, se maldijo a sí mismo por no haber intentado con más ahínco el dejar definitivamente el tabaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando su respiración se serenó un poco, miró a su alrededor: se encontraba en una calle bastante amplia y tenuemente iluminada, a diferencia de las estrechas y oscuras callejuelas por las que había pasado minutos antes. Solo en medio de la acera, comprobó que había buena visibilidad hacia ambos lados de la larga vía y que, por lo tanto, debía salir de allí pues podía ser visto con relativa facilidad desde una larga distancia. Asomó la cabeza a la calle por la que había llegado para comprobar que su perseguidor no se veía por allí, y cruzó la ancha avenida al trote para sumergirse en otro laberinto de callejones vagamente alumbrados por el resplandor de la luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto la luz de un farol llamó su atención. Se acercó hasta ella y vio que estaba colgada junto a la puerta de lo que parecía una vieja taberna. Intentó atisbar el interior a través de los cristales, pero la suciedad y la humedad adheridas le impidieron ver gran cosa. Sopesó su situación: estaba perdido en algún lugar que no conocía, en mitad de una noche fría y con un extraño no demasiado amistoso siguiéndole los talones. Entró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al abrir la puerta, un efluvio de olores le golpeó como una bofetada. El ambiente estaba cargado y lleno de humo, y mientras cerraba la puerta tras de sí miró a su alrededor esperando encontrar a su perseguidor observándole con una sonrisa burlona en la boca. Pero allí no había nadie a excepción de lo que parecían un montón de harapos dormitando sobre una mesa. Caminó hacia la barra y se sentó en el único taburete que aparentemente no tenía el asiento carcomido por las polillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el olor a cerrado, parecía que aquel lugar no fuera ventilado muy a menudo. También detectó un olor dulzón que no supo identificar y, a pesar de lo lúgubre del lugar, se sintió en él más cómodo de lo que se había sentido ahí fuera. Observó la hilera de botellas de licores que se amontonaban tras la barra y que estaban cubiertas de polvo, y a una araña que se removía inquieta en el fondo de un sucio vaso de tubo. Dirigió entonces su vista hacia el hombre que roncaba profusamente y le contempló hasta que un ruido a sus espaldas distrajo su atención. Detrás de la barra, el camarero había salido sin que él se diera cuenta de ello y limpiaba unos vasos dándole la espalda. Vestía un uniforme anticuado y bastante necesitado de unos buenos remiendos y un grisáceo bombín coronaba su cabeza. Él carraspeó levemente para llamar su atención, pero finalmente optó por avisarle directamente pues el hombre no parecía darse por aludido. Cuando éste se disponía a girarse, el chirrido de la puerta al abrirse le sobresaltó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta se cerró ruidosamente tras su perseguidor, que tenía la cara oculta por una capucha. Supo por su ropa mojada que había empezado a llover, pero no era eso lo que más le preocupaba. Dirigió entonces su mirada hacia el camarero a la búsqueda de ayuda, pero cuando lo miró no le vio a él, sino a la Muerte que lo observaba desde el fondo de unas cuencas vacías. La calavera que unos segundos antes había pertenecido a la cabeza del dueño de la taberna se reía con unos dientes amarillentos de su cara atemorizada. Mientras, su perseguidor se había ido acercando sigilosamente hacia él hasta colocarse a su lado, analizándolo también desde lo más profundo del lugar donde deberían haber estado sus globos oculares. Fue en el momento que levantó una de sus esqueléticas manos hacia él cuando comprendió que ya no había escapatoria.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-2926225074172120074?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/2926225074172120074/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=2926225074172120074&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2926225074172120074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2926225074172120074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/10/la-ciudad-de-los-muertos.html' title='La Ciudad de los Muertos'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SOi3dkECpxI/AAAAAAAAAIg/azms4F1j5es/s72-c/La+Ciudad+de+los+Muertos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3718185644722874887</id><published>2008-09-30T12:36:00.003+02:00</published><updated>2008-09-30T12:42:45.614+02:00</updated><title type='text'>R.I.P.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SOIBb1FEhJI/AAAAAAAAAIY/8wD9LeGEsy0/s1600-h/R.I.P..jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5251761693083862162" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SOIBb1FEhJI/AAAAAAAAAIY/8wD9LeGEsy0/s320/R.I.P..jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Fallecí una noche de finales de septiembre, mientras intentaba conciliar un sueño que finalmente nunca llegó. O sí, pero no la clase de sueño que yo en aquel momento esperaba encontrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que me sentía bastante cansada. Había estado leyendo hasta tarde y me escocían los ojos tras los cristales de las gafas. Cuando por fin apagué la luz de la lamparilla, el silencio sólo se veía roto por la fuerza del viento que hacía estremecer las persianas. Recuerdo que tenía los pies helados, y que estaba acurrucada bajo las sábanas cuando sucedió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sufrí ni tuve tiempo de pensar en nada, pues todo ocurrió en tan sólo unas décimas de segundo. Únicamente sé que estaba allí y, un instante después, ya no estaba. El ruido que hacían las persianas al entrechocar sus láminas cesó de repente, y el frío que momentos antes había sentido en los pies había desaparecido por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, el despertador sonó con la puntualidad que siempre le había caracterizado, y mi brazo lo apagó tras un movimiento mecánico. Sólo que aquél ya no era mi brazo y mis dedos no fueron los que accionaron el pequeño interruptor para que el estruendo cesara, porque yo había muerto apenas unas horas antes y aquel cuerpo ya no me pertenecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella chica que tanto se parecía a mí físicamente se levantó aquel día y muchos otros después y siguió con la vida que una vez yo tuve. La gente le preguntaba que qué le pasaba, pues de golpe y porrazo parecía haberse convertido en otra persona. Todo aquello que siempre la había caracterizado parecía haberse evaporado de la noche a la mañana… Y eso era, literalmente, lo que había ocurrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto, mi vida tal y como siempre había sido y que una noche de finales de septiembre se había convertido en la suya, empezó a cambiar paulatinamente. La gente que siempre me había querido y que ahora la quería a ella pareció olvidarse del vínculo que una vez los había unido. Dejó de recibir llamadas, y su rutina se limitó a las acciones indispensables para poder sobrevivir. Porque aquello no podía llamarse vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos momentos, no sé si sentirme afortunada. Dejé de existir tan de repente que mi consciencia ni tan siquiera se percató de ello. Ella, en cambio, se observa morir poco a poco, sin que nada ni nadie puedan ya evitarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, mientras la acompaño en su lento languidecer, no puedo evitar preguntarme si todo esto podía haberse evitado. O si lo que ocurrió aquella noche de hace ya un año no fue fruto del azar y si el hecho de que mi último pensamiento fueras tú tiene alguna especie de significado…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3718185644722874887?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3718185644722874887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3718185644722874887&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3718185644722874887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3718185644722874887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/09/rip.html' title='R.I.P.'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SOIBb1FEhJI/AAAAAAAAAIY/8wD9LeGEsy0/s72-c/R.I.P..jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3103335717466419681</id><published>2008-09-22T23:01:00.005+02:00</published><updated>2008-09-22T23:18:01.294+02:00</updated><title type='text'>Lectura</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SNgKfbgdSXI/AAAAAAAAAIQ/keM_d7n4QS4/s1600-h/Lectura.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248956900776429938" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SNgKfbgdSXI/AAAAAAAAAIQ/keM_d7n4QS4/s320/Lectura.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;El verano había dado paso al otoño, aunque ella apenas había reparado en ello y seguía leyendo mientras el mundo continuaba su curso inexorable hacia la destrucción que se avecinaba. Sentada en el alféizar de una ventana de la pequeña buhardilla en la que vivía, se sumergía cada día entre unas páginas que la sacaban de la rutina, de los problemas y de los quebraderos de cabeza. Y ése era el mejor momento del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leía a oscuras, aprovechando la poca luz que en estos días grises se colaba por los cristales del diminuto universo que había creado a su alrededor. Y, entre capítulo y capítulo, miraba más allá del vidrio empañado por su aliento y observaba a la gente pasar, dedicando unos minutos para intentar adivinar quién eran, qué buscaban en la vida y qué demonios era lo que buscaba ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras, el país se perdía en una nube de presagios poco esclarecedores capitaneados por la palabra &lt;em&gt;crisis&lt;/em&gt;. Y mientras, la humanidad seguía su avance demoledor destruyendo todo aquello que se pusiera en su camino. Una humanidad cuyos individuos vivían a toda prisa; de casa al trabajo, del trabajo a la compra, de la compra a casa, y así en un círculo interminable en el que se olvidaban de descansar, de pensar, y de vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella era ajena a todo ello, y disfrutaba con sus lecturas de media tarde en el alféizar de una ventana de su pequeña buhardilla. Y paladeaba cada palabra como si fuera única, como si toda la trama del libro se sustentara en ella, como si fuera a morir antes de acabar aquella página.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras, la gente pasaba por debajo de su ventana sin levantar un momento la vista, inmersos en sí mismos tan intensamente que lo demás era puro decorado, un &lt;em&gt;atrezzo&lt;/em&gt; cualquiera colocado allí para hacer un poco más vistosa la escena que protagonizaban. Nadie reparaba en la chiquilla que los examinaba desde las alturas; nadie pensaba en ella, ni tan siquiera sabían que existía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no importaba. Tan sólo era un alma más en la amalgama de almas que vagaban sin rumbo por este lugar que llaman planeta. Como tú y como yo. Como todos los que han venido y vendrán a continuación. Como todos los que nunca existieron y que no existirán jamás.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3103335717466419681?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3103335717466419681/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3103335717466419681&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3103335717466419681'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3103335717466419681'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/09/lectura.html' title='Lectura'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SNgKfbgdSXI/AAAAAAAAAIQ/keM_d7n4QS4/s72-c/Lectura.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-1923331990267709215</id><published>2008-09-18T12:13:00.002+02:00</published><updated>2008-09-18T12:18:53.909+02:00</updated><title type='text'>La habitación de los secretos (Epílogo)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SNIqEjzzJiI/AAAAAAAAAII/CYA92qz5X_s/s1600-h/La+habitaci%C3%B3n+de+los+secretos+IV.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5247302773660395042" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SNIqEjzzJiI/AAAAAAAAAII/CYA92qz5X_s/s320/La+habitaci%C3%B3n+de+los+secretos+IV.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Me sentía culpable por haber disfrutado del sexo aquella noche. No entendía como había podido hacerlo, sabiendo que él tenía secuestrada a mi vecina del primero en la habitación de al lado. Pero no podía evitarlo: unos minutos antes, yo creía estar enamorada de él. Aunque él no fuera excesivamente cariñoso, amable, atento y demás atributos que todas buscamos en nuestro príncipe azul; aunque mi príncipe se pareciera tan poco a aquel tío. Pero suelen decir que el amor es ciego, y añadiéndole a eso el hecho de que él fuera una maravilla en la cama, queda todo explicado. Aún así, mientras lo escuchaba respirar a mi lado, no podía dejar de pensar en el rostro de aquella chica de la cual no sabía ni el nombre, sucio y atemorizado, surcado por las lágrimas mientras me pedía que la dejara allí encerrada de nuevo. ¿Y si yo era la siguiente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los escuché hacer el amor durante lo que me parecieron horas. No pude dejar de temblar durante todo ese tiempo. A pesar de lo que me había hecho, de lo que todavía me estaba haciendo, en el fondo de mi corazón todavía le quería, y no podía soportar oírle gemir en la cama con otra. También temblaba a causa del miedo. Ella me había visto y sabía que él me tenía encerrada. ¿Cómo podía estar follándoselo? ¿Y qué iba a pasar a partir de ahora? Quizás la estaba infravalorando; tal vez la idea había sido suya para quitarme de en medio, y el terror que leí en sus ojos cuando la miré era parte de una actuación estelar. Prefería no pensar en ello. Prefería no pensar en nada de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperé a que se durmiera. Cuando su respiración se hizo profunda y regular, me levanté de la cama lo más sigilosamente que pude y salí de allí. Necesitaba pensar qué hacer a continuación. ¿Iba a dejar las cosas como estaban? ¿Iba a llamar a la policía? ¿Iba a enfrentarme a él y preguntarle que qué estaba pasando? La sola idea de volver a la cama y dormirme a su lado me aterrorizaba. Pensé en esperar al día siguiente, hacer las maletas y marcharme mientras él no estuviera… Pero entonces oí pasos aproximándose por el pasillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco tiempo después de dormirme, me desperté al notar que ella se levantaba y salía de la habitación a hurtadillas. Siempre he tenido el sueño ligero, qué se le va a hacer. Esperé un rato a que volviera, pues me estaban entrando ganas de tirármela otra vez antes de dejarme llevar por el sueño, pero estaba tardando demasiado. Me levanté a ver qué coño estaba haciendo, y me la encontré en la cocina. Tenía cara de asustada cuando me miró y rápidamente cogió un cuchillo enorme de un cajón. La muy puta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuché ruido a lo lejos y me inquieté. Me costaba dormir por las noches, sabiendo que él estaba a pocos metros de mi lado, así que esperaba a que se fuera a trabajar para hacerlo. Antes, entraba bastante a menudo para violarme, pero hacía tiempo que había dejado de hacerlo. Desde que se vino aquí a vivir la otra, supongo. Pronto el ruido dejó paso a los gritos y poco después se hizo el silencio. Escruté la negrura a mi alrededor y esperé impaciente, todavía temblando. No tardé mucho en escuchar la llave hacer contacto con la cerradura de la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí la puerta, todavía atemorizada por lo que acababa de ocurrir. Ella me esperaba casi en el umbral, sentada en el suelo, y noté cómo me miraba, muerta de miedo. Después dirigió su vista hacia mi pecho y mis manos, todavía cubiertas de sangre. Apenas podía andar, y la cogí del brazo para ayudarla. En lo único que pensaba era en salir de allí de una vez por todas. Al pasar por la cocina, no pude evitar mirar al interior. Ella siguió la dirección de mi mirada y lo vio, tirado en el suelo sobre un charco de sangre que casi llegaba hasta nuestros pies. Fue entonces cuando, de repente, sentí como me empujaba fuertemente. La miré confusa mientras caía, y ella se abalanzó sobre mí con una furia que me hizo olvidar que había aterrizado sobre el cuerpo sin vida de mi novio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando lo vi tirado en el suelo, me pareció que algo dentro de mí iba a estallar. La empujé con todas mis fuerzas y ella resbaló con la sangre que cubría prácticamente todo el suelo. Me tiré sobre ella y le pegué con toda la rabia que había mantenido encerrada en mi interior durante las últimas semanas. Después, sin pensar en lo que estaba haciendo, cogí el cuchillo que todavía estaba insertado en su pecho y se lo clavé a ella una vez tras otra, hasta que cesaron los gritos y me sentí desfallecer. Antes de perder la conciencia, sonreí para mis adentros, satisfecha, pues acababa de cargarme a la zorra que había asesinado a mi novio.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-1923331990267709215?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/1923331990267709215/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=1923331990267709215&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1923331990267709215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1923331990267709215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/09/la-habitacin-de-los-secretos-eplogo.html' title='La habitación de los secretos (Epílogo)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SNIqEjzzJiI/AAAAAAAAAII/CYA92qz5X_s/s72-c/La+habitaci%C3%B3n+de+los+secretos+IV.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-9086045768957888891</id><published>2008-09-14T22:01:00.002+02:00</published><updated>2008-09-14T22:03:38.054+02:00</updated><title type='text'>La habitación de los secretos (III)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SM1tymUdKrI/AAAAAAAAAIA/6MSJV2ubjvM/s1600-h/La+habitaci%C3%B3n+de+los+secretos+III.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245969857003727538" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SM1tymUdKrI/AAAAAAAAAIA/6MSJV2ubjvM/s320/La+habitaci%C3%B3n+de+los+secretos+III.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;No podía creer lo que veían mis ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El interior de la habitación estaba completamente vacío a excepción de un bulto al fondo, del cual no podía vislumbrar nada más que su silueta a causa de la oscuridad que lo rodeaba. Palpé la pared a mi derecha en busca de un interruptor que no encontré, y por el rabillo del ojo me pareció notar que el bulto se movía casi imperceptiblemente. Encendí, entonces, la lámpara del pasillo para que proyectara algo de luz y fue en aquel momento cuando me di cuenta de que el bulto pertenecía al cuerpo de una persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sintiéndome protagonista de una película de terror, me adentré lentamente en las tinieblas para cerciorarme de que lo que veía era real y no producto de mi imaginación. Estaba de espaldas a mí, hecho un ovillo en una esquina y no podía verle el rostro. Tan sólo era un amasijo de ropas sucias que desprendía el olor característico de quien no se ha duchado durante algún tiempo. Me pareció notar que tenía el pelo largo y, por la figura, intuí que era una chica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la tuve a dos palmos de distancia me dispuse a decir algo, tocarla, cuando escuché la puerta principal abrirse y le oí llamarme desde la otra punta del piso. Justo en ese instante, ella se giró hacia mí y me miró como si yo fuera una aparición divina, y me imploró, apenas en un susurro, que saliera de allí y que cerrara la puerta con llave otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hice lo que me dijo sin pensar en lo que estaba haciendo, sin darme tiempo a pensar tampoco en lo que acababa de ver y comprender verdaderamente el significado de todo aquello. Rápidamente, me guardé la llave en el bolsillo antes de que él apareciera por la otra punta del pasillo con una mirada inquieta y se acercara a darme un beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué haces aquí, pillina? ¿No sabes que no me gusta que husmees tanto? Ya te dije que desde que me mudé aquí no la he podido abrir, que no tengo la llave…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pedí disculpas y me excusé diciendo que me había parecido oír ruidos. Ratas, quizás. Él se rió de mi ocurrencia y me dijo que había sido muy mala y que aquella noche recibiría mi merecido castigo. Me rodeó la cintura con un brazo y me acercó a él, dándome un pellizco en un pezón mientras me observaba con esa mirada lasciva que siempre conseguía excitarme. Aquella tarde, en cambio, me provocó un escalofrío.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-9086045768957888891?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/9086045768957888891/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=9086045768957888891&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/9086045768957888891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/9086045768957888891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/09/la-habitacin-de-los-secretos-iii.html' title='La habitación de los secretos (III)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SM1tymUdKrI/AAAAAAAAAIA/6MSJV2ubjvM/s72-c/La+habitaci%C3%B3n+de+los+secretos+III.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-5920522156460534758</id><published>2008-09-08T14:09:00.002+02:00</published><updated>2008-09-08T14:12:02.672+02:00</updated><title type='text'>La habitación de los secretos (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SMUWJ9wR67I/AAAAAAAAAH4/V14GkHffGSc/s1600-h/La+habitaci%C3%B3n+de+los+secretos+II.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5243621701594508210" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SMUWJ9wR67I/AAAAAAAAAH4/V14GkHffGSc/s320/La+habitaci%C3%B3n+de+los+secretos+II.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Abrí los ojos lentamente, luchando contra el cansancio que hacía que mis párpados pesaran toneladas. Notaba como la cabeza me daba vueltas y pensé que debía ser de noche, pues mis pupilas sólo captaban la oscuridad más absoluta. Tenía el cuerpo dolorido y entumecido, así que intenté recordar qué estaba haciendo antes de despertarme en aquel lugar para averiguar qué había pasado, pero la fatiga pudo conmigo y caí dormida de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando desperté por segunda vez, me encontraba en el mismo sitio, o eso creía yo, aunque lo primero que noté fue que tenía las manos y piernas fuertemente atadas. Tal vez también las tenía de ese modo la última vez que estuve consciente, pero el cansancio me habría impedido notarlo. Traté de liberarme con todas mis fuerzas, pero las muñecas y tobillos comenzaron a escocerme del roce y las cuerdas o lo que sea con lo que estaba atada no se destensaron ni un ápice. Intenté gritar, pero una mordaza me cubría la boca. Desesperada y asustada y habiendo agotado todas las posibilidades, sólo me quedó sollozar en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me serené, mis ojos ya se habían acostumbrado a la penumbra y vi que estaba en una habitación aparentemente vacía, por la que entraba algo de luz a través de las rendijas de la persiana y por debajo de la puerta. Fuera, se escuchaba el sonido de la calle, como si estuviera confinada en alguna habitación de cualquier piso de los muchos que abarrotaban la enorme ciudad en la que vivía. O cualquier otra ciudad, puesto que no podía asegurar con certeza dónde me encontraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presa del pánico, intenté liberarme de nuevo, pero por más que forcejeé con los brazos, piernas, y hasta con la boca para retirar la tela que me la cubría, lo único que conseguí fue moverme un poco de sitio. En vista de mi escaso éxito, decidí tantear un poco mi alrededor para ver si encontraba algún objeto que pusiera algo de luz en aquella situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la limitación de movimientos provocada por las ataduras, serpenteé por el suelo y descubrí que me encontraba en un cuarto completamente vacío, sucio, pues varias veces el polvo acumulado en el suelo me hizo toser, y bastante pequeño. Estaba tumbada de lado, mirando la luz que entraba por la ventana y preguntándome qué iba a pasar a continuación, cuando escuché algunos ruidos demasiado cercanos para que procedieran de la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora parece absurdo, pero en aquel momento todavía no me había planteado que si estaba en aquel lugar y en aquella situación era porque alguien se había encargado de que así fuera. No pude pensar en ello mucho más, porque poco después se abrió la puerta a mis espaldas y, paralizada por el miedo, creí escuchar algo que era imposible que fuera realidad. Y entonces comprendí mi situación y el miedo se transformó en terror mientras se iba acercando hacia mí aquella voz escalofriantemente familiar…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-5920522156460534758?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/5920522156460534758/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=5920522156460534758&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5920522156460534758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5920522156460534758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/09/la-habitacin-de-los-secretos-ii.html' title='La habitación de los secretos (II)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SMUWJ9wR67I/AAAAAAAAAH4/V14GkHffGSc/s72-c/La+habitaci%C3%B3n+de+los+secretos+II.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8122958908666020653</id><published>2008-09-05T23:39:00.003+02:00</published><updated>2008-09-08T14:09:34.283+02:00</updated><title type='text'>La habitación de los secretos (I)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SMGnT7GTcoI/AAAAAAAAAHw/i9EU4FzLA78/s1600-h/La+habitaci%C3%B3n+de+los+secretos+I.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5242655401959453314" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SMGnT7GTcoI/AAAAAAAAAHw/i9EU4FzLA78/s320/La+habitaci%C3%B3n+de+los+secretos+I.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;No hay nada mejor que dejarse llevar por la lujuria descontrolada, sin tener en cuenta a nada ni a nadie, sólo buscando el mayor placer que te puede proporcionar la otra persona. No hay nada mejor que llegar al éxtasis sin nada que te frene; un &lt;em&gt;aquí te pillo, aquí te mato&lt;/em&gt; sin compromiso ni deber alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso tenía que apartar mis ojos de los tuyos cada vez que me preguntabas si te quería y si estaríamos juntos para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo siempre lo supiste, que lo tuyo y lo mío no era más que sexo. Que por lo único que me interesé en ti fue para comprobar que no eras una puta psicópata que me degollaría cuando yo me negara a ir a conocer a tus padres. Que para lo único que te quería era para que me ayudaras a alcanzar el paraíso en cada uno de nuestros encuentros. Que el hecho de que te abrazara al final de cada polvo sólo era para que dejaras de darme la lata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no te lo tomes a mal; al fin y al cabo, hemos pasado muy buenos momentos juntos. Recuerdo aquella vez que nos lo montamos en la piscina municipal; cómo tu mano jugueteaba bajo el agua mientras todos los niños buceaban a nuestro alrededor embobados. Recuerdo tu preciosa carita enfurecida aquella vez en la que me acusabas de haberme acostado con tu vecina del cuarto, aquella pelirroja que, te lo puedo asegurar, se sabe el kamasutra de memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque no todo han sido buenos momentos en estos once meses de relaciones esporádicas. A veces te ponías jodidamente pesada, y decías que querías que hiciéramos algo más que estar todo el día en la cama, y que las parejas normales compartían aficiones y hacían cosas nuevas juntas. Yo te contestaba que mi única afición era follar, y que ya probaríamos nuevas posturas si eso era lo que tú querías. Y entonces tú te subías por las paredes; como si no supieras que lo que en realidad quería decirte era que tú y yo de pareja teníamos poco, y que como te pusieras tonta no ibas a verme más el pelo en tu miserable vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora a veces pienso que tendría que habértelo dicho. No fue justo por tu parte espiarme mientras me tiraba a tu compañera de trabajo mientras se suponía que tú estabas acabando unos informes; no debiste comenzar a gritar como una posesa, diciendo que llamarías a tus hermanos para que me pegaran una paliza. Me los presentaste una vez, y no puedo negar que casi me cago en los pantalones cuando recordé el tamaño de sus espaldas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No debiste hacer todo aquello, pero ahora ya es demasiado tarde. No te puedes quejar: por fin has podido echar un vistazo al cuarto de mi casa que siempre cierro con llave, ése al que tú llamabas &lt;em&gt;La habitación de mis secretos&lt;/em&gt;. Y podrás seguir observando detenidamente cada uno de sus rincones, pues ése será tu hogar durante algún tiempo. Perdona que haya tenido que atarte y amordazarte, pero no me gustaría que los vecinos se molestaran por el ruido. Entiéndeme, ésta es una escalera tranquila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no te preocupes, que la falta de movimiento no estropeará tu bonito trasero. Me encargaré personalmente de alimentarte con comida sana, tal como tú me atormentabas para que yo hiciera, y me ocuparé siempre que pueda de que ejercites tus músculos sobre la cómoda superficie de mi cama de agua. Por cierto, intenta no hacer mucho ruido si oyes la voz de tu ex-vecina del cuarto de vez en cuando, pues quiero proponerle el vernos más a menudo y no quiero que piense que tengo un cuarto lleno de ratas o algo así…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, nueva compañera de piso, ¿alguna pregunta?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8122958908666020653?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8122958908666020653/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8122958908666020653&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8122958908666020653'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8122958908666020653'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/09/la-habitacin-de-los-secretos.html' title='La habitación de los secretos (I)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SMGnT7GTcoI/AAAAAAAAAHw/i9EU4FzLA78/s72-c/La+habitaci%C3%B3n+de+los+secretos+I.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8947738012197495704</id><published>2008-09-01T23:32:00.002+02:00</published><updated>2008-09-01T23:35:53.630+02:00</updated><title type='text'>Carrera</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SLxfokilivI/AAAAAAAAAHo/y4qAiMhMkXg/s1600-h/Run.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241169216960563954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SLxfokilivI/AAAAAAAAAHo/y4qAiMhMkXg/s320/Run.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;No sabía exactamente en qué momento había empezado a correr, pero no se preocupó demasiado por ello. En aquellos instantes, su mente estaba colapsada por una cascada de fuegos artificiales que le impedían pensar de manera coherente; tan sólo había logrado reunir la atención suficiente para dar la acción de correr, y entonces nada ni nadie podría haberla parado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzó el centro de la ciudad entre una algarabía de transeúntes que protestaban cuando ella intentaba hacerse paso sin detener el ritmo. Varios coches frenaron precipitadamente para no arrollarla, y pronto fue foco de más de una mirada curiosa. A pesar de ello, ella no reparó en nada de lo que ocurría a su alrededor, y corría como si de ello le dependiera la vida con una enorme sonrisa en el rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto las calles se iban tornando más y más desiertas, hasta un momento en que los edificios desaparecieron del horizonte y fueron sustituidos por una única carretera que salía de la ciudad. Ella siguió corriendo por el arcén, pues a pesar de llevar ya varios cientos de metros parecía no sentir el cansancio de sus piernas o las gotas de sudor que poblaban su frente y su espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrió como nunca lo había hecho antes, mientras un cúmulo de imágenes aparecían repentinamente en su cabeza; mientras intentaba poner en orden lo que había pasado y rememorar de nuevo los increíbles acontecimientos que la habían impulsado a agotar su desmesurada excitación de aquella manera. Y, al hacerlo, no pudo reprimir las lágrimas que abandonaron sus ojos y surcaron su rostro ya húmedo por el sudor, acabando en su boca. La felicidad es salada, pensó, y pronto paró pues la carretera acababa y de repente le había entrado un ataque de risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rió de buena gana, aguantándose el estómago con ambas manos pues parecía querer salírsele por la boca. Reía y lloraba a la vez, hasta que entre las risas y los jadeos de la carrera empezó a toser ruidosamente. Cuando controló la tos y su respiración se relajó un poco, levantó la vista y vio que se encontraba muy cerca del paseo marítimo, hacia donde se dirigió para sentarse. Desde allí, admiró la puesta de sol y sonrió de nuevo pues, en ocasiones como aquella, la vida podía ser maravillosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, después de aquella tarde, indudablemente iba a serlo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8947738012197495704?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8947738012197495704/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8947738012197495704&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8947738012197495704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8947738012197495704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/09/carrera.html' title='Carrera'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SLxfokilivI/AAAAAAAAAHo/y4qAiMhMkXg/s72-c/Run.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-1012151304138462344</id><published>2008-08-29T00:19:00.001+02:00</published><updated>2008-08-29T00:20:38.443+02:00</updated><title type='text'>Recuerdos amargos</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SLckrsO0EtI/AAAAAAAAAHg/XQ-8zKTvlXw/s1600-h/Bye.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5239697024495129298" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SLckrsO0EtI/AAAAAAAAAHg/XQ-8zKTvlXw/s320/Bye.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Seis meses después de verla por última vez, le pareció vislumbrar su silueta a lo lejos, en la calle, y no pudo refrenar el impulso de correr tras ella. Después lo pensó mejor y se paró en seco sin darse cuenta de que lo hacía en medio de la carretera, donde a un coche le faltó poco para llevárselo por delante. El chirrido de los neumáticos y el claxon del conductor enfurecido bastaron para que ella, movida por la curiosidad, girara la vista hacia atrás para ver qué había ocurrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces sus miradas se cruzaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía haber hecho como que no lo había visto; volver la vista al frente y seguir con su camino, pero aquella mirada había durado demasiado tiempo y ya no había escapatoria. Poco a poco, se fue acercando a él mientras él hacía lo propio desde donde se encontraba, sin prestar atención a los gritos del conductor que ya se iba ni a los transeúntes que le miraban con curiosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se pararon el uno frente al otro, todavía aguantándose las miradas. Pensando en la última vez que lo habían hecho y notando las diferencias que el paso del tiempo había inducido en ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él la miraba con un atisbo de inseguridad que a ella no le pasó desapercibido. Había pasado bastante tiempo, pero no estaba seguro de si ella había olvidado. Ella aprovechó aquel titubeo para simular una indiferencia cortés, luchando con todos sus fuerzas para que él no pudiera notar el leve temblor que sacudía sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se saludaron y se preguntaron por sus respectivas vidas. No había mucho que pudieran decirse el uno al otro, y ambos lo sabían. Inmóviles en medio de la acera, aquella situación se parecía más a un pulso entre sus ojos que a un encuentro fortuito entre dos amantes que aún no se habían olvidado el uno del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final ella fue la primera en bajar la mirada, articulando la primera excusa que se le ocurrió para poder escapar del halo de atracción que rodeaba a su interlocutor. Él esbozó una sonrisa que parecía de resignación, y la dejó marchar no sin antes desearle lo mejor en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se alejó a paso rápido, sin lograr apartar de su mente sus últimas palabras y el brillo de sus ojos al pronunciarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él la observó marchar absorto en la sucesión de imágenes que se proyectaban en su memoria, donde sus cuerpos yacían entrelazados entre un mar de sábanas.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-1012151304138462344?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/1012151304138462344/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=1012151304138462344&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1012151304138462344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1012151304138462344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/08/recuerdos-amargos.html' title='Recuerdos amargos'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SLckrsO0EtI/AAAAAAAAAHg/XQ-8zKTvlXw/s72-c/Bye.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-424791843444142484</id><published>2008-08-19T14:11:00.003+02:00</published><updated>2008-08-19T14:13:57.107+02:00</updated><title type='text'>Identidad</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SKq4jhsUKnI/AAAAAAAAAHY/054lGm0gaFs/s1600-h/Lost.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5236200437250796146" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SKq4jhsUKnI/AAAAAAAAAHY/054lGm0gaFs/s320/Lost.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;El mundo que siempre he conocido se ha evaporado, como las gotas de agua que caen al suelo tras haber regado las macetas. Ha desaparecido por completo y algo, la forma como ladran los perros por las calles o las risas de los niños en el parque, no lo sé, me dice que nunca más volverá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos instantes miro a mi alrededor y me siento perdida y desorientada, sin la más mínima idea de qué hacer o adonde ir. Escudriño el cielo en busca de una respuesta, una señal, pero los astros parecen haberse olvidado de mi existencia. Tan sólo el sol parece darse cuenta de que sigo aquí, haciendo que mi enorme desconcierto se asemeje más a una insolación causada por el exceso de calor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que un par de personas se detienen a mi lado y me preguntan si me encuentro bien, y yo los contemplo sin acabar de ver, con la mirada perdida en un mar de incredulidad y confusión. Ellos me devuelven una mirada llena de lástima, y puedo leer en sus ojos la compasión, preguntándose cómo he podido llegar a este estado tan lamentable…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero yo sé que no es cierto lo que piensan, que no estoy loca, que lo único que necesito para encontrarme mejor es una cara conocida, un lugar familiar… que no logro descubrir por muchas vueltas que doy y aunque mire por todas partes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no sé a donde ir y las imágenes se fusionan en mis retinas en una amalgama de luz y color que me hace marearme y caer al suelo. La gente sigue pasando a mi lado y no me presta atención, como si yo tan sólo fuera un montón de basura tirada en medio de la calle… Y yo me encojo y me hago un ovillo para que no me pisen, bien que en verdad quisiera gritarles que miren por donde andan, que estoy aquí, que todavía soy alguien…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque ni yo misma sepa quien soy. Aunque tampoco sepa si lograré serlo por mucho tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-424791843444142484?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/424791843444142484/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=424791843444142484&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/424791843444142484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/424791843444142484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/08/identidad.html' title='Identidad'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SKq4jhsUKnI/AAAAAAAAAHY/054lGm0gaFs/s72-c/Lost.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4734897895416057902</id><published>2008-08-10T21:05:00.003+02:00</published><updated>2008-08-10T21:11:21.917+02:00</updated><title type='text'>Día de playa</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SJ88FxsmJHI/AAAAAAAAAHQ/OXBNhY88298/s1600-h/Playa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5232967361965204594" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SJ88FxsmJHI/AAAAAAAAAHQ/OXBNhY88298/s320/Playa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Irse solo a la playa un bochornoso domingo de agosto puede cambiarle la vida a alguien. Un día así puede convertirse en una oportunidad para sumergirse en las profundidades de uno mismo y encontrar algún paraje inexplorado. Quizás, al salir a la superficie, te quieras un poco más (o te odies un poco menos, según como se mire); quizás cojas el coche y, en la próxima curva camino a tu casa, decidas no girar. Todo depende de diversas variables que Patricia ni siquiera se había planteado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Patricia era una mujer joven, atractiva, con pareja y de vacaciones: a simple vista, el prototipo de persona perfecta que te venden en los anuncios de televisión. Pero siempre es interesante ahondar un poco más allá de lo que se ve desde el exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel día de playa, Patricia descubrió que tanto su juventud como su belleza tenían límite, que lo suyo con su novio podía no durar eternamente y que en dos semanas tendría que volver al trabajo. He aquí otra pequeña particularidad que Patricia aún no había descubierto: que si había tardado 29 años de su vida en obtener aquellas conclusiones, significaba que su inteligencia ciertamente no sobresalía de la media. Aunque, en la sociedad de hoy en día, ese pequeño detalle importaba tres pimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso era que Patricia, en aquellos momentos, estaba más cerca de cerrar los ojos y conducir todo el camino de vuelta en línea recta que de cualquier otra cosa. Pero Patricia no estaba dispuesta a dejarse llevar por las contrariedades, así que inició una tremenda lucha contra su fuero interno para tratar de autoconvencerse de todo lo contrario de lo que había aprendido en sus 29 veranos de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Y perdió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Patricia no esperó hasta llegar a una curva, sino que estrelló coche contra un muro de hormigón antes de llegar a la autopista.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4734897895416057902?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4734897895416057902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4734897895416057902&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4734897895416057902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4734897895416057902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/08/da-de-playa.html' title='Día de playa'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_M5tIljEGgLw/SJ88FxsmJHI/AAAAAAAAAHQ/OXBNhY88298/s72-c/Playa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4114458552958541904</id><published>2008-08-04T15:24:00.003+02:00</published><updated>2008-08-04T15:27:25.901+02:00</updated><title type='text'>Vacaciones perfectas</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SJcDH3mDcmI/AAAAAAAAAHI/9Lm_45HDpPQ/s1600-h/Bat2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5230652925931647586" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SJcDH3mDcmI/AAAAAAAAAHI/9Lm_45HDpPQ/s320/Bat2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Toca las pequeñas gotas de sudor que cubren tu frente y siente como el aire asfixiante parece obstruir cada uno de tus poros. Percibe la luz del sol entrar por tus pupilas mióticas para luego cerrar los ojos y ver soles ocupando cada rincón de tu cabeza. Siéntate en algún lugar sin ninguna sombra que te ampare y resiste hasta que la deshidratación, la migraña o la insolación puedan contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el verano, maravillosa estación de la que todos hablan y adoran. Esa que cada año se intensifica un poco más, y que algún día nos hará desaparecer de la faz de la Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero espera, sigue leyendo; no todo acaba aquí. Asómate a la ventana, mira a tu alrededor, escucha atentamente. ¿Qué ves? ¿Qué oyes? La masa borreguera ya no está: ha dejado la ciudad para simular en algún otro lugar que su vida es menos patética de lo que parece. En unos días, todos los Antonios y las Juanis del barrio volverán, quizás más descansados o tal vez deseando huir de aquellos miembros de la familia a los que han tenido que soportar durante los escasos días de su efímera escapada. Tal vez planeando asesinarlos a todos con un cuchillo de cocina y así poder relajarse verdaderamente los pocos días de vacaciones que les quedan. Antes de sumirse en la depresión post-vacacional que todo el mundo acostumbra a representar, más o menos convincentemente, por estas fechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tú, ¿a qué esperas? ¿Qué haces todavía ahí? Tienes toda la ciudad para ti solo durante unas preciosas horas… ¿Vas a quedarte ahí sentado? Corre, aún estás a tiempo. Entra en el primer bar que veas abierto y gástate el dinero del préstamo para irte de vacaciones en una buena borrachera. A partir de ahí, y si aún te mantienes en pie, ármate con tu bate de béisbol favorito y golpea coches, escaparates o a cualquier pirado que se ponga en tu camino. Incendia contenedores, autobuses o gasolineras. No dejes ni una sola farola intacta en tres quilómetros a la redonda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando hayas jodido todo lo que haya a tu alrededor, compra una pistola y pégate un tiro en la boca. Habrás conseguido huir de la espantosa vida que te espera de manera rápida e indolora, y hasta puede que consigas (al menos, por unos instantes) que los Antonios y las Juanis de este mundo piensen en algo más que en sus tristes e injustas vidas. Con un poco de suerte, hasta logres salir en la tele. ¿Qué plan mejor puedes tener para estas vacaciones?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4114458552958541904?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4114458552958541904/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4114458552958541904&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4114458552958541904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4114458552958541904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/08/vacaciones-perfectas.html' title='Vacaciones perfectas'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SJcDH3mDcmI/AAAAAAAAAHI/9Lm_45HDpPQ/s72-c/Bat2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-7951142851277347036</id><published>2008-08-03T22:29:00.004+02:00</published><updated>2008-08-03T23:13:14.748+02:00</updated><title type='text'>Viaje</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SJYVc5cNF-I/AAAAAAAAAHA/eo_rDfiT5Q8/s1600-h/Train.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5230391603437049826" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SJYVc5cNF-I/AAAAAAAAAHA/eo_rDfiT5Q8/s320/Train.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;El paisaje se sucedía a través de las ventanillas de aquel tren como fotogramas de una vieja película en blanco y negro. Por su izquierda, los primeros rayos de sol asomaban por el horizonte, inundando de luz lo que parecía una interminable extensión de campo; por su derecha, la suciedad de la ventana dejaba entrever la panorámica de lo que parecía una interminable extensión de agua. Ella no observaba ni lo uno ni lo otro, pues temía ponerse a llorar al ver como cada vez más quilómetros la separaban de donde él estaba. Así que, en lugar de eso, cogió su gruesa libreta de anillas y se puso a dibujar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni el vagón prácticamente lleno ni el traqueteo incesante del tren le hacían perder la concentración; quizás sí le hacían usar la goma más veces de lo acostumbrado, pero eso no era un problema. Después de más de un año escribiendo para evadirse, había descubierto recientemente la sensación purificadora que le producía dibujar. Y lo hacía con paciencia, esbozando cada trazo como si cada uno de ellos fuera una palabra de una de sus historias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre que dibujaba, volcaba en su libreta sus cinco sentidos y alejaba de su mente todo pensamiento que no tuviera que ver con su obra. Era por eso que el dibujar había desbancado el escribir y se había convertido en su mayor quehacer en aquella época libre de obligaciones, ya que le ayudaba tanto a pasar el rato como a despejarse y no darle vueltas a la cabeza. Porque a veces las palabras tan sólo eran vómitos de recuerdos amargos que escocían en su garganta, mientras que los trazos eran proyecciones de su propio cuerpo y mente, en las que el grafito de su lápiz se convertía en un reflejo de sus ilusiones, deseos y esperanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero mientras su atención estaba concentrada en la libreta que se apoyaba en su regazo, no reparó en los dos ojos que, a unas filas de distancia, no perdían detalle de cada uno de sus movimientos. La observaban dibujar, hacer sombras con su dedo índice y poner muecas cuando lo que veía no era del todo de su agrado. Aquellos ojos la observaban con un brillo especial, y su dueño era incapaz de mover un solo músculo por miedo a que ella reparara en su presencia. Planificando la mejor manera de acercarse a la persona a la que tanto daño había hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, mientras ella había cogido ese tren para intentar olvidar, él lo había hecho para evitar caer en el olvido.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-7951142851277347036?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/7951142851277347036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=7951142851277347036&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7951142851277347036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7951142851277347036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/08/viaje.html' title='Viaje'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SJYVc5cNF-I/AAAAAAAAAHA/eo_rDfiT5Q8/s72-c/Train.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-6961375534157562057</id><published>2008-07-21T19:03:00.003+02:00</published><updated>2008-07-21T19:22:45.256+02:00</updated><title type='text'>Impotencia</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SITCZoSbwjI/AAAAAAAAAGY/aWgRCch_TyE/s1600-h/Eyes+closed.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5225515213223871026" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SITCZoSbwjI/AAAAAAAAAGY/aWgRCch_TyE/s320/Eyes+closed.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Porque me entran ganas de gritar cuando mi vecino pone la música a tope un domingo a las 8 de la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque me entran ganas de gritar cuando la persona que menos lo merece recibe todo lo que quiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque me entran ganas de gritar cuando me duele la cabeza de escuchar tus tonterías, y tú ni tan siquiera te has preocupado en si estoy bien o en si hay algo que me apetezca contarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque me entran ganas de gritar cuando dices chorradas para hacerme reír, justo después de haberme ignorado por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque me entran ganas de gritar cuando veo que un niño de cuatro años prefiere estar con una completa desconocida antes que con su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque me entran ganas de gritar cuando encuentran el cuerpo semi-descompuesto de una niña de cinco años asesinada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque me entran ganas de gritar cuando desaparecen niños de tres años y, meses después y sin haber descubierto nada, deciden guardar el caso en un cajón para que todo el mundo se olvide.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque me entran ganas de gritar cuando miles de niños mueren cada día de hambre, de sida o de malaria; cuando miles de niñas son cada día prostituidas o obligadas a casarse con un extraño por parte de sus propios padres; cuando miles de niños son cada día abandonados, maltratados, asesinados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la mayoría de las veces, en lugar de gritar, siempre acabo cerrando los ojos e intentando pensar en otra cosa.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-6961375534157562057?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/6961375534157562057/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=6961375534157562057&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/6961375534157562057'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/6961375534157562057'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/07/impotencia.html' title='Impotencia'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SITCZoSbwjI/AAAAAAAAAGY/aWgRCch_TyE/s72-c/Eyes+closed.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-1455858604839140947</id><published>2008-07-20T23:50:00.003+02:00</published><updated>2008-07-21T19:08:45.340+02:00</updated><title type='text'>Insomnio</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SIOztzFsFRI/AAAAAAAAAGQ/OhhxXPxHftI/s1600-h/Insomnio.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5225217592069461266" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SIOztzFsFRI/AAAAAAAAAGQ/OhhxXPxHftI/s320/Insomnio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Y de pronto, todo era calma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis manos sudaban mientras intentaba conciliar el sueño en una noche especialmente calurosa. Inoportuna manía la mía, la de no poder dormir con la puerta cerrada aunque el bochorno abrasador no me dejara dormir de todos modos. Pero, por un momento, intenté apartar el calor de mi foco de visión, pues había reparado en algo que me inquietaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás era la temperatura, que mantenía mi sistema nervioso en un curioso estado de letargo, pero me sentía bien y estable a pesar de que mi mundo se estuviera desmoronando a mi alrededor. No era normal; tal vez debería ir al médico, donde me diagnosticarían un enorme tumor cerebral que acabaría con mi vida en pocos meses. Y, entonces, para disfrutar de los días que me quedasen, utilizaría los pocos ahorros que tengo y cogería el primer vuelo que saliese, a cualquier parte, y haría locuras sin arrepentirme pues, al fin y al cabo, no iba a tener mucho tiempo más de vida para poder hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no era ésa la razón y lo sabía. Lo más probable era que mi mente se hubiera colapsado por los acontecimientos, arrastrándolo todo hacia el subconsciente y levantando un muro infranqueable que me hiciera sentirme segura. Una teoría bastante freudiana, por cierto, pero muy propia de mí: huyendo siempre de los problemas, escondiéndolos bajo la alfombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Harta de dar vueltas en la cama, me levanté y salí al balcón. La ciudad dormía, pero también se escuchaba el televisor de los vecinos, unas carcajadas procedentes de la calle, una ambulancia a lo lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez la mejor solución fuera ésa, irme de allí. A un sitio donde por las noches tan sólo se escuchara el silencio. Por un maravilloso instante estuve tentada de hacer las maletas, marcharme al aeropuerto, hacer una locura…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Y entonces te oí a mis espaldas, y noté como me rodeabas con tus brazos y me susurrabas al oído que todo saldría bien, y las ganas de huir de aquel piso, de aquella ciudad y de mi vida desaparecieron por completo.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-1455858604839140947?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/1455858604839140947/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=1455858604839140947&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1455858604839140947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1455858604839140947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/07/insomnio.html' title='Insomnio'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SIOztzFsFRI/AAAAAAAAAGQ/OhhxXPxHftI/s72-c/Insomnio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3038919017778211737</id><published>2008-07-13T13:23:00.002+02:00</published><updated>2008-07-13T13:28:36.421+02:00</updated><title type='text'>Lucía y el sexo</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SHnmKOqogeI/AAAAAAAAAGI/_6XTrZ538Ko/s1600-h/Floor.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5222458306322792930" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SHnmKOqogeI/AAAAAAAAAGI/_6XTrZ538Ko/s320/Floor.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Lucía adoraba contemplar las tormentas de verano casi tanto como masturbarse tendida sobre el frío suelo de su habitación. La cerámica sobre su piel desnuda ejercía un efecto de afrodisíaco, estimulando sus terminaciones nerviosas y haciéndole alcanzar el orgasmo rápidamente. Lucía era una mujer impaciente en todos los aspectos de su vida, incluido el sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel verano en particular estaba siendo más tormentoso de lo habitual, y eso ponía a Lucía de buen humor. Eso, y sus cada vez más frecuentes encuentros con el suelo de su habitación. Pero aquella tarde de sábado, ni la tormenta ni el sexo parecían aliviar la creciente tensión que se había apoderado de Lucía. Ni una cosa ni la otra habían logrado deshacer el nudo en el estómago que le amenazaba desde hacía días. Y, por si fuera poco, su insaciable apetito sexual se había incrementado de manera incontrolable hasta convertirse en una sensación de lo más incómoda. Aquello tenía que terminar cuanto antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucía rebuscó en los cajones de su mesita de noche hasta dar con una vieja agenda que no había sido abierta desde hacía meses. Pasó las páginas hasta dar con un número de teléfono y marcó. No esperaba respuesta; conociéndole, posiblemente se lo habrían dado de baja por falta de pago o habría perdido el móvil. Lucía esperó a que sonara una, dos, tres, cuatro veces, y cuando iba a colgar por fin, una voz contestó al otro lado. Lucía la reconoció al instante, y el nudo de su estómago pareció deshacerse un poco. Sí, iba por el buen camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucía propuso quedar aquella misma noche, pues no convenía alargar la agonía mucho más allá de lo estrictamente necesario. Él estuvo de acuerdo, pero no accedió a hacerlo en ninguno de los lugares que solían frecuentar cuando, hace algunos años, sus encuentros eran mucho menos esporádicos. Por el contrario, Lucía tuvo que buscar la dirección por internet pues no conocía la calle, y le sorprendió que estuviera en medio de un viejo polígono industrial del este de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando encontró el lugar que buscaba, Lucía aparcó el coche y miró su reloj. Aún quedaban unos minutos para la hora acordada, así que abrió un poco la ventana y se encendió un cigarrillo. Cuando iba por su tercera calada, unos golpecitos en la ventanilla la sacaron de su ensimismamiento. Allí estaba él, sin paraguas y con las gotas de lluvia resbalando por la misma cara que Lucía conocía milímetro a milímetro. Le hizo señas para que entrara en el coche, pero él hizo lo propio para que ella saliera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin paraguas y cogidos de la mano, avanzaron hasta el centro de la calle, donde él se paró. Lucía estaba intrigada: siempre la había sorprendido con los lugares a los que la llevaba, pero aquella vez no parecía que hubiera por allí nada más que viejas fábricas vacías a aquellas horas de la noche. Le miró expectante y él le devolvió la mirada, con una sonrisa maliciosa y un extraño brillo en sus ojos verdes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Lucía comprendió, y pudo leer en sus ojos lo que estaba pensando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿No te apetecía algo nuevo? ¿Algo diferente? ¿Verdad que te gustan las tormentas? No hay nada como follar bajo miles de gotas de lluvia entremezclándose con el sudor, la saliva y demás fluidos que desprenden nuestros cuerpos entregados al deseo. No hay nada como hacerlo bajo la luz de los relámpagos centelleantes en medio de ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Lucía se entregó a su amante con una avidez voraz, incrementada por la excitación acumulada y las excelentes condiciones climáticas. Mientras, un vagabundo observaba estupefacto la escena, preguntándose si habría algo de dinero en la ropa desperdigada alrededor de la lasciva pareja.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3038919017778211737?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3038919017778211737/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3038919017778211737&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3038919017778211737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3038919017778211737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/07/luca-y-el-sexo.html' title='Lucía y el sexo'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SHnmKOqogeI/AAAAAAAAAGI/_6XTrZ538Ko/s72-c/Floor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3469195863439609690</id><published>2008-07-07T17:57:00.002+02:00</published><updated>2008-07-07T17:58:20.632+02:00</updated><title type='text'>Anatolia</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SHI9CtFetmI/AAAAAAAAAGA/Y4oB0VrgVwg/s1600-h/Yellow+Eyes.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5220302034747438690" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SHI9CtFetmI/AAAAAAAAAGA/Y4oB0VrgVwg/s320/Yellow+Eyes.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Anatolia era una mujer verdaderamente extraña. Antes que su nombre, igual que el de la península donde se halla Turquía, lo que más llamaba la atención en Anatolia eran sus inusuales ojos: grandes, rasgados y de un color miel que a veces se confundía con el amarillo más intenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anatolia había nacido para triunfar en todo lo que se propusiera. La suerte siempre estaba de su parte, y su fuerza y espíritu carismático hacían el resto. Pero donde otros se habrían aprovechado, ciegos por la codicia, Anatolia se comportaba cual niña pequeña, encaprichándose por las cosas y dejándolas tiradas cuando estaba demasiado cansada de ellas. Porque aunque los ojos de Anatolia fueran de fuego, su corazón era de hielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las personas que se cruzaban en la vida de Anatolia adoptaban como objetivo el ser el centro de atención de aquellos extraordinarios ojos, pero el adentrarse en el mundo de aquella extraña mujer era como firmar un contrato al final del cual se debían pagar las consecuencias. El paso de Anatolia dejaba a sus espaldas una estela de destrucción que entremezclaba desde amantes despechados hasta hombres y mujeres envidiosos de su belleza o fortuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anatolia tenía lo que quería y cuando lo quería, y si alguna vez las cosas se torcían, no tenía ningún problema en cambiar sus planes. Anatolia nunca se entristecía y pocas veces se enfadaba, pues todos los aspectos de su vida se hallaban próximos a la perfección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el curso de la vida de Anatolia cambió un caluroso día de principios de julio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hecho trivial, una situación completamente habitual en la que se ven mezcladas cada día millones de personas, significó el fin del paraíso que vivía Anatolia: el rechazo. Anatolia jamás había sido rechazada por nada y por nadie; todo el mundo sucumbía a su personalidad, a su belleza, a sus ojos. Fue su último amante el que tuvo el atrevimiento de poner fin a su relación de unos pocos días. Fue él quién liberó la bestia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anatolia no pudo soportarlo. Aún no se había cansado de él, ¿cómo había podido sugerir que dejaran de verse? ¿Es que acaso había encontrado a alguien más bella, más perfecta que ella? Anatolia, que nunca había sido celosa, se estremeció al imaginarle con otra mujer. Y la rabia en su interior creció y creció, iluminando sus ojos ambarinos y confiriendo a su hermoso rostro un aspecto escalofriante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de Anatolia se acaba aquí, pues nunca nada más se supo de ella. Su último amante vive aún hoy, aunque tan sólo es su arrugado cuerpo el que se mantiene con vida: su mente enloqueció repentinamente mucho tiempo atrás. Concretamente, un caluroso día de principios de julio.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3469195863439609690?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3469195863439609690/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3469195863439609690&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3469195863439609690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3469195863439609690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/07/anatolia.html' title='Anatolia'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SHI9CtFetmI/AAAAAAAAAGA/Y4oB0VrgVwg/s72-c/Yellow+Eyes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-6916653869274977941</id><published>2008-07-02T17:57:00.002+02:00</published><updated>2008-07-02T18:10:24.642+02:00</updated><title type='text'>Fase V: Aceptación</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SGuoXCxRe_I/AAAAAAAAAF4/9kk27wjfODE/s1600-h/Smile.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218449707072846834" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SGuoXCxRe_I/AAAAAAAAAF4/9kk27wjfODE/s320/Smile.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;A. se levantó y, como cada mañana, se fue a trabajar. Aunque su apatía había dirigido su vida durante meses, aquel fue un día particularmente duro que le hizo hundirse aún más en la miseria que las circunstancias y ella misma habían construido poco a poco a su alrededor. Afortunadamente, el horario intensivo de verano le permitía contar con alguna que otra tarde libre para homenajearse con un merecido descanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a casa, sudorosa y agotada debido a los efectos del calor, se sintió demasiado desanimada como para hacerse algo de comer o para hacer cualquier otra cosa. Así que decidió tumbarse en el sofá y aprovechar la tímida corriente de aire que circulaba a través del pequeño comedor y que sofocaba aquel calor asfixiante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A. cerró los ojos y supo que, pese a su cansancio, no podría dormirse. En aquel estado de profunda relajación era cuando A. aprovechaba para repasar todos los acontecimientos del día. También recordaba entonces sus quehaceres, o pensaba en sus miedos y sus deseos, como conseguirlos o evitarlos. Y fue ese día bochornoso de principios de julio cuando A. pensó, de repente y casi por casualidad, en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que sintió fue un escalofrío recorrer su espalda. Se levantó y, mientras cerraba un poco la ventana, se dispuso a analizar minuciosamente el resto de sus sentimientos. Se sentó de nuevo en el sofá y pensó de nuevo en él, en sus últimos días juntos. Tuvo la tentación de negarse a sí misma lo que ya sabía, pero en un instante todas las células de su cuerpo se inundaron de rabia: hacia él, por lo que le había hecho, y hacia ella misma por no haber hecho nada al respecto, por haberlo seguido protegiendo, por seguir queriéndole meses después. Entonces pensó que quizás había cambiado, que tal vez si volvieran a estar juntos él ya no le pegaría nunca más… Pero cerró los ojos y recordó las heridas que ya habían curado y las que nunca iban a curarse y las lágrimas resbalaron por sus mejillas al saber que le había perdido para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces una nueva sensación recorrió su cuerpo. Era extraño; en los últimos meses se había estado moviendo entre la negación y la ira, las dudas y la tristeza una y otra vez, sin una pauta fija y sin saber si el siguiente episodio sería peor que el anterior. Pero ahora no creyó percibir ninguno de esos sentimientos tan bien conocidos, sino algo totalmente distinto. Quizás se había acabado… Quizás podía haber empezado a aceptarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel momento A., desde su posición en el sofá, miró por la ventana hacía el cielo azul e imaginó la cantidad de cielos azules que le quedaban por ver a lo largo de su vida, y no pudo reprimir una sonrisa.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-6916653869274977941?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/6916653869274977941/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=6916653869274977941&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/6916653869274977941'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/6916653869274977941'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/07/fase-v-aceptacin.html' title='Fase V: Aceptación'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SGuoXCxRe_I/AAAAAAAAAF4/9kk27wjfODE/s72-c/Smile.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-2974053083193700121</id><published>2008-06-21T19:21:00.003+02:00</published><updated>2008-06-22T14:29:38.409+02:00</updated><title type='text'>Verano</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SF05dqofkgI/AAAAAAAAAFw/KpMBEjupSZI/s1600-h/Lluvia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214387125388022274" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SF05dqofkgI/AAAAAAAAAFw/KpMBEjupSZI/s320/Lluvia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;La lluvia se llevó todas las flores que adornaban el Jardín de mis Deseos. Arrasó también con las fotografías, con los pequeños objetos que pululaban por aquí y allá, con las palabras desperdigadas por el suelo, escondidas en los rincones, abandonadas en pequeños huecos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lluvia de la primavera no se había limitado a eso, no, sino que había decidido poner un poco de orden en el caos que reinaba en las diferentes estancias de mi mente. Así, la sorprendí llevándose por el desagüe restos de notas musicales, papeles con la tinta corrida, personas sin rostro que vivían allí porque yo aún no había encontrado las fuerzas necesarias para echarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se llevó sentimientos guardados hacía demasiado tiempo y que ya se habían instalado en el Rincón del Olvido. Otros, no tan antiguos, que habían ido engordando a costa de otros pobres, como Razón, Cordura o Sentido Común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llovió durante días y días y la limpieza continuó, lenta pero inexorable, vaciando mi mente de todos los objetos que habían vivido en ella durante años. Los más rápidos, corrieron a refugiarse en el Búnker del Recuerdo y cerraron con llave, asegurándose la permanencia en el lugar. Haciendo oídos sordos a los lamentos de los que no habían podido salvarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo tiene su fin, y una mañana la luz estival entró perezosa por las ventanas. Yo me paseé por el lugar, examinando cada una de las habitaciones, y no pude evitar sorprenderme por lo limpio y ordenado que había quedado todo. Podía caminar tranquila, sin tener que sortear bultos por aquí y por allá, temiendo encontrar a alguien inesperado a la vuelta de la esquina. El aire había dejado de estar viciado, las superficies ya no estaban cubiertas de polvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero pronto descubrí que sentía frío; los rayos matinales no eran suficientes para calentar tantos metros cuadrados de espacio vacío, y de repente eché de menos los gritos, las risas, las conversaciones que durante tanto tiempo habían dado vida a aquel lugar, acompañándome en mis momentos de soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el verano había llegado por fin y yo había descubierto, demasiado tarde como tantas otras veces, que no quería estar sola.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-2974053083193700121?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/2974053083193700121/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=2974053083193700121&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2974053083193700121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2974053083193700121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/06/verano.html' title='Verano'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SF05dqofkgI/AAAAAAAAAFw/KpMBEjupSZI/s72-c/Lluvia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-6104383587174700799</id><published>2008-06-10T20:22:00.017+02:00</published><updated>2008-06-15T22:02:57.133+02:00</updated><title type='text'>...</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Porque no tengo tiempo de escribir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Porque esto describe exactamente como me siento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Porque es pura poesía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;______&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;Optimismo extremo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5210321685067293346" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SE7H95PzYqI/AAAAAAAAAFo/uc-ZZdlEXUo/s320/Atomic+Bomb.gif" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cuando todo es una puta mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando te descubres rodeado por la estupidez malvada de la chusma. Cuando te apetece gritar y golpear. Cuando anhelas reventar el cráneo del puto imbécil que resulta ser tu jefe. Cuando quieres quemar vivo al puto gilipollas que resulta ser el director de tu banco. Cuando deseas verter plomo fundido en los oídos de tu líder espiritual. Cuando te conviertes en la criatura mitológica que devora a los culpables de su existencia bañada en sangre y excrementos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando todo se hunde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el tiempo pasa y los tejidos se oxidan, descubriendo que la inmortalidad del alma es un camelo para mentes inmaduras. Cuando creces y resulta que no todo crece de igual modo. Cuando el odio te inunda y respiras hondo imaginando bonitas explosiones nucleares al atardecer. Cuando juegas al corro de la patata entre sepulturas mohosas. Cuando descubres que ni amor ni sexo te salvarán del hastío absoluto. Cuando no te reconoces al mirarte en el espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando todo se jode.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando abres tus venas para sentir el dolor y la calidez de la sangre. Cuando follas con desconocidas en callejones meados sobre vómitos borrachos. Cuando te follan desconocidos en mugrientas habitaciones de motel con olor a pedos tristes. Cuando te corres como si fuera la primera vez, segundos antes de descubrir que no, que han sido ya muchas las veces. Cuando la ira es tan preciosa como una obertura de Wagner, o un tsunami electoral. Cuando no tienes claro si te sientes multicultural o totalmente antisocial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando todo es basura sin sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ella te pega en la cara con fuerza y sin motivo. Cuando él te da una patada en la cara con o sin razón. Cuando la violencia resulta grata y necesaria. Cuando sabes que la ausencia de dolor es tan terrible como la agonía que garantiza el Estado al que idolatras. Cuando las personas y los acontecimientos y las tramas que salen por la tele te parecen propios de planetas remotos. Cuando sólo encuentras placer en la vieja literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando no hay escapatoria posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando las tuberías de la ciudad se colapsan generando una inmensa marea de mierda. Cuando las explosiones de todos los terrorismos te la sudan por completo. Cuando sólo encuentras placer en cierto grado de devastación. Cuando tus amigos ríen colocados al final de la noche y tú, mucho más drogado que ellos, te limitas a esbozar una mueca de horror. Cuando las estructuras de poder te condenan a ser el chivo expiatorio de toda crisis. Cuando la incapacidad de cuatro hijos de puta jode tus pequeños amagos de supervivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando te corres en medio de inquietantes pensamientos de derrota y plenitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ella no tiene ni puta idea de qué vas. Cuando él te mira con ojos extraños tras haberte follado más de mil veces. Cuando ella te reprocha estupideces sin sentido. Cuando él te machaca emocionalmente. Cuando impotente asistes a la abducción de la masa borreguera. Cuando te gustaría experimentar la combustión espontánea, aunque sólo fuera para conseguir un puto segundo de silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ocurra todo esto, limítate a subir el volumen...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... y baila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado por &lt;/span&gt;&lt;a href="http://diarioimpresentable.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Southmac&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; el 2 de abril de 2008.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-6104383587174700799?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/6104383587174700799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=6104383587174700799&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/6104383587174700799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/6104383587174700799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/06/optimismo-extremo.html' title='...'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SE7H95PzYqI/AAAAAAAAAFo/uc-ZZdlEXUo/s72-c/Atomic+Bomb.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8854612793133322973</id><published>2008-05-28T21:45:00.003+02:00</published><updated>2008-05-28T21:50:46.095+02:00</updated><title type='text'>Soñar despierto</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SD23M6_FyjI/AAAAAAAAAFg/1DoGOpY5HEQ/s1600-h/Stars.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5205518176930351666" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SD23M6_FyjI/AAAAAAAAAFg/1DoGOpY5HEQ/s320/Stars.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Me rasco el brazo pero todavía me pica, así que rasco más y más hasta que la piel se enrojece y se descama, pero en lugar de salir pequeños pellejos salen hojas de árbol verdes y amarillas y marrones que crecen y crecen y forman una montaña bajo mis pies que me permite ver el horizonte hasta el mar aunque yo esté a quilómetros de la costa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde las alturas veo un bosque y en el bosque estás tú, subido en la copa de los árboles tal como te sentías la última vez que hablamos y comiendo fruta de todas clases, y también tienes la vista clavada en el horizonte pero no me ves; no ves nada pues miras sin ver, ensimismado en tu universo infinito en el que yo quiero estar también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que salto encima de mi montículo de hojas y allí aparezco, aunque no logro ver nada más que estrellas que me rodean por todas partes y no estas tú, sino El Principito que me dice que no te puedo ver porque lo esencial es invisible a los ojos y sólo se ve con el corazón, por lo que me concentro con fuerza para abrir mi corazón y poder estar a tu lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi corazón se abre a presión como si de una botella de cava se tratase pero sigo sin verte entre todas las cosas que salen de dentro, como purpurina y notas musicales y papeles con la tinta corrida y gotas de lluvia (¿o son lágrimas?) y serpentinas que dibujan hélices y espirales bajo el cielo estrellado, dejando una estela como lo hacían las bengalas que me encendía mi padre de pequeña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luz de las serpentinas-bengala pronto es tan intensa que tengo que cerrar los ojos y cuando los abro todo ha desaparecido: las serpentinas, las gotas de lluvia (o lágrimas), los papeles con la tinta corrida, las notas musicales y la purpurina, las estrellas y hasta mi corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente noto que me pica el brazo y empiezo a rascarme pero no tardo en parar: tengo miedo de que salgan hojas de árbol verdes y amarillas y marrones que crezcan y crezcan y formen una montaña bajo mis pies que me permita ver el horizonte hasta el mar aunque yo esté a quilómetros de la costa, y entonces vea un bosque y en el bosque no estés tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“… que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8854612793133322973?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8854612793133322973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8854612793133322973&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8854612793133322973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8854612793133322973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/05/soar-despierto.html' title='Soñar despierto'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SD23M6_FyjI/AAAAAAAAAFg/1DoGOpY5HEQ/s72-c/Stars.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4185165916548486784</id><published>2008-05-25T19:17:00.002+02:00</published><updated>2008-05-25T19:25:27.035+02:00</updated><title type='text'>Fase IV: Depresión</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SDmfWq_FyiI/AAAAAAAAAFY/fgLfTiVfx38/s1600-h/Messy+Bed.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204366056248166946" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SDmfWq_FyiI/AAAAAAAAAFY/fgLfTiVfx38/s320/Messy+Bed.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Pasé tres días con sus tres noches correspondientes en casa, tumbada en mi cama y llorando desconsoladamente. La lluvia repiqueteando en las ventanas era mi único consuelo, pues era como si el tiempo empatizara conmigo y compartiera mi pesar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las pocas veces que me levantaba de la cama eran para ir al baño o para ponerle comida a Mushu ya que, a diferencia de mí, mi gato no había perdido el apetito. Obviando este pequeño detalle, en todo ese tiempo no me molesté en prestarle la menor atención. Él me miraba y parecía comprender, y en ningún momento salió por su boca un maullido de protesta. Ni aunque la casa oliera a cerrado ni yo misma desprendiera un aroma demasiado agradable. Parecía que la higiene y yo hubiésemos tenido una buena bronca recientemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vez en cuando, sobretodo en los últimos días, el martilleo de la lluvia venía acompañado por incesantes golpes en la puerta principal de mi piso. A veces, esos golpes se sucedían con voces, primero suplicantes y más tarde desesperadas, de mis amigas para que las dejara pasar. Yo hacía oídos sordos y me metía debajo del edredón, o sollozaba escandalosamente para ahogar la culpabilidad que me acechaba por no abrirles la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es que no quería ver a nadie, y menos que alguien me viese a mí en aquel estado tan lamentable. Aunque las conociera desde el instituto, o aunque hubiera pasado más tiempo con ellas que con mi propia familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos, por lo que pude oírles gritar desde las profundidades de mi cueva de sábanas, habían cumplido su promesa. Les pedí, antes de hacer de mi casa un búnker, que no le dijeran nada de esto a él, que se inventaran alguna cosa; y podía estar segura de su fidelidad. Tan segura como de que sabían que si no cumplían su palabra, las cortaría a pedacitos con mis nuevos y relucientes cuchillos de cocina profesionales. Tienes que entenderme: me casaba en una semana, y no quería que mi futuro esposo y padre de mis hijos huyera despavorido al enterarse de que su novia se había encerrado en casa porque su pelo, acompañado de su moreno-de-rayos-UVA-pre-ceremonia, le hacían parecerse a una cantante afro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale, ahora es cuando tú piensas que esto no es más que una estúpida crisis de adolescente (aunque la &lt;em&gt;adolescente&lt;/em&gt; en cuestión haya pasado de los treinta), que no vale la pena ni molestarse en seguir leyendo y que mejor será volver con tu ajetreada y seria vida. Pero, ¿qué pasa conmigo? No intento ser egocéntrica (bueno, sólo un poquito), pero no es broma cuando te digo que iba a casarme en una semana, seis días para ser más exactos, y ¿cómo podía presentarme a mi boda con semejante aspecto? ¿Cómo, cuando él me había dicho varias veces que una de las cosas que le enamoraron de mí fue mi larga y lisa melena?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora podrás comprenderme algo mejor. ¿Cómo iba a salir a la calle si con aquellos pelos y mi tez tostada podía ser confundida con una integrante femenina de los Jackson Five? Yo sólo quería ponerme guapa y darle una sorpresa… ¿Por qué tenía todo que salirme siempre mal?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, accedí a conectar el teléfono al cuarto día, después de que una de mis amigas amenazara con saltar a mi balcón desde el del vecino para colarse en mi casa, y considerando seriamente el hecho de que vivo en un decimosegundo piso. Ella misma fue la que se proclamó líder del grupo de resistencia. Me comunicó, casi gritando para hacerse oír entre la algarabía de voces de las demás (que también querían expresar su opinión), que aquello no podía continuar así y que habían decidido atrincherarse en mi puerta hasta que me dignara a abrírsela. Yo repuse que mi vida estaba acabada, que en cuanto él volviera de su viaje de trabajo y me viera huiría lejos para que yo no le localizase, y que nunca más encontraría a nadie que me quisiera y que moriría en este piso sola, y mi cuerpo acabaría dando de comer a Mushu y a todos los demás gatos que habría ido recogiendo por las calles para paliar mi soledad. Ella me dijo que no fuese estúpida y que aquello estaba llegando demasiado lejos. Me aconsejó que, para empezar, hiciera algo  en vez de estar todo el día tumbada, a ver si me distraía y lograba pensar en algo que no fuese en mí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que puse la tele. Era domingo y en un principio no vi nada más que películas malas o repeticiones de programas de entre semana. Estaba empezando a arrepentirme de haber conectado el teléfono cuando algo captó mi atención. Era un avance informativo, y en él hablaron brevemente de las nuevas y continuas réplicas que sacudían China desde el terremoto hacía casi dos semanas. Más de 60.000 muertos y cientos de miles de heridos. Poblaciones enteras sepultadas bajo los edificios derrumbados. Sin esperanzas ya de encontrar supervivientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, lloré de nuevo pero por motivos totalmente diferentes. Había pasado a darme igual mi pelo o la posibilidad de que mi novio me abandonara. Yo al menos tenía un techo que me protegía de la lluvia, comida en la nevera, unas amigas preocupadas por mí tras la puerta. No tenía absolutamente nada de lo que quejarme, y me sentía de lo más egoísta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan siquiera me arreglé u ordené un poco la casa antes de abrir la puerta. Cuando lo hice, inmediatamente callaron las voces y yo agaché la cabeza, avergonzada por mi comportamiento. Ellas no dijeron nada; me abrazaron y pasaron, y sólo una comentó que mi nuevo pelo (aunque revuelto y sucio por mi guerra con el champú) me daba un aire más juvenil. No hicieron falta palabras, pues 20 años de amistad les ayudaba a comprender que yo sabía que había actuado de manera desproporcionada y, de la misma manera, yo comprendía que no iba a recibir un solo reproche al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto nos pusimos manos a la obra. Mientras yo me duchaba para emerger de debajo de la capa de mugre que me cubría, ellas ordenaron y airearon mi casa y se ocuparon del pobre Mushu. Incluso les dio tiempo a consultar diferentes tipos de peinados por internet. Cuando acabé de vestirme, ya tenían una improvisada peluquería montada, y no tardaron en idear un precioso recogido que sería el que finalmente lucí el día de mi boda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada podía haber salido mejor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4185165916548486784?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4185165916548486784/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4185165916548486784&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4185165916548486784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4185165916548486784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/05/fase-iv-depresin.html' title='Fase IV: Depresión'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SDmfWq_FyiI/AAAAAAAAAFY/fgLfTiVfx38/s72-c/Messy+Bed.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8402027959217837648</id><published>2008-05-19T17:07:00.005+02:00</published><updated>2008-05-19T17:20:40.512+02:00</updated><title type='text'>Fase III: Negociación</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SDGYs3_ygNI/AAAAAAAAAFQ/mSRjv4Wt6MM/s1600-h/Letter.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5202106941302800594" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SDGYs3_ygNI/AAAAAAAAAFQ/mSRjv4Wt6MM/s320/Letter.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Estimado señor director,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que está profundamente arrepentido por su temperamental reacción del otro día, y agradezco sinceramente su amabilísima disculpa. Todavía no es tarde para que podamos arreglar de la forma más cordial posible lo sucedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entiendo que prefiera no ofrecerme ese ascenso que tanto me merezco y estime oportuno que permanezca en mi anterior puesto de trabajo. Le adelanto que no habrá ninguna objeción por mi parte. No obstante, usted conoce tan bien como yo la importante labor que realizo para la empresa, y le rogaría encarecidamente que no descartara dicho ascenso para más adelante en mi carrera profesional; de aquí a uno o dos meses sería perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovecho esta misiva para pedirle también una disculpa, puesto que debo admitir que mi comportamiento no fue del todo intachable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias por su atención y un saludo cordial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atentamente,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señorita que salió corriendo despavorida cuando usted la pilló pinchando las ruedas de su coche.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, ésta tampoco serviría y, en vista de que la papelera estaba a rebosar por los esbozos de cartas inservibles, decidí dejarlo para más tarde. Así tendría tiempo para pensar seriamente en algo adecuado para poner. Pero, ¿qué le puedes poner a un jefe que te ha echado por pervertir a su hija de 16 años?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale, con 16 años cualquier adolescente de hoy en día ya está más que pervertido; pero, ¿acaso no tiene el padre que tiene? ¿Cómo no iba a ser un pequeño angelito, ahora demonio por mi mala influencia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trataré de explicarme:&lt;br /&gt;Trabajo desde hace años en una empresa de importación bastante importante. He de admitir que no entré aquí por méritos propios, sino que mi madre era muy amiga de una hermana de mi jefe y, bueno, ya te podrás imaginar el resto. El caso es que aquel día, viernes, se me acercó mi jefe y me pidió si podía ocuparme de &lt;em&gt;su princesita&lt;/em&gt; aquella noche. Dijo que la abuelita estaba muy grave, y que prefería evitar el sufrimiento que aquello podía causarle a su tierno corazoncito. Bueno, no lo dijo así, pero más o menos. Comentó que me lo había pedido a mí por la gran amistad de nuestras familias (un poco exagerado por su parte), y que prefería que la niña se alejara del deprimente ambiente familiar, y que yo era una mujer madura y responsable. Menos mal que no frecuenta los mismos locales que yo, pensé en aquel momento. En fin, que no me quedó otro remedio que aceptar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo sé, parece una situación un poco surrealista el que el jefe de una gran empresa pida a una de sus empleadas que cuide de su única hija por una noche, pero juro que es verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor de todo (sí, hay algo peor), es que yo aquella noche tenía una fiesta. No es que hubiera quedado para salir como cualquier otra noche de viernes, sino que unos amigos habían montado una fiesta por todo lo alto en el apartamento de la playa de sus padres o algo así. Sí, un poco patético pedirle el apartamento a tus papis para hacer una fiesta cuando rondas la treintena, pero cuando me lo dijeron me dio igual: una fiesta implicaba muchas cosas que no se daban en las salidas nocturnas habituales, la más importante de las cuales es, lo habrás adivinado, alcohol gratis. Así que lo primero que pensé es que tendría que anular la salida y quedarme en casa cuidando de una mocosa repipi. Pero entonces se me ocurrió preguntarle a su padre la edad del angelito, y cuando me contestó que 16 recién cumplidos con una sonrisa bobalicona en la cara, decidí que la llevaría conmigo. De todas formas, ¿qué padre necesita que cuiden a su hija de 16 años?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le di la dirección de mi piso y me la llevó por la tarde. Ciertamente, sólo aparentaba los 16 por el cuerpo, pues su actitud se asemejaba más al de una niña de 12. Y si me apuras, de 10, que ahora van muy adelantadas. Era tímida y educada y de no ir al instituto habría jurado que aún jugaba con muñecas. ¡Pero qué digo, seguro que lo hacía! Le expliqué los planes para la noche y me contestó que estaría encantada de acompañarme y que nunca había ido a ninguna fiesta. Unos tanto y unos tan poco…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamé a la amiga que pasaría a buscarme, que era menudita como ella, para que se trajera algo de ropa para vestirla. No podía llevarla con la falda a cuadros y los calcetines por las rodillas del colegio de monjas. Entre las dos la vestimos y la maquillamos, y hay que reconocer que estaba fabulosa. No aparentaba menos de 20, y mi amiga y yo pensamos al salir que la mosquita muerta podría quitarnos los ligues de la noche. ¡Y vaya si lo hizo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resumiendo, por no alargar mucho la historia y por no tener que inventarme todo aquello que no recuerdo, mi jefe vino a buscarla al día siguiente y yo abrí la puerta con una de las mayores resacas que había tenido en meses. Viendo mi estado, se permitió el descaro de entrar a mi casa y revisar todas las habitaciones hasta que dio con la que le separaba de su princesa. Ésta, con la pintura corrida y con todas las vergüenzas al aire, dormía acurrucada a un guapo mocetón que yo no recordaba cómo había llegado a mi casa. No hace falta decir que fui despedida en el acto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se me pasó la resaca y comprendí la gravedad de la situación, lloré hasta que se me hincharon los dos ojos mientras mi amiga, a la que le duran las resacas bastante más que a mí, me consolaba entre vómito y vómito desde el baño. Después, pasé varios días también despotricando contra todo ser viviente; ¿quién les daba derecho a seguir con sus vidas mientras la mía se hacía añicos? Y ya sé que es sólo un trabajo, pero lo adoro, y cobraba bien, y era fija, ¡y me iban a ascender! Bueno, eso pensaba yo. ¡Y todo por la borda por una mocosa que no sabía controlarse! ¡Y qué sabía yo si no se había tomado un cubata en su vida! ¿Cómo iba a saber que nunca había probado la marihuana? Nadie me había advertido que nunca había cruzado más de cuatro frases con un chico, y qué decir ya de fluidos corporales. ¡Esas cosas se advierten!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que ésta es mi situación, en la que paso las horas muertas escribiendo la carta que le voy a enviar a mi jefe para que me readmita. ¿Tendré que bajarme un poco el sueldo? ¿O renunciar a mis vacaciones?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8402027959217837648?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8402027959217837648/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8402027959217837648&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8402027959217837648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8402027959217837648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/05/fase-iii-negociacin.html' title='Fase III: Negociación'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SDGYs3_ygNI/AAAAAAAAAFQ/mSRjv4Wt6MM/s72-c/Letter.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4693274038753807325</id><published>2008-05-13T23:26:00.003+02:00</published><updated>2008-05-13T23:29:31.084+02:00</updated><title type='text'>Madrugada de sábado</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SCoHmn_ygMI/AAAAAAAAAFI/7YTThnjSn5c/s1600-h/S%C3%A1bado.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5199977079905616066" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SCoHmn_ygMI/AAAAAAAAAFI/7YTThnjSn5c/s320/S%C3%A1bado.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Quien me iba a decir que íbamos a acabar haciéndolo en aquel destartalado coche, aparcado en medio de ningún sitio. Pero ahí estábamos los dos, con un deseo que ni las reducidas dimensiones de tu utilitario podían frenar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquello estaba siendo más complicado de lo que en un principio habíamos pensado. Las ansias por acabar con la excitación que sentíamos nos impedían pensar con claridad en la postura más adecuada para evitar posibles daños físicos. Al final, escogimos una que parecía adaptarse bastante bien a las circunstancias, aunque no resultara del todo cómoda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tú sabías las diferentes maneras de hacerme olvidar que me estaba clavando la palanca de cambios en la pantorrilla izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De no ser por estar en una inusualmente fría noche de mayo, seguramente habríamos acabado saliendo del coche y tirándonos al suelo. Sin ni siquiera pensar en las miles de infecciones que podríamos coger en aquel pavimento plagado de inmundicia. Sin ni siquiera tener en cuenta las decenas de ojos que podrían estar observándonos. O, tal vez, siendo conscientes de ello y disfrutando del hecho de sentirnos la fuente de la vibración sexual diseminada por el aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero pronto nuestra libido fue saciada y los dos yacíamos exhaustos y sudorosos, con la respiración todavía entrecortada. En ese momento nos miramos: tú aún dentro de mí, con los brazos agarrando mis piernas enroscadas a tu cintura; yo, con el pelo desparramado por la cara, asiendo el cabezal del asiento trasero para no resbalar en la tapicería. Y, viéndonos así, nos echamos a reír. Aún estábamos riendo cuando capté el brillo de tus ojos y entonces paramos, y yo te devolví la mirada con igual intensidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos minutos después, esperaba impaciente a que encontraras la caja de condones, que había caído bajo alguno de los asientos.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4693274038753807325?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4693274038753807325/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4693274038753807325&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4693274038753807325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4693274038753807325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/05/madrugada-de-sbado.html' title='Madrugada de sábado'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SCoHmn_ygMI/AAAAAAAAAFI/7YTThnjSn5c/s72-c/S%C3%A1bado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3218438039210405501</id><published>2008-05-08T22:53:00.001+02:00</published><updated>2008-05-08T22:55:08.819+02:00</updated><title type='text'>Fase II: Ira</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SCNolmbccHI/AAAAAAAAAFA/5SBNkL-YGTw/s1600-h/Hatred.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5198113390095790194" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SCNolmbccHI/AAAAAAAAAFA/5SBNkL-YGTw/s320/Hatred.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;¡Será cabrón! ¿Cómo se atreve? ¿Quién se cree que es? ¿No se suponía que hoy tenía que ser un día feliz que íbamos a pasar juntos? ¿Qué se supone que tengo que hacer yo ahora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, antes de que siga será mejor que os ponga en antecedentes: mi novio me ha dejado. El día de nuestro segundo aniversario. Justo cuando le estaba dando su regalo. Sí, estoy de acuerdo: no se puede ser más cerdo. Aunque no me extraña; en los dos años que llevamos juntos, he podido descubrir que no es un hombre que sepa escoger demasiado bien los momentos oportunos. Perdón, &lt;em&gt;llevábamos&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y creéis que habéis escuchado lo peor? ¡Pues no! Y es esto: ¡ha sido por otra! Vale, seguramente sea bastante predecible, pero vosotros no la habéis visto… ¡Ni siquiera tiene un buen polvo! Después de tanto tiempo juntos; después de todos esos momentos especiales, de que me dijera mil y una veces todo lo que me quería y me necesitaba. Después de hacer planes de futuro, de hablar de los hijos que tendríamos, de imaginarnos cuidando de nuestros nietos. ¡¿Cómo puede haber sido tan cabrón?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo peor es cuando me los imagino a los dos juntitos y acaramelados… Entonces siento un nudo en el estómago que me va subiendo hasta la garganta y que lucha por salir por mi boca ahogado en un mar de gritos. Me siento abandonada, despechada, humillada, con el autoestima por los suelos y la vulnerabilidad a niveles máximos. Tengo ganas de devolverle todo el daño que me ha hecho multiplicado por mil; de insultarle, de decirle que estoy mejor sin él, que ya no tendré que encontrarme sus calzoncillos sucios tirados por todas partes, ni soportarle cuando pierde su estúpido equipo de fútbol, ni fingir que me interesa cuando me habla de cualquier aparato motorizado. ¡Ja!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora podré hacer todo lo que quiera sin dar explicaciones a nadie, y tendré el baño (bueno, y el resto del piso) para mí sola, y podré hacer fiestas y salir todas las semanas… ¡Y conocer otros hombres! Me muero por encontrar a un atractivo desconocido con el que pasar una noche de pasión desenfrenada. Seguro que disfrutaré del sexo como nunca. Ya nunca más tendré que fingir un orgasmo. ¡Ja!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, seamos sinceras: ¿para qué lo necesito? Porque además de cerdo y cabrón, tenía muchísimos más defectos. Me siento liberada. No dependo de nadie. Y menos de ese gilipollas. La verdad, no sé como he podido malgastar dos años de mi vida con él… ¡Es insoportable! Es que no quiero verlo nunca más. Anda y que se quede con su nueva zorra y que se olvide de mí. Y yo esta noche voy a salir, sí señor. Ahora mismo voy a depilarme y a mirar si tengo ropa interior decente limpia y… Oh, llaman al teléfono… ¡¿Será él?!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3218438039210405501?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3218438039210405501/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3218438039210405501&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3218438039210405501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3218438039210405501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/05/fase-ii-ira.html' title='Fase II: Ira'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SCNolmbccHI/AAAAAAAAAFA/5SBNkL-YGTw/s72-c/Hatred.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3560328585093039097</id><published>2008-05-05T20:49:00.002+02:00</published><updated>2008-05-05T20:57:18.997+02:00</updated><title type='text'>Fase I: Negación</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SB9Yf-uS0TI/AAAAAAAAAE4/LekRxC-Impw/s1600-h/Negaci%C3%B3n.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5196969801445200178" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SB9Yf-uS0TI/AAAAAAAAAE4/LekRxC-Impw/s320/Negaci%C3%B3n.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Amanda no podía creer lo que le estaba pasando. Tan sólo habían sido imaginaciones suyas. Sí, eso mismo, un episodio de enajenación mental transitoria sin importancia. Había trabajado mucho los últimos días. Tenía los nervios a flor de piel. Era normal que viese cosas que no existían, ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así, necesitaba unos segundos para serenarse. O tal vez minutos, pensó tras apoyar su mano contra la pared al notar que se mareaba. ¿Cómo podía ser posible? ¿Qué había hecho ella para merecer aquello? Pero no, no era real. Ya habíamos decidido que había sido un instante de obnubilación… Tenía la vista cansada a aquellas horas de la tarde, y hacía algún tiempo que venía pensando en hacer una visita al oculista pues veía algo borroso a partir de ciertas distancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, era eso, rió Amanda para sus adentros, ¡cómo no haberlo pensado! Así que, como para comprobar la veracidad de su teoría, se acercó con paso seguro a la ventana y dirigió su mirada hacia el horizonte, buscando algo con lo que analizar su agudeza visual. No tardó en encontrar un cartel de alquiler de piso que estaba a una distancia considerable… y que pudo leer a la perfección. Le empezaron a temblar las piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inspira, espira, inspira, espira. La mente de Amanda pensaba a toda velocidad, intentando encontrar una razón lo suficientemente razonable como para explicar lo sucedido. Su cabeza no lograba concentrarse así que probó a imaginarse que aquello era como el concurso del 1, 2, 3, y que el presentador le acababa de pedir todas las razones por las cuales Amanda había visto algo imposible: 1, 2, 3, responda otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había tenido un episodio de enajenación mental.&lt;br /&gt;Su vista estaba cansada y necesitaba gafas (aunque la comprobación había dado resultados negativos, no había que descartar ninguna posibilidad).&lt;br /&gt;Todo aquello era un sueño. ¡Sí! Una horrible pesadilla de la que pronto se despertaría. En unos segundos. En unos minutos. Amanda se pellizcó. Mierda.&lt;br /&gt;Su vida no era real. Tal vez su propia existencia fuera imaginaria; tal vez ella tan sólo fuera un insignificante personaje que formaba parte de la imaginación de un ente superior, que disfrutara poniéndola en situaciones límite para observar su reacción. Tal vez…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amanda se echó a reír. Pronto la risa se convirtió en carcajadas y rió hasta que le empezó a doler el estómago. Aún así, siguió riendo al imaginarse a sí misma inventando excusas inverosímiles para explicar algo tan sencillo: que se había estropeado la báscula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin y al cabo, era lunes, y no podía haber engordado 2 quilos en un solo fin de semana.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3560328585093039097?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3560328585093039097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3560328585093039097&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3560328585093039097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3560328585093039097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/05/fase-i-negacin.html' title='Fase I: Negación'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SB9Yf-uS0TI/AAAAAAAAAE4/LekRxC-Impw/s72-c/Negaci%C3%B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-527941771138665737</id><published>2008-04-24T15:56:00.001+02:00</published><updated>2008-04-24T15:59:17.197+02:00</updated><title type='text'>Mente en blanco</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SBCRWOuS0SI/AAAAAAAAAEw/fEnfcPUGL64/s1600-h/Mente+en+blanco.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5192810181453599010" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SBCRWOuS0SI/AAAAAAAAAEw/fEnfcPUGL64/s320/Mente+en+blanco.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Las tristes notas de una guitarra eran como la banda sonora que me acompañaba a mí y a mi soledad en aquellos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es curioso como siempre lo acabo adornando todo con música; como en todas mis escenas, reales o imaginarias, siempre haya un telón de música de fondo que da ambiente a la función. También resulta peculiar que asocie canciones a la mayoría de momentos de mi vida, o a mis estados de ánimo, o a personas… Aunque seguramente sea algo que haga todo el mundo. Probablemente eso no signifique que tuviera que haber dedicado mi vida a la música ni nada parecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que no es que estuviera del todo sola; de hecho, estábamos el guitarrista y su guitarra, mi soledad y yo. ¿Pero cómo podía estar allí mi soledad, si yo estaba acompañada?, te preguntarás. Aunque probablemente sepas la respuesta y te hayas sentido, igual que yo, totalmente solo cuando a tu alrededor se acumulara una muchedumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad era que no me sentía especialmente triste ni deprimida por nada que me hubiera pasado. Tampoco es que todo fuera maravilloso; mi vida, en aquellos momentos, tenía sus pros y sus contras; sus detestables rutinas y sus pequeños momentos que me alegraban los días. No, era mi cabecita la que daba vueltas una y otra vez. Era ella la que, hiperactiva por naturaleza, buscaba desesperadamente algo en lo que pensar cuando no había nada que necesitara ser pensado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para entonces la guitarra tocaba Nothing Else Matters, y yo cerraba los ojos e intentaba dejar la mente en blanco. Pero, ¿cómo se deja la mente en blanco? Porque si nos referimos a no tener ninguna imagen en la cabeza podría, por ejemplo, poner una especie de pantalla negra que no dejase ver nada más. Pero entonces no tendría la mente completamente en blanco, ya que estaría pensando en la pantalla negra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visto el poco resultado de mi propósito, intenté pensar en la melodía que se producía a unos metros de donde me encontraba e imaginar que estaba formada por pequeñas hormiguitas que recorrían mi cuerpo dejándome una sensación de bienestar. Algo parecido a lo que hacía cierto violinista que conocí una vez. No estaba nada mal, la verdad; quizás tendría que haber dedicado mi vida profesional a dar clases de relajación o algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El guitarrista debía de haber notado la relajación de mis músculos y mis facciones, ya que estaba alargando la canción exageradamente. Una y otra vez, las notas se sucedían de manera cíclica y mi respiración se hacía más regular y tranquila. En algún momento, caí dormida y soñé que estaba tumbada con los ojos cerrados, escuchando las notas de una guitarra. Y, en mi sueño, me dormía y soñaba. Soñaba que escuchaba Nothing Else Matters tocado por una guitarra. Y entonces me dormía. Y soñaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora estoy despierta, y escucho la canción de Metallica tocada solamente por una guitarra. ¿Me dormiré y soñaré que escucho la misma música? Y, si me despierto, ¿seguirá la música sonando? ¿Cómo sabré que he despertado y no que estoy dormida, escuchando Nothing Else Matters? ¿Estoy despierta ahora, o sueño que escribo, mientras escucho las tristes notas procedentes de una guitarra?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-527941771138665737?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/527941771138665737/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=527941771138665737&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/527941771138665737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/527941771138665737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/04/mente-en-blanco.html' title='Mente en blanco'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SBCRWOuS0SI/AAAAAAAAAEw/fEnfcPUGL64/s72-c/Mente+en+blanco.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8291286031529898399</id><published>2008-04-22T22:56:00.000+02:00</published><updated>2008-04-22T22:57:23.427+02:00</updated><title type='text'>Músico</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SA5Q7uuS0RI/AAAAAAAAAEo/J8QaA0rsTwY/s1600-h/Violin.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5192176407489466642" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SA5Q7uuS0RI/AAAAAAAAAEo/J8QaA0rsTwY/s320/Violin.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Sólo le bastaban unas notas para que todo el vello de su cuerpo se erizara. Habría jurado que la música salía de su propio cuerpo en lugar de provenir de las cuerdas que vibraban bajo el arco de su violín. De hecho, si cerraba los ojos podía visualizar la melodía saliendo por todos los poros de su piel como si de un aura se tratase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo le bastaban unos compases para que su piel se pusiera de gallina. Era una sensación extraña, como si las ondas sonoras le acariciaran suavemente. Como si aquellas cuerdas fueran una extensión de su anatomía y lo que vibrara fuera su propio cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le gustaba pensar que su violín era como una amante herida. Y que él, cuando la rozaba dulcemente con los dedos, era como si le estuviera pidiendo perdón por todo lo que le había hecho. Al principio sus manos eran rígidas y la música incoherente. Poco a poco, a medida que ella entraba en razón y le perdonaba, las notas cobraban fuerza y armonía. La reconciliación era algo que simplemente no podía ser descrito con palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tocar se había convertido en una especie de trance; él y su violín rodeados por una burbuja que los aislaba a ambos del mundo, envueltos en la melodía, fundidos en ella. Porque la melodía y él, el violín y la melodía, él y el violín, eran uno. Porque cuando levantaba la mirada hacía el público y bajaba el violín, y se ponía de pie mirando las caras de los que le aplaudían fervorosamente, y veía los ojos brillantes de muchos, y alguna que otra lágrima centelleando bajo la luz de los focos… En esos momentos tan sólo cerraba los ojos, y sonreía. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8291286031529898399?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8291286031529898399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8291286031529898399&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8291286031529898399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8291286031529898399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/04/msico.html' title='Músico'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SA5Q7uuS0RI/AAAAAAAAAEo/J8QaA0rsTwY/s72-c/Violin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4511781167604179625</id><published>2008-04-15T20:41:00.002+02:00</published><updated>2008-04-15T20:46:19.789+02:00</updated><title type='text'>Noche de tormenta</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SAT3EnDm18I/AAAAAAAAAEg/g_T9uNoZc-U/s1600-h/Tormenta.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5189544329213302722" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SAT3EnDm18I/AAAAAAAAAEg/g_T9uNoZc-U/s320/Tormenta.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;La lluvia caía con fuerza sobre las lápidas del viejo cementerio. Hojas caídas producto de la inestable sucesión estacional de los últimos tiempos me hacían resbalar a cada paso que daba. No sabia donde ponía los pies: las nubes hacían de barrera a la poca luz que la luna podría proporcionarme a aquellas horas de la madrugada, y sentía bajo mis pisadas la viscosidad del barro que la lluvia iba formando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acudía a aquel lugar con frecuencia aunque todavía no había analizado la verdadera causa de ello. Tal vez lo hacia buscando el silencio, algo imposible de conseguir viviendo en una ciudad de tamaño considerable como la mía. Tal vez iba tras la soledad, ya que estúpidas supersticiones hacían de los cementerios lugares de lo más solitarios. Aunque lo más probable sea que fuera para no pensar en nada y simular durante un par de horas que mi vida no era la mierda que aparentaba ser las veintidós restantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que aquella vez me había pillado la lluvia y debo reconocer que me jodió un poco. Apenas llovían diez putos días al año en aquella ciudad donde la sequía era un hecho consumado. Ya se habían empezado a poner restricciones en el consumo de agua a unos ciudadanos que veían como el vecino de enfrente se tiraba una hora con la manguera lavando su coche o como los campos de golf de medio país conservaban un césped de un verde brillante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me jodió que lloviera aquel mismo día que había decidido ir después de algunos meses sin haber podido hacerlo. Sin poder cruzar la verja que cerraba aquel mundo paralelo en el que yo era la única habitante – &lt;em&gt;viva&lt;/em&gt;, al menos –. Pero después de unos minutos paseando bajo el diluvio, mi ánimo comenzó a serenarse. La lluvia había mojado mi ropa y mis pies pesaban por el peso del agua en mis zapatos, pero me encantaba sentir cada una de las gotas que resbalaban por mi piel esquivando el vello erizado por el frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que me quite la chaqueta para sentirlas también por los brazos. Después la camiseta, que colgué, junto a la chaqueta, en el ala que le quedaba a la figura de un ángel de mirada triste. Me quité los pantalones, zapatos y calcetines, sujetador y bragas, y me quedé allí, desnuda y quieta, con los brazos abiertos en cruz y el rostro levantado a la inmensidad del cielo negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No llevaba así más de cinco minutos cuando la lluvia se convirtió en tormenta y empecé a ver relámpagos que iluminaban el horizonte, así como varios truenos que resonaron en mis tímpanos. Después, noté como se formaba un ciclón de aire que giraba rápidamente a mi alrededor y como mis pies se separaban del suelo. En aquel momento perdí la noción del tiempo; tiempo en el cual todo mi cuerpo se sacudía espasmódicamente al son de la tormenta, inmerso en un mar de sensaciones muy similares al orgasmo. Creí sentir como me licuaba y me mezclaba con las gotas de lluvia; como penetraba en aquel suelo embarrado y me unía al nido de ánimas que componían el espíritu del viejo cementerio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo mucho más; no sé como acabó todo aquello ni como llegué a casa aquella noche, pero lo cierto es que no he pensado en otra cosa en los últimos días. No he vuelto al cementerio desde entonces pero mi memoria conserva frescas cada una de las sensaciones experimentadas como si hubiesen ocurrido ayer mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana he oído que la previsión del tiempo anuncia lluvias para esta noche… Quizás sea una señal que me envían las almas solitarias para hacerles una visita.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4511781167604179625?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4511781167604179625/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4511781167604179625&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4511781167604179625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4511781167604179625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/04/noche-de-tormenta.html' title='Noche de tormenta'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/SAT3EnDm18I/AAAAAAAAAEg/g_T9uNoZc-U/s72-c/Tormenta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4711521191142271280</id><published>2008-04-11T11:32:00.003+02:00</published><updated>2008-04-11T11:38:08.157+02:00</updated><title type='text'>Despedida</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R_8xOBb8HJI/AAAAAAAAAEY/rgz4NnqflXs/s1600-h/Despedida.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5187919412727651474" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R_8xOBb8HJI/AAAAAAAAAEY/rgz4NnqflXs/s320/Despedida.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Cuando le oí gritar mi nombre en medio de la noche, justo cuando me disponía a subir al autobús que me llevaría a casa, mi corazón dio un vuelco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡María Amparooo!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos le vi avanzar con paso firme hacia donde yo me encontraba. Hacía tan sólo unos minutos que nos habíamos despedido en la puerta de aquel bar, pero no pude evitar lanzar un suspiro de admiración a su fabuloso atractivo. Llevaba el pelo alborotado por el viento, y aún a la distancia a la que estábamos pude apreciar la inusual belleza de sus ojos bicolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imaginé que, cuando se hubiera acercado lo suficiente, me diría lo tonto que era; lo bien que se lo había pasado y lo estúpido que había sido al permitir que una noche como aquella se estropeara por una nimiedad. Que era la chica más bonita de todo el bar y que no había podido apartar la mirada de mí un solo instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y después los dos nos quedaríamos en silencio, con la vista clavada en nuestros ojos, y poco a poco nos iríamos acercando. Y yo le diría que también lo había pasado muy bien y que todavía quedaba una forma de arreglar la noche. Me acercaría tímidamente y él lo haría también y, entonces, sus labios rozarían los míos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te has dejado la bufanda – dijo, alargándomela, cuando hubo llegado a mi altura.&lt;br /&gt;- Emm, gracias – acerté a articular yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me miró con cara extraña y se volvió a despedir de mí con un &lt;em&gt;bueno, ya nos veremos&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dolida y avergonzada por mi mente fantasiosa, me giré hacia la parada del autobús y recordé con pesar que lo había perdido. Entonces miré el reloj y comprobé lo que ya me temía: que ése había sido el último. Así que me coloqué la maldita bufanda y me subí la cremallera del abrigo, pues haría frío de camino a casa.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4711521191142271280?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4711521191142271280/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4711521191142271280&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4711521191142271280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4711521191142271280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/04/despedida.html' title='Despedida'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R_8xOBb8HJI/AAAAAAAAAEY/rgz4NnqflXs/s72-c/Despedida.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3076108915292139449</id><published>2008-04-04T13:37:00.002+02:00</published><updated>2008-04-04T13:38:09.341+02:00</updated><title type='text'>Contigo</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R_YTEvItlwI/AAAAAAAAAEQ/-2wplHeDujU/s1600-h/Contigo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185352993057117954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R_YTEvItlwI/AAAAAAAAAEQ/-2wplHeDujU/s320/Contigo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Escribo estas líneas en una noche sin luna, embelesado por la panorámica de tu cuerpo desnudo que yace aquí a mi lado. Entre sorbo y sorbo de café frío, espero la llegada del amanecer que acabará para siempre con la mejor de las madrugadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribo prácticamente a oscuras, gracias a la luz de las escasas farolas que alumbran la calle y rompen la cortina de humo que impide ver las estrellas. Y, mientras escribo, escucho el silencio roto por el bolígrafo rasgando el papel y por tu respiración, tranquila y profunda, que acompaña al suave movimiento de tu pecho durante el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos momentos desearía tocarte y sentir bajo mis dedos la exquisita uniformidad de tu anatomía. Podría alargar la mano y hacerlo, y entrelazarme a ese cuerpo que hace tan sólo unos minutos formaba parte del mío, pero no lo haré. Me conformo con observarte plácidamente mientras duermes y mientras respiras; mientras te llevas todo el aire que a mi me falta cuando estoy contigo.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3076108915292139449?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3076108915292139449/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3076108915292139449&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3076108915292139449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3076108915292139449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/04/contigo.html' title='Contigo'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R_YTEvItlwI/AAAAAAAAAEQ/-2wplHeDujU/s72-c/Contigo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4702622821078095983</id><published>2008-03-31T15:56:00.003+02:00</published><updated>2008-03-31T15:57:33.171+02:00</updated><title type='text'>Lunes</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R_DtuvItlvI/AAAAAAAAAEI/xdYpontD7Gw/s1600-h/Antenas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5183904558286214898" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R_DtuvItlvI/AAAAAAAAAEI/xdYpontD7Gw/s320/Antenas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Margarita había llegado a su límite. Por esa razón, había metido cuatro cosas en la primera maleta que había encontrado y había cogido el coche. Eran las 7 de la mañana de un lunes de principios de primavera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reloj tocó a las 7.30 y Luís tardó algunos segundos en apagarlo. Se desperezó, estirando los brazos hacia los lados, flexionando la espalda, extendiendo los dedos de los pies. Al hacerlo, notó un vacío en el lado derecho de la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Margarita no estaba arrepentida. Conducía por la autopista todavía desierta y sin un rumbo fijo, pero eso no le preocupaba. El aire frío de la mañana entraba por la rendija de la ventana y le provocaba escalofríos. O tal vez no una sensación, en este caso de frío, sino un sentimiento concreto: el de libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luís salió del lavabo y miró de nuevo la habitación vacía. Todavía aturdido por el sueño, recorrió el pasillo y asomó la cabeza en la habitación de los niños, que seguían dormidos. Llegó al comedor y después a la cocina. No se oía un solo ruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El móvil empezó a sonar. Margarita separó la mano derecha del volante y rebuscó a tientas en su bolso, que ocupaba el asiento del copiloto. Miró la pantalla. Bajó su ventanilla izquierda y lo lanzó a la mediana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luís colgó el teléfono desconcertado. Se había cortado. No sabía muy bien qué hacer, así que fue a darse una ducha rápida. Después, despertaría a los niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Margarita metió quinta y, por un momento, sintió un vacío en el estómago al notar como el coche aceleraba. No solía conducir a tanta velocidad. Vio un cartel que le indicaba que había salido de los límites de la ciudad. Eso le hizo encontrarse mucho mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños querían saber dónde estaba mamá, y Luís les dijo que había salido temprano a hacer un recado. Les ayudó a vestirse y, mientras ellos desayunaban en la cocina, volvió a llamar. &lt;em&gt;El número al que llama está apagado o fuera de cobertura&lt;/em&gt;. Se pusieron la chaqueta, cogieron las cosas y bajaron al parking, donde se encontraron con una plaza vacía. Ese día irían andando a la escuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Margarita aminoró la velocidad. Tenía un nudo en el estómago que no le dejaba concentrarse en la carretera. ¿Qué sería de sus hijos? ¿Cómo la recordarían? ¿Qué les diría la gente de ella? Quizás hubiese actuado demasiado precipitadamente. Quizás debería apuntarse a unas clases de yoga, o buscarse un trabajo de media jornada que la distrajera un poco de su vida cotidiana. Quizás debería intentar recuperar el amor perdido en un lapso de 15 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luís llamó a su madre para que fuera a recoger a los niños del colegio. Durante todo el trayecto en autobús al trabajo no paró de darle vueltas a la cabeza. Puede que las amenazas que había lanzado Margarita la noche anterior no fueran del todo infundadas. Puede que estuviera realmente harta, y hubiera decidido marcharse para siempre. Era verdad que su carácter había empeorado los últimos días y que su relación ya no era la de antes. Aquello iba a ser duro para los niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Margarita conducía por el carril derecho a una velocidad moderada. Cuando vio el cartel que anunciaba la siguiente salida, puso los intermitentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luís pensó en la nueva vida que se le presentaba mientras entraba a su despacho. Minutos después, entró Silvia, su secretaria, y él la besó con lujuria. ¿Sería buena idea llevarla a pasar la noche a casa?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4702622821078095983?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4702622821078095983/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4702622821078095983&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4702622821078095983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4702622821078095983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/03/lunes.html' title='Lunes'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R_DtuvItlvI/AAAAAAAAAEI/xdYpontD7Gw/s72-c/Antenas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4393673357332244101</id><published>2008-03-21T16:53:00.002+01:00</published><updated>2008-03-21T16:59:51.002+01:00</updated><title type='text'>Puzzle</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R-PahfItluI/AAAAAAAAAEA/suzNY6pBbkc/s1600-h/puzzle.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5180224265234781922" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R-PahfItluI/AAAAAAAAAEA/suzNY6pBbkc/s320/puzzle.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;No hace mucho leí algo que comparaba a las personas con las piezas de un puzzle. Todos somos como piezas de puzzle, decía, y durante toda nuestra vida buscamos a otras piezas con las que encajar y formar así algo &lt;em&gt;más completo&lt;/em&gt;; pero no siempre es fácil encontrarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El símil me gustó, pero yo defendería más bien que, en todo caso, somos como piezas de puzzle impermanentes, a las cuales un día se les rompe una esquina o se les forma un nuevo apéndice. Como consecuencia, dejamos de encajar con alguna de las piezas colindantes, y de nuevo nos ponemos a buscar entre las otras con la esperanza de encontrar alguna que se adapte a nuestra nueva fisonomía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy una persona a la que se le rompen esquinas o le salen nuevos apéndices bastante frecuentemente. ¿Significa eso que mi vida se va a basar en una constante búsqueda de nuevas piezas con las que encajar? Se me ocurren dos posibles soluciones a este problema:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Encontrar una pieza tan cambiante como la que aquí y ahora te está hablando.&lt;br /&gt;2. Aceptar el hecho de que jamás encajaré completamente con alguien, y limitarme a disfrutar de las conexiones parciales que se me presentan en los diferentes mosaicos de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera solución nos aporta un problema, puesto que el hecho de hallar a una persona cambiante no implica que sus cambios se vayan a adaptar a los tuyos, o viceversa. Eso nos lleva a la solución número 2.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás a la mayoría de la gente les asuste pensar que nunca vaya a encajar completamente con alguien; y con esto no me refiero tan sólo a una relación de pareja. El no poder compartir las cosas con una persona que las vea de igual manera que tú puede aportar inseguridad a algunos pero, realmente, ¿se puede encajar perfectamente una pieza con otra y que la unión no resulte, a largo plazo, excesivamente aburrida y monótona?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No conozco la respuesta a esa pregunta pero, la verdad, tampoco me apetece descubrirla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4393673357332244101?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4393673357332244101/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4393673357332244101&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4393673357332244101'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4393673357332244101'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/03/puzzle.html' title='Puzzle'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R-PahfItluI/AAAAAAAAAEA/suzNY6pBbkc/s72-c/puzzle.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4318755392333067000</id><published>2008-03-19T21:22:00.003+01:00</published><updated>2008-03-19T21:38:58.271+01:00</updated><title type='text'>Opaco</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R-F5tvItlsI/AAAAAAAAAD0/NnAYYSxPD_w/s1600-h/window.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179554873106863810" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R-F5tvItlsI/AAAAAAAAAD0/NnAYYSxPD_w/s320/window.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Muchas veces no veo las cosas que tengo justo delante de los ojos. La mayoría de esas veces, observo detenidamente una pequeña parte y después imagino el resto y, si hay algo que me pierde, es la imaginación…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en contadas ocasiones, supongo que fruto de la casualidad aunque no crea demasiado en las casualidades, tengo la oportunidad de vislumbrar algo realmente importante. Algo pequeño y fugaz, como la chispa que surge al encender una cerilla, pero que actúa como una mano quitando la venda que cubre mis ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el día de hoy he tenido uno de esos momentos reveladores, y el descubrimiento me ha dejado gratamente sorprendida. Alguna que otra vez, en mis desvaríos imaginativos, se me ha pasado por la cabeza que quizás no todo era como aparentaba ser… Y no me equivocaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encanta saber que después de compartir los últimos días contigo aún me queda mucho por descubrir. Me encanta desnudar los más recónditos rincones de tu mente y encontrar en ellos pensamientos como los que construyen, ladrillo a ladrillo, mi atolondrada cabeza. Me encanta haber hallado una rendija en la ventana de cristal opaco tras la que te escondes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que me duele es que no haberla descubierto antes…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4318755392333067000?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4318755392333067000/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4318755392333067000&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4318755392333067000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4318755392333067000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/03/opaco.html' title='Opaco'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R-F5tvItlsI/AAAAAAAAAD0/NnAYYSxPD_w/s72-c/window.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-1420865230449179270</id><published>2008-03-08T20:07:00.001+01:00</published><updated>2008-03-08T20:16:12.505+01:00</updated><title type='text'>Al día siguiente (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R9LlueLDg0I/AAAAAAAAADk/_DY49dXF8sg/s1600-h/beach_sunset.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5175451508338295618" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R9LlueLDg0I/AAAAAAAAADk/_DY49dXF8sg/s320/beach_sunset.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;El sonido de las olas yendo y viniendo hasta la playa logró relajarla poco a poco. El mareo había ido disminuyendo y ahora podía disfrutar de su paseo, sintiendo el viento en la cara y el suave roce de la arena en sus pies. Ya casi había olvidado el suceso de la tortuga sin coraza y el hecho de haber despertado una mañana en una playa desconocida absolutamente sola y con las bragas bajadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había intentado recordar algo de la noche anterior, pero sólo tenía pequeños &lt;em&gt;flashes&lt;/em&gt;. Su llegada a una fiesta en la que no conocía prácticamente a nadie, el beber para desinhibirse un poco y por no rechazar a los amables chicos que le ofrecían una copa, risas… Porque, después de todo, en eso consistían unas vacaciones. Y más aún cuando esas vacaciones consistían en una escapada a un lugar paradisíaco, dejando atrás el frío invierno de una ciudad atestada de humo y de gente pendiente de unas elecciones que nada iban a cambiar el penoso estado en el que estaba el país. En fin, el plan perfecto… Si no fuera por su situación actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su paseo se interrumpió cuando llegó a la pared rocosa. Como había visto desde lejos, su forma haría más fácil la escalada, pero se le había olvidado algo: no tenía zapatos. ¿Dónde estaban? No tenía la más remota idea, pero el caso es que se había despertado sin ellos y no los había visto en ninguna parte. Quizás las olas los habían arrastrado hasta el mar, aunque no podía saberlo con certeza. Examinó las rocas detenidamente y pensó que, aunque el ascenso podía ser algo doloroso, no podía quedarse allí plantada toda la vida. Así que empezó a subir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero en que pensó cuando puso un pie en suelo llano fue en que se moría de ganas de una ducha. Pero como aquello no estaba en aquel momento a su alcance, optó por mirar a su alrededor. Se encontraba en una especie de mirador cercano a una carretera totalmente desierta. El lugar le sonó vagamente, pero la verdad es que era parecido a cualquier otro paraje de la zona. Consideró el seguir la carretera para ver si lograba llegar a algún sitio, pero recordó lo estrechas y accidentadas que eran, y pensó que lo más probable era que algún coche se la llevara por delante. Por el momento, decidió descansar un poco y esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sentó de manera que tuviera una buena visibilidad de una larga distancia a ambos sentidos de la carretera para poder avistar si pasaba algún coche y tener tiempo de acercarse a hacerle señales. Se miró los pies: tenía algunos cortes que sangraban y le escocían de la sal adherida a las rocas, pero eso no era lo que más le preocupaba: estaba perdida en medio de la nada, en un lugar donde nadie la conocía y sin móvil ni DNI… Porque, ahora que lo pensaba, ¿dónde podría estar su bolso? Estaba empezando a pensar seriamente que la habían emborrachado, robado y dejado allí tirada, y miró de nuevo hacia el lugar donde había despertado con la esperanza de ver algún indicio. Pero el sol la deslumbró; un sol que comenzaba a aparecer en la línea del horizonte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parpadeó varias veces, tratando de acostumbrarse a la luz, y pensó que aquello era imposible. ¿Cómo podía el sol &lt;em&gt;estar saliendo en aquel momento&lt;/em&gt;, si hacía como mínimo una hora que &lt;em&gt;había comenzado a salir&lt;/em&gt;? Cuando al fin pudo ver con más claridad, se fijó en que había algo en el lugar donde había despertado. Desde lo alto del acantilado, comenzó a deshacer el camino, tratando de averiguar qué era lo que había allí y que estaba segura que antes no estaba. Era algo demasiado grande como para pasar desapercibido. Pronto distinguió una figura humana tumbada en la arena, tal como ella había estado momentos antes. Aceleró el paso; los pies habían dejado de dolerle. Era una persona tumbada boca abajo, mirando en dirección contraria a donde estaba ella. Parecía una chica. Llevaba un vestido claro bastante corto. Entonces se miró, y vio que su vestido era muy parecido. Demasiado. Tenía el pelo castaño claro, de un color idéntico al suyo. Y ahora que se fijaba, tenía algo blanco en sus piernas, a la altura de las rodillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo antes de que pudiera asimilar que era su cuerpo sin vida el que yacía allí abajo, desde lo alto del acantilado su alma se desintegró y se fundió con el resto del paisaje.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-1420865230449179270?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/1420865230449179270/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=1420865230449179270&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1420865230449179270'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1420865230449179270'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/03/al-da-siguiente-ii.html' title='Al día siguiente (II)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R9LlueLDg0I/AAAAAAAAADk/_DY49dXF8sg/s72-c/beach_sunset.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-992601944536527971</id><published>2008-03-05T21:18:00.002+01:00</published><updated>2008-03-05T21:21:46.069+01:00</updated><title type='text'>Al día siguiente (I)</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R88AS20o-lI/AAAAAAAAADc/fzBtX5EIrMk/s1600-h/beach.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5174354820825938514" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R88AS20o-lI/AAAAAAAAADc/fzBtX5EIrMk/s320/beach.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;La caricia de una fría ola sobre su pie desnudo la hizo despertar. Lo primero que sintió fue la boca seca y pastosa, y pronto vio a unos metros de donde se encontraba los restos de un abundante vómito. Le dolía terriblemente la cabeza. Se incorporó como pudo sobre la fría arena y vio que apenas había empezado a amanecer: los primeros rayos de sol se asomaban perezosos por el horizonte produciendo destellos en la superficie del mar en calma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se dio la vuelta para sentarse, descubrió que tenía el vestido parcialmente levantado y las bragas por debajo de las rodillas. Aún quedaban restos de esperma seco adherido a la parte interior de su muslo izquierdo. Secuelas de la noche anterior, supuso, pues no se acordaba de nada. En aquel instante, su cabeza estaba abarrotada por una orquestra sinfónica al completo que interpretaba enérgicamente la cúspide de la más intensa de las sinfonías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puso de pie, no sin dificultades, y luchó unos segundos por mantener el equilibrio. La playa desierta daba vueltas a su alrededor. Se subió las bragas bajo el vestido y anduvo unos pasos sin tomar ninguna dirección concreta. Estaba en una cala pequeña situada en la parte baja de un acantilado. No se vio con ganas de comenzar a escalar la pared rocosa, así que decidió seguir caminando hasta los límites de la arena, donde parecía que la roca ascendía más suavemente y sería algo más fácil subir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras empezaba a caminar, miró el cielo azul sobre su cabeza y no vio en él ninguna nube. Bonito día, pensó, pero en el estado en el que se encontraba tanto le daba si hacía sol o llovía a cántaros. De repente, algo un poco extraño le llamó la atención. Miró al sol, que hacía tan sólo unos minutos que había comenzado a iluminarla, y vio que seguía exactamente en el mismo sitio en el que estaba cuando se despertó. Debía de ser una imaginación suya; a saber lo que había tomado en aquella fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando apenas había dado veinte pasos, se fijó en que a unos metros de donde se encontraba había una tortuga de más de medio metro de diámetro. Este hecho le llamó la atención, pues no recordaba haber oído que hubiera tortugas de ese tamaño por aquellas latitudes. Por esa razón, anduvo en dirección a ella para examinarla mejor, pero cuando se hubo acercado lo suficiente vio que la coraza estaba vacía. Pensó que quizás la tortuga había muerto mucho tiempo atrás y que la coraza había quedado como una escultura fosilizada en medio de la playa. Iba a continuar su camino cuando, parcialmente protegida por un montículo de arena, vio a la tortuga… sin coraza. O, al menos, eso parecía. Se acercó lentamente, con la boca inconscientemente abierta y a sabiendas de que aquello era una tontería. La tortuga, al advertir su presencia, pareció sobresaltarse y fue directa hacia la orilla del agua hasta perderse entre las olas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parpadeó un par de veces y se acercó al lugar donde había estado la tortuga sin coraza. Se fijó en las huellas que habían dejado sus patas sobre la arena y que la suave brisa estaba empezando a borrar. Se giró y buscó con la vista la coraza abandonada, que seguía inmóvil en mitad de la arena. ¿Qué coño había tomado la noche anterior?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel momento, sus facultades mentales, hasta aquel momento atenuadas por la resaca, recobraron energía. Decidió que lo mejor sería continuar andando y ascender por el acantilado, descubrir dónde se encontraba y salir de allí lo antes posible. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-992601944536527971?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/992601944536527971/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=992601944536527971&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/992601944536527971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/992601944536527971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/03/al-da-siguiente-i.html' title='Al día siguiente (I)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R88AS20o-lI/AAAAAAAAADc/fzBtX5EIrMk/s72-c/beach.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-5579332471606281135</id><published>2008-02-29T17:39:00.001+01:00</published><updated>2008-02-29T17:44:38.740+01:00</updated><title type='text'>Una niña</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R8g2Wbgs8_I/AAAAAAAAADU/pK5SykVoT6k/s1600-h/innocence.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5172443931004957682" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R8g2Wbgs8_I/AAAAAAAAADU/pK5SykVoT6k/s320/innocence.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Había una vez una niña de la que sus padres estaban tremendamente orgullosos. Era educada, responsable e increíblemente madura para su edad, y siempre sacaba las mejores notas. Desde pequeñita, su padre soñaba con que creciera y se convirtiera en una gran cirujana o en una abogada de éxito. Su madre, en cambio, le decía que de mayor podría ser lo que ella quisiera... siempre y cuando fuese la mejor, y tuviera así el futuro asegurado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La niña creció y creció, convirtiéndose así en la adolescente perfecta. Además de su más que demostrada inteligencia, la niña creció fuerte y sana... así como con una belleza nada despreciable. Ella era feliz, ya que todo le sonreía en la vida; todos le decían que su futuro prometía ser alentador, y los chicos le decían... bueno, cosas mucho más interesantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su primer novio fue uno de los chicos más populares de su barrio. Fue su primer gran amor; por él, habría hecho lo impensable; por él, habría ido al fin del mundo, lo habría abandonado todo... Pero su padre le decía que antes que en novios debía pensar en sus estudios. Su madre, en cambio, le animaba a seguir con él... Y al llegar a casa le preguntaba que a dónde iban, que qué hacían, que si él la trataba bien, que quería conocer a sus padres... Lo dejaron a las pocas semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La adolescente siguió creciendo y haciéndose a sí misma y, durante esos años, pensó muchas veces en su futuro, hasta que al fin decidió a lo que quería dedicarse el resto de su vida: a escribir. Cuando escribía lograba aislarse completamente del mundo que la rodeaba; introducirse en la piel de personajes totalmente diferentes a ella y vivir historias inimaginables... Pero su padre le decía que tan sólo eran fantasías de adolescente. Su madre, en cambio, le decía que era una profesión preciosa... pero que se quitara esa idea de la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente se matriculó en la facultad de química. No estaba demasiado convencida con su elección final, pero el paso de los días le hicieron olvidarse de esa cuestión por completo ya que, con su entrada a la universidad, pudo descubrir un mundo nuevo: libertad e independencia, fiestas, gente nueva por todas partes... En aquellos días sintió que empezaba a vivir: quería hacerlo todo, probarlo todo, no desperdiciar un solo instante... Pero su padre le decía que ya tendría tiempo de todo aquello en cuanto acabara la carrera. Su madre, en cambio, le decía que debía divertirse, pero la llamaba a todas horas para preguntarle por las clases, por las prácticas, si comía bien o si necesitaba alguna cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminó su carrera, la que un día fue una dulce y tierna niñita había dado paso a una mujer autosuficiente, con un trabajo estable y el futuro asegurado que todos siempre le habían prometido. Ella se sentía afortunada por tener el trabajo perfecto, pues cuando llegaba a casa no había nadie allí esperándola; los fines de semana no tenía a nadie con quien salir, y cada noche tardaba horas en conciliar el sueño, inmersa en un mar de lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día de su 25 cumpleaños lo celebró, como los 24 anteriores, en casa de sus padres. Después de soplar las velas, fue a la cocina a por un cuchillo para cortar el pastel pero, cuando volvía al comedor, se lo pensó mejor y degolló a su padre. A su madre, en cambio, la acuchilló varias veces en el pecho, antes de que los gritos alertaran a los vecinos. El resultado fue, dentro de las circunstancias, bastante limpio y indudablemente efectivo; sólo como una chica con estudios superiores podría haberlo hecho.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-5579332471606281135?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/5579332471606281135/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=5579332471606281135&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5579332471606281135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5579332471606281135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/02/una-nia.html' title='Una niña'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R8g2Wbgs8_I/AAAAAAAAADU/pK5SykVoT6k/s72-c/innocence.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8544342919894291664</id><published>2008-02-24T22:50:00.003+01:00</published><updated>2008-02-24T22:55:03.129+01:00</updated><title type='text'>Determinación</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R8HmwkcCO4I/AAAAAAAAADM/WHFhBk4Ebm8/s1600-h/Orgasm.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5170667569287412610" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R8HmwkcCO4I/AAAAAAAAADM/WHFhBk4Ebm8/s320/Orgasm.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;A partir de hoy, sólo sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero falsas caricias ni besos amargos. No quiero manos entrelazadas ni dulces susurros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero que te sientas obligado a respetarme, cuidarme, consolarme, animarme, abrazarme, entretenerme, quererme. Quiero que me mires si te apetece hacerlo y sin pensar en si malinterpretaré tus miradas. Quiero ser un maniquí guiado por mis impulsos sin que saques conclusiones precipitadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No necesito un confesor, un aliado, un consejero, un padre o un amigo. Sólo necesito un desahogo de la mierda que me rodea día a día, una evasión de la rutina, un alivio de las tensiones, un consuelo a las penas, un bálsamo para estos continuos dolores de cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo quiero sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero encontrar el límite entre lo terrenal y lo celestial, y cruzarlo; quiero gritar de placer hasta quedar afónica; quiero saber si nací con el maravilloso don de la multiorgasmia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Probamos?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8544342919894291664?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8544342919894291664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8544342919894291664&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8544342919894291664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8544342919894291664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/02/determinacin.html' title='Determinación'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R8HmwkcCO4I/AAAAAAAAADM/WHFhBk4Ebm8/s72-c/Orgasm.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-1147652753831007344</id><published>2008-02-20T20:08:00.003+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:16.506+01:00</updated><title type='text'>Placer y dolor</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R7x68UcCO3I/AAAAAAAAADE/zV_FbJBr3rU/s1600-h/Dilated_Pupil.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5169141649011522418" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R7x68UcCO3I/AAAAAAAAADE/zV_FbJBr3rU/s320/Dilated_Pupil.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;La vibración de los altavoces amenazaba con acabar en una repentina pero inevitable caída hasta el suelo. La atmósfera estaba cargada y el aire olía a rancio debido a la falta de ventilación. La habitación se sumergía lentamente en las tinieblas, pero hacía días ya que me habían cortado la luz por falta de pago. Pero nada de eso me importaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba a punto de iniciar el ritual tantas veces repetido a lo largo de los últimos meses. Tenía ya la goma en su sitio y todo estaba listo, sólo quedaba apoyar la aguja en el pequeño punto marcado sobre la superficie de mi piel y empujar. No me hacía falta mucha luz para saber exactamente dónde se encontraba. Y entonces todo se sucedería con la rigurosa precisión que siempre me fascinaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaba notar el pequeño escalofrío de excitación al sentir la punzada de dolor de la aguja atravesando mi piel, demostrando que mis terminaciones nerviosas funcionaban a la perfección. Dolor justo antes de la llegada del placer, la combinación perfecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La disminución de la presión me decía que la aguja había atravesado la pared de la vena y que era el momento de comprimir el pequeño émbolo lentamente y dejar que el líquido introducido recorriera todo mi sistema circulatorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces cerrar los ojos y caer…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caer lentamente hasta el suelo y atravesarlo y seguir cayendo más y más y lentamente, en una espiral de oscuridad que poco a poco se va iluminando de todos los colores inimaginables. Y sentir como los colores me atraviesan y entonces los colores son yo; yo soy rojo, amarillo y naranja, soy azul, blanco y todas las combinaciones posibles y brillo con luz propia. Noto el calor de la luz que desprende mi cuerpo y que ilumina todo el universo a mi alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el universo está formado por palabras en lugar de nubes que flotan y yo floto entre ellas, y de vez en cuando se acumulan y caen sus letras poco a poco hacia el suelo, y yo caigo con ellas. Pero el suelo no llega nunca, porque las letras forman palabras y a las palabras se las lleva el viento, y yo quedo suspendida en el aire, en medio de la nada. Pero la nada de repente es un todo y mi cuerpo se desintegra y los átomos que me componen se alejan para formar parte de todo lo que me rodea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo cuerpo, pero yo siento cosquillas por todas partes y tengo ganas de reír, y río y estoy feliz porque todo es maravilloso. Todos me quieren y yo los quiero a todos y todos quieren tocarme y besarme y me dicen lo alucinante que soy y yo les abrazo y les beso. Y el mundo es perfecto y todos ríen conmigo y sólo se oye el sonido de nuestras risas y nos queremos tanto que nos fundimos en un abrazo interminable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero luego despierto y recorro el piso y no estás, y la felicidad escapa de mi cuerpo en forma de pequeñas lágrimas saladas.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-1147652753831007344?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/1147652753831007344/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=1147652753831007344&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1147652753831007344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1147652753831007344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/02/placer-y-dolor.html' title='Placer y dolor'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R7x68UcCO3I/AAAAAAAAADE/zV_FbJBr3rU/s72-c/Dilated_Pupil.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-1666557318910875001</id><published>2008-02-13T18:01:00.004+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:16.508+01:00</updated><title type='text'>Celebración</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R7MisEcCO2I/AAAAAAAAAC8/tqEbq0Dgrv8/s1600-h/copas-vino.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5166511338025007970" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R7MisEcCO2I/AAAAAAAAAC8/tqEbq0Dgrv8/s320/copas-vino.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Pum-pum, pum-pum, pum-pum.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ritmo de su corazón se iba acrecentando a medida que sus pasos le acercaban a su destino. Notaba el latido palpitando en sus oídos, tensándole el estómago y dándole ganas de vomitar. Las manos le temblaban tanto que tuvo que pararse un momento para encenderse un cigarrillo. Sabía que su reacción estaba siendo exagerada, pero no podía evitarlo y deseó haberse tomado algo bien cargado antes de salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó, ella ya estaba esperando. Llevaba un vestido rojo bastante escotado y estaba espectacular, y él sintió que las fuerzas le flaqueaban. Tuvo que hacer un gran esfuerzo para no apartar de un manotazo todo lo que había sobre la mesa y tirársela allí encima, con todo el mundo mirando. Pero entonces ella sonrió con dulzura, y eso fue como una ducha de agua fría; aquello tenía que terminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la cena, él estuvo bastante ausente pensando en la mejor manera de enfocar el asunto, como si no lo hubiera hecho suficientes veces ya. Vaciando una copa tras otra, fumando un cigarrillo tras otro. Ella, como es natural, apenas se dio cuenta, tan ensimismada como estaba en sus ya habituales monólogos. Dios, qué ganas tenía de salir corriendo de allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, el momento llegó. Habían pedido la cuenta y ella empezaba a plantear el tema de siempre. Que tenían que afianzar su relación. Que viviendo juntos se verían más y estarían más unidos. Que sus padres les ayudarían con los gastos. Que no se preocupara, que ella se encargaría de todo. Que estaba muy ilusionada con la idea… Que era lo mejor para los dos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aquella vez él la cortó. El vino había hecho su efecto y se sentía con fuerzas para cualquier cosa. Y se lo dijo. Que la quería, pero que aquello no estaba funcionando. Que no era por ella, sino por él. Que se habían conocido en el momento equivocado; que él apenas tenía tiempo para su carrera, para descansar de vez en cuando de la rutina diaria, para ver a sus amigos. Que durante las últimas semanas había estado pensando que debía priorizar no lo que quería, sino lo que era más adecuado para él. Que necesitaba espacio... Que era lo mejor para los dos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella le tiró el resto de su copa en la cara justo cuando llegaba el camarero con la cuenta y se fue, sin decir una palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él saboreó las gotas de vino que resbalaron por sus labios y de repente lo encontró delicioso. Decidió pedir una botella para llevar y así poder brindar aquella noche por su recién renovada libertad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-1666557318910875001?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/1666557318910875001/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=1666557318910875001&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1666557318910875001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1666557318910875001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/02/celebracin.html' title='Celebración'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R7MisEcCO2I/AAAAAAAAAC8/tqEbq0Dgrv8/s72-c/copas-vino.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-2082238857745785799</id><published>2008-02-10T21:51:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:37:09.337+01:00</updated><title type='text'>Encuentro</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R69kQEcCO1I/AAAAAAAAAC0/JsTAdRdGstE/s1600-h/prague_old_square_night.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5165457524849261394" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R69kQEcCO1I/AAAAAAAAAC0/JsTAdRdGstE/s320/prague_old_square_night.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Estuve de acuerdo cuando dijiste que era hora de que nos conociéramos. Tampoco rechacé la idea de que fueras tú quien lo organizara todo: sabía de sobras que eras un perfeccionista y tú conocías de sobra también lo mucho que me gustan las sorpresas. Lo único que acordamos fue que sería en algún lugar neutral, lejos de tu ciudad y de la mía, que nos permitiera desconectar de la rutina diaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, tenía que estar preparada para cualquier cosa; para deshacer planes si era necesario, para dejar mi vida en suspensión durante el tiempo que tú considerases oportuno. Por eso, he de decir que no me pilló del todo desprevenida tu llamada a la salida del trabajo el viernes, diciendo que en tres horas debía coger un vuelo rumbo a Praga. Tuve el tiempo justo de meter cuatro cosas en una pequeña bolsa de viaje y salir corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El avión llegó unos minutos antes de la hora prevista, y tú no tardaste mucho en volver a llamar. Tu propuesta era tomar una copa en algún lugar tranquilo, y me pareció perfecto: era mejor no forzar las cosas; era mejor alimentar el deseo el tiempo necesario para que nuestros sentidos se recrearan con la compañía de la persona tanto tiempo esperada, y que nuestras mentes se abstrajeran en paranoias lujuriosas sobre lo que podría venir a continuación. A veces nada era mejor que dejar libre la imaginación durante unas horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedamos a medianoche en la plaza de la Ciudad Vieja, junto al reloj astronómico. La primera vez que nos veríamos cara a cara y sería rodeados de turistas. Quien sabe, quizás apareciéramos en alguna de sus fotos. O tal vez, al vernos, alguien pensaría que éramos una pareja de amigos que han estado mucho tiempo sin verse. Sólo tú y yo sabríamos que, debajo de todas las apariencias, se escondía un violento deseo que recorría nuestros cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a la plaza a la hora exacta, justo cuando la campana del ayuntamiento anunciaba las 12. Al llegar junto al reloj, me fijé durante unos segundos en la belleza de sus formas. También admiré la grandiosidad de la plaza y caí en la cuenta de que en apenas un parpadeo había aterrizado en la que se iba a convertir en una ciudad mágica. Pero pronto desperté de mis ensoñaciones, y ni el reloj ni la plaza eran mi prioridad en aquellos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a mi alrededor, a la plaza casi vacía, y no tarde mucho en vislumbrar tu silueta, que reconocí al instante. Y, por la expresión de tu cara, tú también supiste quien era yo y que ya te había reconocido. Tantas intimidades, más o menos ebrias, susurradas vía telefónica durante nuestras solitarias madrugadas ayudaban a hacerse una idea de la persona con quien se estaba hablando. Tantos gemidos de placer intercambiados cibernéticamente ayudaban bastante a conocer en profundidad al otro; tan profundamente que no era necesario el aspecto físico para reconocernos. Aunque los dos sepamos que la atracción física es algo indispensable. La verdad, no sé qué habría pasado si la primera impresión hubiera resultado decepcionante pero, por suerte, no se dio el caso: ambos notamos una fuerte atracción cuando tan sólo nos separaban unos pasos; un leve cosquilleo en el bajo vientre cuando nos dimos los dos besos de rigor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luna se alzaba sobre las cúpulas de la iglesia de Tyn, augurando una noche prometedora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-2082238857745785799?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/2082238857745785799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=2082238857745785799&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2082238857745785799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2082238857745785799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/02/encuentro.html' title='Encuentro'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R69kQEcCO1I/AAAAAAAAAC0/JsTAdRdGstE/s72-c/prague_old_square_night.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-130646869864198699</id><published>2008-02-02T00:57:00.001+01:00</published><updated>2008-02-24T19:37:04.834+01:00</updated><title type='text'>Querido desconocido</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R6OysVfEVrI/AAAAAAAAACs/GKl85gC3vdU/s1600-h/Unknown.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5162166072648160946" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R6OysVfEVrI/AAAAAAAAACs/GKl85gC3vdU/s320/Unknown.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Me despierto sobresaltada y miro el reloj. Son las 0.54 y el sonido de una ambulancia rompe el silencio de la noche. Pero no ha sido eso lo que me ha despertado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acomodo bajo las sábanas mientras mi corazón vuelve a latir a un ritmo normal. Ya se ha perdido la conexión, pero mi cuerpo tiembla al recordarla. Sé que tú la has sentido también, querido desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han sido tan sólo unos segundos, pero era una sensación tan intensa que podría jurar que ha durado horas. Durante esos instantes, éramos uno... Sí, ya sé lo que debes pensar, que son imaginaciones mías, ensoñaciones fantasiosas de mi mente obsesiva... pero párate un momento y piénsalo mejor. Estoy segura de que tú has sentido lo mismo: que estabas dentro de mí a la vez que dentro de tu propio cuerpo y que confundías tus propias percepciones con las que captaban mis sentidos adormecidos; que tenías a tu disposición cada uno de mis más oscuros pensamientos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Lo recuerdas ahora? Deja tu escepticismo de lado; en el fondo sabes que no ha sido tan sólo un sueño. La sensación escalofriante de sentir como una docena de mariposas recorren el interior de tu cuerpo como si éste estuviera hueco a la vez que todas tus terminaciones nerviosas se sensibilizan, captando el más leve roce; la sensación de estar en dos lugares distintos al mismo tiempo, inmerso en un torbellino de emociones propias y ajenas... No, los sueños no son de ese modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la cosa no acaba aquí. Tú no lo sabes, pero el caso es que soy una jodida bruja clarividente y también sé lo que sientes ahora, en este mismo instante. Puedo ver la confusión en tu rostro, así como el casi imperceptible temblor de tus manos sobre el ratón y el leve cosquilleo que eriza el vello de tu nuca... Veo también el asomo de erección que se oculta bajo tus pantalones, así que no trates de ocultarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te asustes, querido desconocido. Tan sólo aguarda a la llegada de la noche y duerme... Yo te estaré esperando.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-130646869864198699?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/130646869864198699/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=130646869864198699&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/130646869864198699'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/130646869864198699'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/02/querido-desconocido.html' title='Querido desconocido'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R6OysVfEVrI/AAAAAAAAACs/GKl85gC3vdU/s72-c/Unknown.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3758395967454747147</id><published>2008-01-24T15:42:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:37:51.279+01:00</updated><title type='text'>El bosque</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R5ikI1fEVoI/AAAAAAAAACQ/RhFkagEHZqk/s1600-h/Forest.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159053844856198786" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R5ikI1fEVoI/AAAAAAAAACQ/RhFkagEHZqk/s320/Forest.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Muchas veces equiparo los diferentes aspectos de mi vida con árboles. Entonces pienso que es como si todos tuviéramos un bosque interracial dentro de nuestras cabezas, y que en diferentes momentos de nuestras vidas, o de cada día, nos dedicamos (&lt;em&gt;cuidamos&lt;/em&gt;) más a un árbol que a otro. Qué &lt;em&gt;bonito está el almendro esta mañana&lt;/em&gt;, pensaríamos, y a lo largo de la jornada lo contemplaríamos y nos regocijaríamos; o tal vez nos centraríamos en otro árbol más ajado, tranquilos por la buena salud del que primero ha llamado nuestra atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, yo ayer me di cuenta de que uno de mis árboles ha empezado a marchitarse. Estoy convencida de que hace tiempo ya que necesitaba un poco más de atención por mi parte, pero no me había fijado hasta ahora. Quizás le dediqué mi tiempo a otros árboles, o quizás pensé que con una tanda de mimos esporádicos sería suficiente para que creciera fuerte y sano; no lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me di cuenta por casualidad, mientras daba un pequeño paseo por mi bosque particular. Estaba bastante contenta: uno de mis árboles favoritos parecía estar reponiéndose de una serie de altibajos, cuando reparé en él. Tras un primer vistazo, me dio la sensación de que aún conservaba todas sus hojas, pero eso no me tranquilizó. Y mientras lo observaba, me sentí profundamente sola; aunque notara la presencia de los otros árboles que intentaban reconfortarme, y aunque viera que muchas de las hojas estaban aún sanas... Pero las más viejas, esas que protegían al árbol desde que apenas era un arbusto pequeño y frágil, empezaban a amarillear, y se veían secas y arrugadas. Y entonces comprendí el problema: tal vez sí había regado ese árbol de vez en cuando en los últimos meses, pero sólo unas pocas hojas se habían quedado con toda el agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que ya no puedo hacer nada para arreglar el daño que he hecho. No pretendo chasquear los dedos y ver las hojas de nuevo verdes, pero sé que debo esforzarme por repartir de manera más equitativa el agua que dispongo; quizás utilizar alguna de otros árboles en los que puesto más empeño y ahora están anegados...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero entonces: ¿no se marchitarán también éstos?&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3758395967454747147?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3758395967454747147/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3758395967454747147&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3758395967454747147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3758395967454747147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/01/el-bosque.html' title='El bosque'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R5ikI1fEVoI/AAAAAAAAACQ/RhFkagEHZqk/s72-c/Forest.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-2840984186270004804</id><published>2008-01-15T15:44:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:24.750+01:00</updated><title type='text'>Untitled</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R4zHK42eEaI/AAAAAAAAACA/sSub_ZZGiCE/s1600-h/23350787.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5155714663305843106" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R4zHK42eEaI/AAAAAAAAACA/sSub_ZZGiCE/s320/23350787.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Aquella mañana de invierno era uno de esos días en los que habría sido mejor no haberse levantado. No había pasado nada en su vida para que se sintiera de ese modo; de hecho, todo iba condenadamente bien. Pero sus radicales cambios de humor nunca habían necesitado algún tipo de excusa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Tumbada en el césped de su parque favorito, observaba el cielo mientras la música de su mp3 resonaba en sus oídos. Había traído un libro consigo, pero lo había dejado de lado tras leer un par de líneas: no lograba concentrarse lo suficiente. En su lugar, observaba las idas y venidas de las nubes, inventaba historias sobre las diferentes figuras que veía en ellas, e intentaba no pensar en lo absurda que se sentía por estar siempre a merced de un estado de ánimo tan irrazonablemente inexplicable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Un perro lanudo se le acercó moviendo la cola y olisqueó sus dedos que descansaban entre la hierba, antes de salir corriendo tras la llamada de su amo. Ella apenas se movió un ápice, y sólo dejó escapar una lágrima que le humedeció la oreja derecha. No lloraba por el perro, ni por ella misma, ni por nada que su mente pudiera llegar a concebir. Lloraba porque sí, porque odiaba el viento que le hacía revolotear el pelo, porque empezaba a tener frío, porque tenía un examen al día siguiente y estaba allí sin hacer nada, porque enero era un mes que cada año le gustaba menos...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Allí tumbada, pensó en que quizás, al otro lado del mundo había otra chica tumbada en alguna parte, mirando el cielo tal y como hacía ella. Quizás lloraba, y seguramente tendría más razones que ella para hacerlo. Pensó que quizás por la tarde, o al día siguiente, la chica imaginaria se daría cuenta de lo superficial de su problema o de su fácil solución, y volvería a sonreír. Y entonces ella sonrió y otra lágrima se le escapó, esta vez de su ojo izquierdo, pero con un significado totalmente distinto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Volvió a fijarse en las nubes y sus formas le parecieron mucho más agradables, e incluso algún que otro rayo de sol parecía filtrarse por entre las copas de los árboles. Aún sonreía cuando notó las primeras gotas de lluvia mojar su rostro. Era hora de volver a casa.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-2840984186270004804?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/2840984186270004804/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=2840984186270004804&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2840984186270004804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2840984186270004804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/01/untitled.html' title='Untitled'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R4zHK42eEaI/AAAAAAAAACA/sSub_ZZGiCE/s72-c/23350787.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-2211979990331904451</id><published>2008-01-11T12:31:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:37:13.727+01:00</updated><title type='text'>Fin</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R4dUxDHln4I/AAAAAAAAAB4/tIdy-yIdVSE/s1600-h/Klein+Salto+al+vacÃ&amp;shy;o+1960.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5154181500176277378" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R4dUxDHln4I/AAAAAAAAAB4/tIdy-yIdVSE/s320/Klein+Salto+al+vac%C3%ADo+1960.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Después de pensarlo muchas veces, decidió hacerlo aquel mismo día. No porque fuera un día especial sino porque, justo al despertarse, supo que aquella iba a ser su última mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora quedaba decidir la forma de hacerlo. Era curioso el hecho de haber pensado en ello durante tanto tiempo y no haberse siquiera planteado el cómo. Pero pronto se le ocurrió el plan perfecto, algo indoloro, rápido y efectivo: saltar al vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esa idea, se internó en la ciudad a la búsqueda de un edificio que cumpliera con las expectativas, y no tardó mucho en encontrar uno que fue de su agrado. Además, parecía predestinado para él ya que, al llegar a la puerta, un hombre salió, dejándosela abierta, y la terraza daba a una calle poco transitada: no quería un montón de gente curioseando morbosamente su cuerpo destrozado y ensangrentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó las piernas por encima de la barandilla y, sin mirar abajo, saltó... pero tuvo la mala suerte de caer encima de un toldo, que cedió con el peso de su cuerpo, pero que amortiguó la caída considerablemente. Cuando se puso de pie sólo notó cierto dolor en el tobillo. Maldiciendo entre dientes, pensó en buscar un edificio más alto y probar otra vez, pero lo dejó correr y se alejó cojeando mientras una pareja que lo había visto caer le miraba con curiosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No necesitó pensar mucho para encontrar otra solución: un atropello. Aunque, eso sí, tendría que elegir bien el coche para asegurarse de que sería una muerte rápida... Lo mejor sería hacerlo con un camión. Este método comportaría la curiosidad morbosa de los viandantes, pero era un método bastante efectivo y esperaba morir antes de que doliera demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de tener ya el tobillo bastante hinchado, pronto llegó a una de las calles principales de la ciudad, donde el tráfico era constante y nadie respetaba los límites de velocidad. Como en el caso anterior, no se lo pensó dos veces y cuando vio el primer camión que se acercaba por su izquierda dio unos pasos al frente en el último momento, sin darle tiempo al conductor de reaccionar. No le ocurrió lo mismo a un hombre que paseaba en ese instante por el lugar, que se abalanzó hacia él y se lanzó literalmente de cabeza para empujarlo y sacarlo del paso del camión. Ambos fueron a parar al otro lado de la carretera, donde casi fueron atropellados por un coche que venía en contradirección, pero al que esquivaron subiendo rápidamente a la acera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejando a su misterioso salvador allí plantado y esperando su más sentido agradecimiento, se fue de allí todo lo rápidamente que sus huesos doloridos y su tobillo hinchado le permitían, maldiciéndose otra vez por su mala suerte. ¿Acaso esto era una especie de señal? ¿Acaso el Dios en el que nunca había creído le estaba advirtiendo de que aquel no era el camino correcto a seguir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás, como en las películas, aquel día conocería a la chica de sus sueños; o quizás le tocaría la lotería (aunque no la hubiese echado); o quizás...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Al final, nunca supo lo que podría haber ocurrido. La enorme cantidad de grasas saturadas que había ingerido aquella mañana como desayuno habían acabado de taponar una de sus arterias, provocándole un infarto de miocardio.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-2211979990331904451?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/2211979990331904451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=2211979990331904451&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2211979990331904451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2211979990331904451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/01/fin.html' title='Fin'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R4dUxDHln4I/AAAAAAAAAB4/tIdy-yIdVSE/s72-c/Klein+Salto+al+vac%C3%ADo+1960.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-1973310416320181847</id><published>2008-01-04T21:01:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:37:17.889+01:00</updated><title type='text'>Sustancias psicótropas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R36M9V8XFjI/AAAAAAAAABw/KGVDPdnRDrg/s1600-h/evasion.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5151710009248650802" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R36M9V8XFjI/AAAAAAAAABw/KGVDPdnRDrg/s320/evasion.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Hace bastante tiempo, hablaba con un amigo sobre diferentes formas de evadirse de la realidad, de todo lo que nos rodea; de colocarse, vamos. Él me decía que llevaba tiempo buscando algún tipo de sustancia que le ayudara a conseguirlo sin provocar ningún tipo de degeneración neurológica a largo plazo, y yo le decía que, a parte de las drogas más conocidas que, al parecer, sí que producen, conocía algunos fármacos que actuaban como psicotrópicos, pero que no estaba segura de que alguno de ellos no acabase produciendo alteraciones irreversibles. Continuamos en esa dirección durante un tiempo, y ambos comentamos lo genial que sería poder hacerlo; algo así como soñar despierto, pero en versión mejorada. Muy habitualmente, las conversaciones que mantenía con mi amigo eran dadas a dejarse llevar por los senderos de la imaginación...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Así que imaginamos eso mismo: a nosotros mismos evadiéndonos; saliendo de nuestras respectivas cabezas para volar entre las nubes que vagan sin rumbo por la inmensidad del cielo. Sintiendo como el aire formaba pequeñas gotas de agua al contacto con nuestra piel; temblando de frío pero sintiendo la adrenalina recorrer nuestro cuerpo... O quizás no era adrenalina, sino algo parecido a la libertad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Eran sólo quimeras, pero eran quimeras que nos hacían algo más soportable la existencia en este mundo al que muchas veces pensábamos que era mejor no haber llegado. Seguramente, él siga con su búsqueda, pero yo me he dado cuenta de que hacía algún tiempo que conocía la respuesta. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hace tan sólo unos minutos que lo he recordado, y me sorprende haber tardado tanto tiempo. Debe de ser porque hoy hace exactamente un año que decidí borrar de mi memoria todo aquello que tuviera relación contigo, aunque sin demasiado éxito, como puedes comprobar. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Es por eso que ahora mismo trato de evadirme, de no pensar en ti... Escuchando esa &lt;a href="http://profile.imeem.com/oMaoVQK/music/WnOqz96C/system_of_a_down_lonely_day/"&gt;canción&lt;/a&gt; que tanto nos gustaba.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-1973310416320181847?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/1973310416320181847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=1973310416320181847&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1973310416320181847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/1973310416320181847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/01/sustancias-psictropas.html' title='Sustancias psicótropas'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R36M9V8XFjI/AAAAAAAAABw/KGVDPdnRDrg/s72-c/evasion.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8043374887713672372</id><published>2008-01-03T18:02:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:37:09.338+01:00</updated><title type='text'>La primera de la clase</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R5USqY2eEbI/AAAAAAAAACI/IMKDSXe6s5A/s1600-h/1970+escuela+clase+de+M+Eugenia+Ascen.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5158049467657490866" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R5USqY2eEbI/AAAAAAAAACI/IMKDSXe6s5A/s320/1970+escuela+clase+de+M+Eugenia+Ascen.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Cuando era pequeña iba a un colegio de monjas que había al lado de mi casa. Nunca fui una de las niñas más avanzadas de la clase, y por ello mi padre se lamentaba todas las noches cuando venía a arroparme a mi habitación. No era buena en matemáticas, decía, pero eso no importaba demasiado, pues las matemáticas era diabólicas, pero tampoco era buena en lengua, y eso sí que era algo irreprochable para una jovencita que quería llegar a ser algo en la vida. Yo no quería estar toda mi vida sin ser nada, así que estaba tremendamente disgustada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre, que era el cura de mi colegio, me leía cada noche de un libro con una estrella muy bonita dibujada en la portada. Hablaba de un señor que vivía en el fuego, y a mí me ayudaba a dormir pues siempre he sido muy friolera. Una noche en la que él había tenido que ir al colegio a visitar a una monja joven a la que le daban una especie de sofocos yo cogí el libro y me dispuse a leer por mi cuenta para conseguir dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería leer algo que no me hubiera leído nunca mi padre, así que lo abrí casi por el final. Allí encontré como unas instrucciones que, si las hacías bien, te permitirían hablar con el señor del fuego. Yo, que tenía mucha curiosidad por ver si estaba lleno de quemaduras, leí todo lo que ponía. Y así fue como lo conocí... Un señor muy simpático, por cierto, que desprendía un calorcillo muy agradable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como pronto nos hicimos amigos, acabé por contarle mi preocupación por no ser la primera de la clase. Él me compadeció y dijo que podía ayudarme, pero que yo a cambio me tenía que casar con él cuando fuera mayor. Yo acepté, porque en todos los cuentos a la princesa le eligen a su marido de pequeña, y yo quería ser una princesa y no una nada como decía mi padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de aquella noche, el señor del fuego no vino a verme más. Los meses pasaron y la monja joven de los sofocos se puso muy gorda y un día no la volví a ver más por el colegio. Mi padre dejó de leerme historias por las noches, y yo pensaba que era porque aún no había logrado ser la primera de la clase. Por ello, estaba muy enfadada con el señor del fuego porque no había cumplido su parte de la promesa. Luego pensé que quizás sería la primera de la clase cuando fuera mayor y nos casásemos, aunque para entonces yo ya no iría al colegio porque sería una princesa y las princesas no van al colegio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos años después, cuando tenía 15, el señor del fuego volvió a aparecer en mi habitación. Por aquel entonces yo ya me había olvidado de nuestra promesa, y me alegré muchísimo al pensar que por fin íbamos a casarnos y yo ya no pasaría frío por las noches. Pero entones él me dijo que aquello todavía tenía que esperar, y que primero él cumpliría lo que me había prometido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esa manera fue como fui abducida por los extraterrestres. La verdad es que apenas me acuerdo de nada de lo que pasó, sólo de que me lo pasé muy bien y que gritaba mucho. Pero los gritos eran de alegría, de eso sí que me acuerdo. Cuando volví, la monja que era la directora entonces me mantuvo acostada durante tres días seguidos, aunque yo me encontraba perfectamente. Creo que estaba enfadada conmigo porque había perdido una flor, pero yo no recordaba haber llevado ninguna cuando estaba con los extraterrestres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que ahora soy la primera de la clase; quizás no saque las mejores notas, pero todas mis compañeras me preguntan por mi flor y por el chico que me la robó (se ve que la directora estaba equivocada y no la había perdido). Ahora sólo me queda esperar a que llegue el día de mi boda...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8043374887713672372?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8043374887713672372/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8043374887713672372&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8043374887713672372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8043374887713672372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2008/01/la-primera-de-la-clase.html' title='La primera de la clase'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_M5tIljEGgLw/R5USqY2eEbI/AAAAAAAAACI/IMKDSXe6s5A/s72-c/1970+escuela+clase+de+M+Eugenia+Ascen.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-543126696104874956</id><published>2007-12-31T00:10:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:35.849+01:00</updated><title type='text'>Disertación pre-campanadas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Por los altavoces suena Bach, pero mis oídos apenas prestan atención a la relajante melodía de los violines. Tampoco escuchan el sonido que producen las teclas de este viejo ordenador que se bloquea constantemente, repiqueteando rítmicamente al movimiento de mis dedos entumecidos por el frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque quizá lo más acertado sería decir que es mi cerebro el ausente, ubicado en algún punto que ni yo misma sabría concretar con demasiada exactitud. Saltando, de aquí a allá, de pensamiento en pensamiento, de recuerdo en recuerdo; repasando cual lista de la compra diferentes momentos del año que ya acaba, reflexionando sobre su significado o su no significado que, a estas alturas, da lo mismo. Analizando el nuevo año que se avecina, tal vez deseando algunos cambios respecto al anterior...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música ha cambiado: ahora es Pachelbel quien me acompaña con su Canon, y mis pensamientos siguen girando en espirales egocéntricas, haciendo preguntas al aire: el porqué de mi existencia, del curso que sigue mi vida, de estar sentada en esta incómoda silla a las 23.53 escuchando música clásica y escribiendo sandeces... Y siguiendo ese rumbo de reflexión apareces tú, jodido impresentable, que me haces sumergir en tu mundo de paranoias y, de alguna manera, ayudas a este montón de neuronas atolondradas que viven en mi cabeza a producir alguna que otra frase coherente que ponga un poco de orden en el caos... Aunque, al fin y al cabo, estés dando por culo a unas horas durante las cuales podría estar yo durmiendo a pierna suelta, apretujada bajo diversas capas de protección antifrío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a lo que íbamos: el 2007 se acaba más o menos como empezó, en el punto álgido de las fechas más vomitivas del año (y no sólo por la cantidad de comidas, cenas y demás banquetes que se celebran); fechas en las que sale a relucir nuestro lado más hipócrita y consumista y que se ven plagadas de niños mimados para los cuales se invertirán miles (o tal vez millones, nunca he estado muy puesta en economía) de euros en una infinidad de objetos de diferentes materiales plásticos que acabarán, apenas usados, en el fondo de los contenedores (de reciclaje, por supuesto, que ahora está de moda).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que 2008 está a un tiro de piedra, y todos los pronósticos de decadencia que cada año algunos nos hacemos se van cumpliendo uno por uno... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;¡Celebrémoslo con una buena borrachera!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-543126696104874956?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/543126696104874956/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=543126696104874956&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/543126696104874956'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/543126696104874956'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/12/disertacin-pre-campanadas.html' title='Disertación pre-campanadas'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8119377456387233215</id><published>2007-12-26T00:14:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:16.509+01:00</updated><title type='text'>Nunca más</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Porque ya nunca volveré a verme reflejada en tus ojos enloquecidos por el deseo. Porque ya nunca tu sonrisa iluminará mis noches frías de invierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque ya nunca mis dedos volverán a recorrer los suaves contornos de tu piel desnuda; porque ya nunca tus dedos acariciarán la superficie de mis labios expectantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque ya nunca el cielo brillará con la luz que irradian nuestros cuerpos entrelazados, ni el viento difundirá el eco de nuestras risas. Tampoco la luna alumbrará las noches que una vez compartimos y las estrellas fugaces dejarán de existir para siempre, pues han fracasado en su misión de cumplir todos esos deseos que un día pedimos juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche derrama lentamente sus lágrimas por todo aquello que pudo ser y no fue, pero yo no puedo hacer nada para consolarla. A veces le digo que siempre nos quedará el recuerdo, pero creo que no le parece suficiente. Ni a mí tampoco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi corazón late más deprisa cada vez que mi mente se sumerge en la nostalgia, pero pronto su ritmo se ralentiza al recordar que todo ya forma parte del pasado. Yo intento consolarle, y le digo que todo lo que ahora sentimos vale la pena por todo aquello que llegamos a sentir, pero creo que él no piensa de esa manera. Ni yo tampoco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque la mayoría de las veces las mentiras son mucho mejores que la verdad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Así que cierro los ojos e imagino tus susurros en mi oído, tu olor impregnado en mi ropa, el roce de tus manos sobre las mías, la excitación plasmada en tus pupilas, el dulce sabor de tu labios...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8119377456387233215?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8119377456387233215/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8119377456387233215&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8119377456387233215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8119377456387233215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/12/nunca-ms.html' title='Nunca más'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3917683485220026416</id><published>2007-12-21T21:16:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:24.751+01:00</updated><title type='text'>Invierno</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Llegaba el invierno, pero a él no le importó; siguió levantándose temprano por la mañana, y como cada día, pagaba su billete de tren y se sentaba en el mismo banco de la estación, esperando a alguien que nunca llegaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viento helado procedente del norte nos hacía encogernos bajo nuestros abrigos y bufandas, mientras caminábamos deprisa para así poder llegar lo antes posible a nuestro lugar de destino y huir de aquel tiempo infernal. Entretanto, él seguía ahí sentado, inmóvil y casi sin pestañear, pendiente de toda la gente que salía de los trenes que llegaban a la vieja estación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie sabía qué o a quién esperaba. Lo cierto es que todo el mundo lo trataba como un pobre viejo chiflado al que su familia había abandonado a su suerte, dejándolo vagar sin rumbo hasta el fin de sus días. Pero una simple mirada en aquellos ojos ya casi apagados revelaba que, aunque los años habían hecho mella en su cuerpo, su mente seguía joven y se hallaba estancada en una época muy lejana en el tiempo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás todavía esperaba a aquella novia que iba a venir desde el pueblo a visitarle, pero a la que sus padres encerraron en casa para que no viera al pobre desgraciado que nada podría ofrecerle. Quizás esperaba a aquellos hijos que habían marchado a vivir lejos en la búsqueda de un futuro mejor y de los que nunca había vuelto a tener noticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada podría apartarle de su rutina durante aquel largo invierno... salvo la fría muerte.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3917683485220026416?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3917683485220026416/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3917683485220026416&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3917683485220026416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3917683485220026416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/12/invierno.html' title='Invierno'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-424163794454673311</id><published>2007-12-18T20:38:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:37:09.339+01:00</updated><title type='text'>Plan divino (II)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;La Navidad se aproximaba lentamente, y los ayuntamientos ya habían instalado las entrañables lucecillas de todos los años por las principales calles de la ciudad. Ya estábamos en diciembre, y los niños ya habían empezado a planear qué iban a pedir en su carta a los Reyes Magos. Ya quedaba poco para los atracones típicos de esas fechas, y las amas de casa ya pensaban en qué elaborados manjares prepararían para sus huéspedes. Los pensamientos de Gerineldo, en cambio, distaban mucho de esas cuestiones tan mundanas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de comunicarle el proyecto que tenía reservado para él, Dios dejó de visitar a Gerineldo. Al principio, éste se entristeció bastante al recordar los buenos momentos que había pasado con su mentor, pero pronto las numerosas ideas que acudían a su mente para la elaboración de su plan protagonizaron todos su pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios no había dejado instrucciones claras del procedimiento a seguir, sino que tan sólo había dado unas nociones de los objetivos a conseguir; Gerineldo supo entonces que las charlas no habían sido ningún capricho, sino que habían servido para instruirle y sensibilizarle con el problema. Por aquel entonces ya había empezado a trazar, día y noche, múltiples esbozos, cada cual más absurdo e inasequible,  con el propósito de alcanzar esos objetivos. Hasta que una noche, Dios le devolvió al buen camino proporcionándole un sueño revelador: &lt;em&gt;en la cena de Navidad, se partía un diente al intentar morder el turrón&lt;/em&gt;. Al despertar, Gerineldo pensó inconscientemente en el turrón que habría de costarle una visita al dentista, y recordó que en una semana empezaría el envío de las cestas. Y entonces se le ocurrió la idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gerineldo trabajaba desde hacía más de 15 años en una importante empresa de transporte de mercancías que se encargaba de distribuir los productos recién elaborados de otras empresas hacia diferentes zonas de la península. Desde su puesto como encargado en la sede, controlaba los envíos y se encargaba de que los artículos adecuados fueran enviados al lugar correcto. Este año, una empresa dedicada a preparación de cestas de Navidad había contratado sus servicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la excusa de que debía cerciorarse de que todas las cestas estaban en perfectas condiciones, Gerineldo delegó sus faenas más importantes a sus subalternos y pasó la semana que quedaba para su envío examinándolas una a una. Y mientras lo hacía, se dedicó a introducir pequeñas cantidades de insecticida en el turrón con la ayuda de una jeringuilla. En un principio, pensó hacerlo en el cava: el último brindis del año, algo mucho más poético. Pero las dificultades eran mayores y, de esa forma, se eliminaba de la lista a los niños, y eso no era tolerable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Una vez enviadas las cestas, Gerineldo respiró satisfecho. Aquella Navidad, la primera de las muchas purgas que debían hacerse tendría lugar. Aún así, era necesario continuar haciendo planes rápidamente: la erradicación de la especie humana no era algo que se podía conseguir en un par de días.&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-424163794454673311?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/424163794454673311/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=424163794454673311&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/424163794454673311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/424163794454673311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/12/plan-divino-ii.html' title='Plan divino (II)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8577214071071630098</id><published>2007-12-12T19:40:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:37:09.339+01:00</updated><title type='text'>Charlas de sobremesa (I)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;El día en el que Gerineldo conversó con Dios por primera vez era miércoles. Él estaba en casa, cenando frente al televisor, cuando le pareció percibir movimiento por el rabillo de su ojo izquierdo. Fue al girar la vista cuando descubrió a un hombre barbudo y vestido con una túnica hasta los pies sentado en el otro sillón que ocupaba la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su primera reacción fue frotarse los ojos y contar hasta tres antes de volver a abrirlos. Pero allí seguía, observándole. Pensó en acercarse para tocarlo y cerciorarse de que no era producto de su imaginación, pero el miedo le paralizaba por completo. Pasaron unos segundos así, mirándose el uno al otro, sin emitir el más mínimo sonido o realizar el más mínimo gesto. Finalmente, Gerineldo tragó lo que todavía tenía en la boca, y preguntó, casi en un susurro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Eres Dios?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad era que no esperaba respuesta, pues todavía pensaba que tan sólo era una aparición fruto del cansancio y las noches de insomnio. Así que casi se orinó encima cuando su interlocutor habló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Realmente tiene eso importancia?&lt;/em&gt; – Y tras una pausa, añadió: – &lt;em&gt;Bueno, ¿te apetece hablar de algo en especial?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Gerineldo pensó que se refería a algún tipo de confesión, tras la cual recibiría alguna reprimenda y la orden de rezar unas oraciones, pero no tardó mucho en darse cuenta de su error. Dios quería conversar plácidamente, sobre todo y sobre nada en particular, como lo harían dos desconocidos dispuestos a empezar a conocerse. Aunque la verdad, pensó Gerineldo, era que Dios no era un gran conversador, ya que sólo se limitaba a preguntar, escuchar y comentar lo escuchado. Pero eso a Gerineldo apenas le importó: aquellas conversaciones llegaban a ser bastante más amenas que lo que emitían en la televisión últimamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gerineldo incluyó pronto las visitas nocturnas de Dios en su anodina agenda diaria. Unos días después de la primera visita, esperaba con ansia esos encuentros, y durante todo el día pensaba en posibles temas de conversación con los que entretener a su invitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lo que Gerineldo no se había dado cuenta era de que aquellas charlas le habían infundido más cultura de la que había llegado a acumular en sus 43 años de vida. No es que fuera necio, pero el problema residía en que Gerineldo no pensaba demasiado. Toda su vida se había limitado a aceptar las cosas como venían, a hacer y a dejar hacer sin prestar mucha atención a nada. Las conversaciones con Dios le habían hecho reflexionar por primera vez sobre cosas que quizás muchas otras personas habrían encontrado incuestionables.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Pero los cambios no habían acabado aquí. Después de un tiempo que para Gerineldo fue como el despertar de un largo sueño, Dios consideró que ya estaba preparado para realizar las grandes empresas que el destino había deparado para él. Gerineldo se sentía abrumado por la responsabilidad, pero también estaba tranquilo. Al fin y al cabo, Dios estaba de su parte.&lt;/span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8577214071071630098?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8577214071071630098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8577214071071630098&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8577214071071630098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8577214071071630098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/12/charlas-de-sobremesa-i.html' title='Charlas de sobremesa (I)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4519928671386756517</id><published>2007-12-07T23:23:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:35.850+01:00</updated><title type='text'>¿Prototipo?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Tenía la vida que cualquier persona hubiera deseado: una pareja encantadora, unos hijos maravillosos, una carrera de éxito. Salud, dinero y amor: aquello que todos ansiamos tener, en mayor o menor medida, a lo largo de nuestra existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre había sido una persona optimista. Como todo el mundo, había sufrido muchos altibajos por unas causas o por otras y, aunque la suerte le había acompañado en muchas ocasiones, muchas otras había tenido que superar duros obstáculos para poder volver al camino adecuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso lo había conseguido gracias a que era una persona luchadora. Desde su más tierna infancia, sus padres le habían inculcado la voluntad de perseguir sus sueños y alcanzar sus metas, por muy difícil que fuera el camino. También le habían enseñado a ser realista y no proponerse objetivos imposibles de conseguir, y esos eran valores por los que se esforzaba para que sus propios hijos asimilaran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una persona agradable con todo el mundo; con un gran sentido común, siempre sabía adecuar su conducta ante cada una de las situaciones que se le presentaban. Era la clase de persona que todos deseamos tener como amigo, compañero de trabajo, de vecino; que no llama la atención pero cuya presencia es indispensable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y era consciente de ello. Como consecuencia, volcaba todos sus esfuerzos por seguir así, por no defraudar a toda la gente que le apreciaba y respetaba. Su vida, desde que se levantaba cada mañana hasta que se acostaba por las noches, era un afán por mantener aquel nivel de perfección que le caracterizaba y que le hacía sentirse una persona realizada en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se esforzaba tanto por hacer felices a los demás que, al final, se olvidó de serlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4519928671386756517?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4519928671386756517/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4519928671386756517&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4519928671386756517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4519928671386756517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/12/prototipo.html' title='¿Prototipo?'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-7875979475479109605</id><published>2007-12-03T13:45:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:44.121+01:00</updated><title type='text'>Noche en vela</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Aunque era bastante tarde,  subí todavía más el volumen de la televisión. De todas formas, los gemidos que atravesaban las delgadas paredes estaban ya grabados en mi memoria y eran como un eco que martilleaba mis tímpanos una y otra vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis ojos no emitieron ni una sola lágrima, pero tan solo era porque ya llevaban secos mucho tiempo. Tampoco sentía dolor, pero a veces es preferible el hecho de sentir algo que te haga sentir viva a aquella profunda apatía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenía sueño y mi mente decidía dar muestras de su lucidez (y de su masoquismo) imaginando con todo detalle lo que ocurría en la habitación de al lado. Hubo un momento en el que incluso creí notar que el sofá temblaba al contacto con la pared (sobre la que, al otro lado, se apoyaba el cabezal de la cama), pero supongo que era parte del &lt;em&gt;atrezzo&lt;/em&gt; de la historia creada en mi cabeza. Puede que la que temblara fuera yo misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría decir que, llena de furia, fui hasta allí y maté (de la forma que más te apetezca escuchar) a aquella zorra, y que después él y yo follamos enloquecidos sobre la sangre desparramada. También podría decir que lo maté a él, postulando eso de &lt;em&gt;si no puede ser para mí, no será para nadie&lt;/em&gt;, y que después me enfrasqué en una larga noche de lujuria desenfrenada con su ex compañera de cama. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Pero lo cierto es que me quedé allí, acurrucada en un rincón del sofá y abrazada a mis piernas desnudas, mirando sin ver y escuchando sin oír los siempre pedagógicos anuncios de la teletienda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-7875979475479109605?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/7875979475479109605/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=7875979475479109605&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7875979475479109605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7875979475479109605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/12/noche-en-vela.html' title='Noche en vela'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-6733545863876898531</id><published>2007-11-30T10:56:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:16.513+01:00</updated><title type='text'>Altruísmo (II)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Paula decidió relajarse para ordenar sus ideas y preparar un plan de acción, así que llamó a su cita para aplazarla y se fue de compras al centro de la ciudad. Tras los primeros 500 euros gastados, su mente empezó a funcionar correctamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más necesitaban aquellos pobres desvalidos era dinero, pero Dios sabía que su padre no era tan rico como para ir despilfarrando su fortuna de esa manera, así que hacía falta pensar en otra solución. Iba Paula tan ensimismada en estas y otras cavilaciones, cuando de pronto chocó contra alguien que se había interpuesto en su camino. Varias bolsas cayeron al suelo, y Paula estaba a punto ya de mostrar su profundo enojo cuando levantó la mirada y sus ojos se posaron en la oscuridad de los que a su vez estaban clavados en los suyos, y no pudo evitar que su corazón diera un vuelco y que en su estómago volaran mariposas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer, aquel atractivo desconocido había sentido más o menos lo mismo, pues pronto los dos paseaban juntos, entre parloteos bobos, rubores y alguna que otra risita descontrolada. Paula se olvidó del mundo durante aquellos preciosos instantes, y supo con certeza que aquél era el hombre con el que compartiría su vida hasta el fin de sus días. Y no se equivocaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación no decayó en ningún momento, y pronto ganaron la suficiente confianza como para pasar del embarazo inicial a una etapa de confidencias en la que ambos deseaban saber con todo detalle la vida del otro. Al final, Paula acabó contando a su amado las intrincadas reflexiones en las que se hallaba cuando sus vidas se cruzaron, y pareció que a él le entusiasmó la idea. Pensaron que sería un proyecto ideal para afianzar aquel amor repentino que sentían el uno por el otro, e inmediatamente él captó el verdadero problema: ¿sabían con exactitud qué era lo que necesitaban aquellos desamparados?, así que ¿por qué no ir hacía allí y preguntarles? Hacía unas horas que había anochecido, pero ambos pensaron que para la caridad, la hora era irrelevante; ¿es que acaso aquellas personas cerrarían las puertas en las narices de sus redentores?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paula creyó que sabría llegar otra vez hasta el lugar donde había visto a la niña que tanta mella había hecho en ella, pero lo cierto es que nunca llegó. Su descapotable rojo fue encontrado unos días más tarde, después de que los tres adolescentes que lo ocuparan perdieran el control del vehículo y lo hicieran colisionar con una valla publicitaria. Sus restos nunca fueron encontrados, y su ropa de diseño se pudrió con el tiempo, mientras el paso de las estaciones y las alimañas salvajes consumían su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por una vez, parece que Paula hizo algo por alguien; aunque sólo fuera proporcionarle un polvo impetuoso y todo el dinero que pudiera sacar de su tarjeta de crédito antes de que ésta fuera cancelada por sus padres. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Por una vez, parece que el horóscopo de Paula había acertado.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-6733545863876898531?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/6733545863876898531/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=6733545863876898531&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/6733545863876898531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/6733545863876898531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/11/altrusmo-ii.html' title='Altruísmo (II)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3309168013958497419</id><published>2007-11-26T20:11:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:03.441+01:00</updated><title type='text'>Altruísmo (I)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Iba Paula en su flamante descapotable rojo, sintiendo el aire revolotear entre sus cabellos, cuando unas retenciones en la autopista le hicieron aminorar la velocidad hasta hacerla detener casi por completo. Disgustada porque iba a llegar tarde a su cita con su musculoso preparador físico, Paula entremetió su deportivo entre los demás coches, entre una algarabía de bocinas y frenazos bruscos, para llegar al carril derecho y poder abandonar el atasco en la siguiente salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad era que Paula no conocía otro camino que el que acababa de dejar atrás, pero era impaciente por naturaleza y, además, el humo de aquellos utilitarios de clase baja se le entremetía en el pelo y obstruía sus poros. En vista de las circunstancias, Paula decidió recorrer las callejuelas de la zona donde había ido a parar, siempre cerca de la autopista, y así poder reincorporarse más adelante. Pero Paula no contaba con lo que el destino había deparado para ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar donde había ido a parar Paula no era precisamente como los que ella tenía la costumbre de frecuentar. Los bloques de pisos estaban grises y descuidados y la mayoría se caían a pedazos, y Paula se indignó con aquellos vecinos indecentes y aquel ayuntamiento que nada hacía para remediarlo. Unos minutos más tardó Paula en darse cuenta de que quizás la causa residía en que aquellas gentes simplemente no tenían medios para cambiar la situación. Intrigada por un mundo hasta ahora desconocido para ella, Paula se olvidó de su cita y continuó conduciendo, esta vez más despacio, observando el panorama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras unas vueltas por la zona, Paula verificó la conclusión, que quizás otra persona más lúcida hubiera obtenido mucho más rápidamente, de que aquel no era su mundo. La gente que la veía pasear por allí, con aquel aspecto y aquel coche, pensaban exactamente lo mismo. Paula se quedó anonadada mirando la pobreza que denotaban aquellas gentes, la prematura vejez que parecía adornar cada una de aquellas caras, la precipitada pérdida de la inocencia de aquellos niños que corrían detrás de su coche o gritaban al verla pasar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, al girar a la derecha en una esquina, la vio. No podía tener más de 6 años, y estaba sola y de pie, en la acera. Con su pequeña manita sostenía un peluche de formas indefinibles y miraba a un lado y a otro, como buscando a alguien... Pero nadie la reclamaba, y ni tan siquiera prestaba atención en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso una imagen como aquella bastaba para conmover a alguien como Paula. Unas manzanas más adelante, cuando las casas habían desaparecido para dejar paso a fábricas, Paula detuvo el coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No entendía qué era exactamente lo que había ocurrido en su interior, pero el caso es que se sentía ligeramente inquieta. Por primera vez en su corta vida, Paula se preocupó por alguien más que no fuera ella misma, y sintió miedo por lo que podía pasarle a aquella niña. También cayó en la cuenta de lo que tantas veces había escuchado, justo antes de cambiar de canal, por televisión y que nunca había comprendido: las desigualdades sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y por qué no ayudar a aquellas personas? Bien podría ella convencer a su padre para que les diera algo de dinero, pobrecitos... Pero, para su sorpresa, en lugar de darse por satisfecha con una idea que unos minutos atrás habría zanjado el asunto, Paula no se sentía en absoluto de ese modo. Y entonces recordó su horóscopo de aquel día: &lt;em&gt;“Hoy será un día que marcará profundamente el curso de tu vida”&lt;/em&gt; y comprendió su sino. Todo hay que decir que se decepcionó levemente al comprender que no se trataba de conocer al amor de su vida, pero aún así decidió hacer algo por aquella gente que tanto necesitaba ser ayudada.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3309168013958497419?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3309168013958497419/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3309168013958497419&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3309168013958497419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3309168013958497419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/11/iba-paula-en-su-flamante-descapotable.html' title='Altruísmo (I)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4144283955136686471</id><published>2007-11-22T21:09:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:35.850+01:00</updated><title type='text'>Autoengaño</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Dime que sólo bebes de vez en cuando, cuando sales por ahí con los amigos. Dime que en realidad apenas te gusta el alcohol, y que lo tomas por acompañar a los demás y porque te ayuda a desinhibirte. Dime que las botellas vacías desparramadas por debajo de la cama eran producto de mi imaginación, o que simplemente son el recuerdo de tus borracheras adolescentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miénteme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guarda las botellas que tienes aún por terminar en algún armario que apenas use, y así no podré ver la velocidad con la que baja el líquido que contienen. Acostúmbrate a masticar chicles o a comer caramelos a menudo, para que así no pueda notar el alcohol en tu aliento cuando me besas. Aprovecha los minutos que estás a solas para echar un trago, y así evitar los molestos dolores de cabeza y los temblores que sacuden tu cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pretende que nadie lo sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, después, no te sorprendas cuando tus amigos ya no te llamen y traten de evitarte.&lt;br /&gt;No te sorprendas cuando te encuentres tirado en la calle, porque te han echado a patadas del bar en el que estabas.&lt;br /&gt;Tampoco lo hagas cuando te duela tanto el estómago que creas morir, o cuando hayas vomitado tanto que apenas te puedas levantar del suelo.&lt;br /&gt;No te sorprendas de las lagunas en tu memoria, o de tu irritabilidad, o de las crisis pasajeras de ansiedad que aparecen sin razón aparente.&lt;br /&gt;Y, sobretodo, no te extrañes si un día te despiertas y no me encuentras a tu lado...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Ese día, por fin se cumplirá lo que hacía tiempo venías buscando: habrás tocado fondo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4144283955136686471?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4144283955136686471/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4144283955136686471&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4144283955136686471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4144283955136686471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/11/autoengao.html' title='Autoengaño'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-5578516284667311747</id><published>2007-11-16T14:11:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:35.851+01:00</updated><title type='text'>El principio del fin</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;El odio había, al fin, sobrepasado el límite nunca antes rebasado: además de haber tomado posesión de mi mente hacía ya tiempo, un día tomé plena conciencia de que también dominaba mi cuerpo. No se trataba en ningún caso del control de mis movimientos o de mis actos sino que, una vez hubo consumido cada uno de los recónditos recovecos de mi sistema nervioso, había logrado introducirse en mis arterias para así extender su halo de devastación por cada célula de mi cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaba a la superficie como una especie de vaho que emanaba de cada poro de mi fisonomía, creando un aura a mi alrededor que provocaba diversas reacciones sobre el mundo que me rodeaba. No era algo que se pudiera captar concientemente, pero yo notaba como muchas personas se apartaban de mi lado o se sentían incómodas en mi presencia, así como muchas otras, normalmente de reputación algo dudosa, a las que atraía irremediablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era el odio: sentimiento puro pero no por ello loable, que había florecido en mi interior como consecuencia de toda una vida de insatisfacciones y pequeños placeres truncados, y que había crecido alimentado por la amalgama de crueldad y corrupción que constituía el mundo en el que vivimos; mundo que resistía tenazmente a toda amenaza de protesta o rebelión por parte de todo aquel que tenía más de dos dedos de frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejé de comer, puesto que el odio ya había comenzado a devorar mis entrañas. Dejé de dormir, puesto que la rabia acumulada me mantenía despierta. Mi cuerpo había comenzado a descomponerse lentamente, inducido por los intensos sentimientos de aversión, furia y venganza que hacían hervir mi sangre, abrasándome por dentro. Yo era la única testigo de la paulatina destrucción que estaba sufriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando te vi por primera vez, en seguida supe que el odio también había empezado a habitar en tu interior, aunque tú todavía no te hubieras dado cuenta de ello. Traté de explicarte las razones de tu atracción por mí, pero no quisiste escucharme o quizás tan siquiera me creíste. No sabías muy bien el porqué, pero lo único que deseabas era besarme, decías. Parece que aún quedaba algo de libido en mí, puesto que no pude negarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tú aún no estabas preparado y no pudiste soportarlo. El besar mis labios envenenados te destruyó mucho más rápidamente de lo que el odio lo habría hecho, y ahora eres un alma condenada a vagar eternamente, libre de odio, sí, pero vacía de cualquier otro sentimiento...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Presiento que pronto me reuniré contigo.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-5578516284667311747?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/5578516284667311747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=5578516284667311747&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5578516284667311747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/5578516284667311747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/11/el-principio-del-fin.html' title='El principio del fin'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-3554273138255713394</id><published>2007-11-12T20:57:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:12.348+01:00</updated><title type='text'>Apocalipsis</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Hacía ya más de 30 días que había empezado a llover. Al principio, todo el mundo recibió la noticia con alegría y entusiasmo; el agua siempre es bien recibida, suelen decir las abuelas. Pero la opinión general varió con el paso de los días: por todo el país, los ríos se desbordaban, inundándolo todo a su paso; los agricultores se lamentaban por sus tierras anegadas; el contribuyente medio lloraba desconsolado por la suspensión del fútbol debido al empantanamiento de los campos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad era un caos. Atemorizados por las previsiones del tiempo que, aunque casi nunca acertaran, ofrecían pronósticos no demasiado alentadores, los habitantes abarrotaban los centros comerciales con el único fin de arrasar con todo lo que pudieran (no siempre mediante métodos estrictamente legales) y así atrincherarse en sus casas hasta que pasara el temporal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En pocos días, la gente dejó de ir a trabajar, por lo que el país estaba completamente paralizado. Aún así, eso no impedía que los grandes empresarios no sacaran partido de la situación, ya que los precios de los productos de primera necesidad habían subido muchas veces hasta llegar a cifras tan desorbitadas que, de haber estado abiertos los bancos, muchas familias habrían tenido que hipotecar sus pequeños pisos de 50 m2 para poder comprarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque los bancos y cajas de ahorros habían cerrado. En los primeros días de conmoción, los presidentes de los principales bancos y cajas del país, así como los políticos más relevantes y algunas personalidades nacionales más, habían huido a esconderse en alguno de los búnkers que el gobierno tenía repartidos por toda la geografía nacional. El resultado era que muchas sucursales habían sido ya allanadas y desvalijadas, así como joyerías o pequeños comercios, ya que el país carecía de autoridad alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás todo lo hasta ahora explicado te parezca excesivo por una simple lluvia... Pero es que aquello no era ni una dulce llovizna ni un chubasco pasajero: desde sus comienzos hacía ya más de un mes, aquello no era sino una tremenda tromba de agua que impedía distinguir nada a más de tres metros de distancia. El viento glacial que la acompañaba, y que a algunos les hacía dudar de la veracidad de los que hablaban del cambio climático, tampoco mejoraba mucho las cosas. Ni lo hacía el hecho de que, unos días atrás, comenzaran a sucederse los rayos y los truenos de manera casi permanente, iluminando un cielo ahora en continua oscuridad y poniéndole banda sonora a la catástrofe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, hace tan sólo unas horas, los sonidos cambiaron. Después de tanto tiempo de enclaustramiento y soledad, mis oídos se han vuelto hipersensibles; quizás a causa del miedo primero y a la necesidad de suplir la falta de luz después. Hace tan sólo unas horas que a mis oídos llegan, además del aullido feroz del viento, las gotas de lluvia que parecen querer atravesar el techo – aunque éste se encuentre cuatro pisos por encima – y los truenos que amenazan con agrietar las paredes, el sonido de lo que parecen explosiones. O quizás no sean explosiones, sino edificios que han sucumbido por fin a las temibles fuerzas de la naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acerco a la ventana de manera automática, como si esperara ver algo a través de la densa cortina de agua pero, para mi sorpresa, la lluvia aminora rápidamente, como por arte de magia, y una luz intensa ciega mis pupilas dilatadas. Cuando logro acostumbrarme a la luz, lo que ven mis ojos me deja sin aliento: meteoritos. Meteoritos en llamas que caen desde el cielo, arrastrando tras de sí una estela de humo hasta desaparecer por entre los bloques de pisos. Se acercan; ya casi puedo sentir el suelo temblar bajo mis pies y, con su llegada, una serenidad inesperada inunda mi alma. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Hago cuentas rápidamente: hace exactamente 33 días que empezó todo; qué paradoja: la edad de Cristo, dirían algunos. Pero ya todo da igual: el final se acerca. Cierro los ojos e inspiro profundamente, intentando retener en mi interior la esencia de todo aquello que me rodea. La luz ya atraviesa mis párpados cerrados... Después, oscuridad.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-3554273138255713394?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/3554273138255713394/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=3554273138255713394&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3554273138255713394'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/3554273138255713394'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/11/apocalipsis.html' title='Apocalipsis'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-7316765809202812251</id><published>2007-11-06T18:20:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:44.122+01:00</updated><title type='text'>Dulce sueño de otoño</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Hace unos días soñé contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacíamos el amor mientras caían sobre nuestras cabezas las pequeñas hojas amarillentas de un sauce, bajo el cual estábamos tumbados. A nuestros pies, se extendía un lago enorme de aguas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt; cristalinas, y nos rodeaba un paisaje de un verde de ensueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colocado encima mío, notaba el calor proveniente de tu cuerpo y del mío propio, contrarrestado por la hierba mojada que me humedecía la espalda y las nalgas. El día estaba algo nublado, y parecía que en cualquier momento la lluvia empezaría a caer sobre nuestras cabezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es triste admitirlo, pero creo que fue uno de los mejores polvos de mi vida. Fue algo convencional, nada que no hubiéramos hecho antes, pero supongo que fueron los pequeños detalles... Ya sabes, esos que realmente dan sentido a nuestra existencia. La mirada de uno sobre los ojos del otro, las respiraciones acompasadas, el aire caliente de tu aliento sobre el mío... Puede que también influyera el hecho de hacerlo allí, arriesgándonos a ser vistos en cualquier momento y, sobretodo, en aquel panorama novelístico, como Adán y Eva bajo su Manzano... Lo único que sé es que todas las células de mi cuerpo estaban paralizadas, concentradas única y exclusivamente en lo que estaba pasando allí, entre tú y yo; sintiéndote dentro de mí como si en realidad fuéramos uno solo, como si la vida fueran sólo esos minutos de placer y, el resto, no valiese la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando desperté, no sabía con certeza si realmente había soñado todo aquello, o si tan sólo era un dulce recuerdo que tenía guardado en el fondo de mi memoria. En ese momento, no alcanzaba a comprender qué era lo que había pasado entre nosotros para acabar de aquella manera; incluso llegué a preguntarme que de quién había sido la culpa. Después, recobré la razón y vino a mi cabeza lo que ambos supimos mucho antes de que todo acabara, antes incluso de empezar a discutir casi constantemente y de perder aquella pasión que unas semanas antes parecía inundarnos por completo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Ahora sólo sé que, desde aquella bochornosa mañana de otoño en la que el timbre del despertador puso fin a nuestras placenteras aventuras nocturnas, pienso en ti todas las noches con la esperanza de volver a sentir una vez más todo aquello que nos hacía únicos e inigualables.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-7316765809202812251?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/7316765809202812251/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=7316765809202812251&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7316765809202812251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7316765809202812251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/11/dulce-sueo-de-otoo.html' title='Dulce sueño de otoño'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-6781479805386617672</id><published>2007-11-02T15:01:00.000+01:00</published><updated>2008-02-24T19:38:03.444+01:00</updated><title type='text'>Una triste realidad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Tranquila, no llores; ya ha pasado todo. Estás completamente sola; ya nadie puede hacerte daño. Relaja tus músculos agarrotados; intenta controlar los fuertes temblores que sacuden todo tu cuerpo. No tengas miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya puedes salir de tu escondite; estás segura. Una ducha te vendrá bien: el chorro de agua caliente calmará tus nervios y borrará de tu piel la sangre reseca. Nada puedes hacer con los hematomas, pero no te preocupes: el tiempo los eliminará. Aunque ojalá el tiempo borrara también algunos recuerdos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Estás mejor ahora? Sé que aún tienes miedo, pero ahora es el momento de superarlo. Este es el momento de ser más fuerte que nunca e intentar recuperar la felicidad que te ha sido durante tanto tiempo denegada. Tienes el apoyo de mucha gente que te quiere; quizás estés sola ahí, en ese piso, pero no en el mundo. El cariño lo cura todo, dicen, y tú tienes mucho cariño para dar. Como aquel que ya diste hace tiempo, pero que te fue devuelto a golpes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora todo es diferente: él ya no puede hacerte daño. Al menos, no un daño físico, porque en tu mente siempre guardarás el trato que recibiste durante tantos años por parte de aquella persona a la que entregaste tu corazón y tu vida. Y, cada vez que recuerdes, tu cuerpo comenzará a temblar, y un sudor frío recorrerá tu espalda, y te paralizará el miedo... Pero ya no debes temerle nunca más. Aunque todavía le temas, y no puedas evitar que tus ojos ya vacíos de lágrimas hagan un esfuerzo por llorar, mientras lo ves inmóvil y envuelto en un charco de sangre. Porque le querías; aún le quieres... Sé que no te agrada el modo en el que han acabado las cosas pero, ¿qué podías hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poeta dijo una vez: “Vivir no es sólo existir, / sino existir y crear, / saber gozar y sufrir / y no dormir sin soñar”. Quizás ahora sea tu turno de descubrirlo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-6781479805386617672?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/6781479805386617672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=6781479805386617672&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/6781479805386617672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/6781479805386617672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/11/una-triste-realidad.html' title='Una triste realidad'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-4022802523952429826</id><published>2007-10-26T17:42:00.001+02:00</published><updated>2008-12-17T10:32:30.844+01:00</updated><title type='text'>Jueves extraño</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Ayer la verdad es que fue un día de lo más raro...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté a la hora de siempre y cogí el metro tan dormida como siempre. Hasta ahí, todo bien. Hacía mucho calor allí dentro, así que intenté distraerme observando a los demás pasajeros, mirando las lucecitas que indican las paradas... Y entonces me fijé: mi parada no estaba. Las leí una por una, por si acaso la había pasado por alto, pero nada. Es más: ninguna de aquellas paradas me sonaba lo más mínimo. Desorientada, miré a mi alrededor buscando algún signo de sorpresa por parte de la gente que me rodeaba, pero todos estaban tranquilos, inmersos en sus propios pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía qué hacer, así que me bajé en la siguiente parada y leí las indicaciones para ver si me aclaraban algo. Efectivamente, aquella era la línea que cojo siempre, pero el asunto de los nombres de las paradas seguía siendo un enigma para mí. Pensé en preguntarle a alguien que pasara por allí o a algún empleado de información pero, ¿qué iba a decirle? &lt;em&gt;“Perdone, ¿han cambiado los nombres de todas las paradas durante la noche?”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía confusa, salí a la calle. Siempre me había considerado una gran conocedora de la ciudad; en la época de mis veintitantos había recorrido prácticamente todas las calles durante mis salidas nocturnas, ya fuera sobria o haciendo eses. Pero, una vez que asomé la nariz por entre la aglomeración que se acumulaba a las puertas del metro para hacer un reconocimiento del paisaje, no reconocí nada de lo que veía; a decir verdad, aquello ni siquiera parecía mi ciudad, y hasta me pareció escuchar hablar en otro idioma a la gente que pasaba por mi lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me estaba empezando a entrar un terrible dolor de cabeza y, en aquel momento, tan sólo deseaba volver a casa, así que pensé que lo mejor era volver al metro y preguntar, al puro estilo &lt;em&gt;guiri&lt;/em&gt;. Así que volví a las escaleras, de las que me había alejado unos metros, para ver como un hombre bajito y vestido de uniforme cerraba la verja. Totalmente paralizada por la sorpresa, me asombré todavía más al percibir de inmediato la oscuridad y tranquilidad que había en la estación, como si todo el bullicio que apenas hacía unos segundos había dejado atrás se hubiera disuelto en el aire. ¿Qué estaba pasando allí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desesperada ya y completamente decidida a volver a casa, lo único que se me ocurrió fue buscar un taxi que me sacara de aquel lugar. Fue al empezar a caminar por aquellas calles cuando no pude evitar notar como mucha gente me miraba al pasar. Lo más extraño era la forma de observarme, con una mirada vacía e inexpresiva. A medida que avanzaba, más y más gente me miraba, hasta que me dio la impresión de que ni una sola de las personas con las que me cruzaba desadvertía mi presencia. Recuerdo que llegué a pensar que tal vez tenía algo extraño en la cara, o que, con las prisas matutinas, no me había maquillado demasiado bien. Pero mis impresiones cambiaron cuando la gente me empezó a hablar. Me decían cosas como que estaba perdida, que el cartero me perseguía o que nadie me echaría de menos. Y lo más curioso es que todas aquellas personas conocían mi nombre. Hombres, mujeres, niños, ancianos; todos se acercaban a mí y, mirándome fijamente a los ojos, me hicieron sentir lo más asustada que he estado en mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cuando empecé a correr. El caso es que, de pronto, me vi corriendo entre una multitud de personas que se paraban a observarme pasar. Era como una pesadilla. No sé cuanto tiempo había pasado cuando me encontré rodeada de árboles, así que paré y me apoyé en uno de ellos para recuperar el aliento. Mientras lo hacía, me di cuenta de que el paisaje había cambiado: reconocía aquel parque y estaba muy cerca de mi casa. La gente paseaba tranquila sin prestarme la más mínima atención, y estaba empezando a anochecer. Sin pensarlo dos veces, aceleré el paso hasta llegar a mi piso y, una vez allí, me metí en la cama y me dormí, sin tan siquiera quitarme la ropa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana me he levantado mucho mejor. Aún estaba algo confusa por lo que me pasó ayer, así que he llamado al trabajo diciendo que me encontraba algo indispuesta. No he hecho nada especial: he descansado, leído, visto la tele...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A media mañana, me he asomado a la ventana y he visto al cartero llegar. Me he inquietado un poco, pues me ha saludado con furia, como solía hace algún tiempo, y he tenido la certeza de que por fin iba a subir a matarme. Pero cuando he ido a asegurar la puerta con llave, la presentadora del telediario me ha tranquilizado diciéndome que no me preocupara, porque todavía estaba ideando el plan adecuado, y que aún me daba tiempo de comprar la pistola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, por la tarde ha venido Luís. Llevaba casi una semana fuera por un viaje de trabajo, y lo echaba mucho de menos. Ahora está en el lavabo. Espero que no le dé por abrir el armario, y se dé cuenta de que no me he tomado las pastillas que me recetó el psiquiatra...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-4022802523952429826?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/4022802523952429826/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=4022802523952429826&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4022802523952429826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/4022802523952429826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/10/jueves-extrao.html' title='Jueves extraño'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-7774039548068196104</id><published>2007-10-21T17:55:00.000+02:00</published><updated>2008-02-24T19:38:35.852+01:00</updated><title type='text'>Una tarde</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;El suelo está lleno de hojas secas, marrones y todavía mojadas por la reciente lluvia. El cielo está totalmente cubierto por una capa densa de nubes algodonosas y grises que apenas dejan pasar la luz del sol. El ambiente es húmedo, y de vez en cuando se levanta un viento frío que traspasa mi chaqueta de lana y me hace estremecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paseo por las afueras de la ciudad; de una ciudad que parece abandonada a su suerte después del temporal. Apenas se ve a nadie en la calle: en un día como éste, probablemente estén todos acurrucados en el sofá, debajo de una manta y congregados, cual rebaño de ovejas, delante de la televisión. Afortunadamente, parece que nací con un mínimo de personalidad y criterio propios (o no los perdí durante la masificación adolescente) y mis prioridades son otras. Como pasear, acompañada tan solo por mis pensamientos y mi soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy a menudo me ocurre que mi estado de ánimo se adapta al paisaje que me rodea, o al clima. Hoy me siento como entumecida, insensible. Pero, a lo lejos, un vagabundo me recuerda que, de aquí a un rato, cuando me apetezca, tengo un lugar caliente y cómodo a dónde volver... Y eso me entristece, como si yo tuviera la culpa de tener un lugar donde vivir, y él no. Miro a mi derecha, y veo un perro que cruza la calle cabizbajo y, durante unos segundos, cruzamos nuestras miradas. Y en sus ojos leo el abandono y el desamparo y siento punzadas en el corazón, como si yo tuviera la culpa de sentirme querida y protegida, y él no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ligeramente contrariada por la sucesión de sensaciones, me siento en un banco y observo el panorama. El árbol que se alza justo enfrente de mí capta mi atención: en él, sólo queda una hoja, y me hace gracia su esfuerzo por conservarla, por vencer la fuerza del viento que pretende robársela. Imagino como la hoja ya tiene asumido su final, pues se la ve debilitada y abatida... Pero, aún así, estoy segura de que admira profundamente el esfuerzo de ese árbol y desea con toda intensidad que le es posible su éxito ya que, como él, no quiere estar sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como nadie en este mundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Respiro hondo, me levanto, y emprendo el regreso a casa.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-7774039548068196104?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/7774039548068196104/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=7774039548068196104&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7774039548068196104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7774039548068196104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/10/una-tarde.html' title='Una tarde'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-2622824056797001151</id><published>2007-10-17T11:56:00.000+02:00</published><updated>2008-02-24T19:38:44.124+01:00</updated><title type='text'>Ser o no ser (otro punto de vista)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Eres el rayo de luz que entra por uno de los agujeros de la persiana, iluminando mi frente y parte de mi ojo izquierdo. Eres el aire frío que entra por la ventana y hace volar la cortina, y que recorre mi piel todavía entumecida por el sueño, erizándola con dulzura. Eres uno de los miles de hilos que forman parte de la sábana que recubre mi cuerpo desnudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres la melatonina que se empeña en cerrar mis párpados somnolientos, pero también la libido que aumenta mis pulsaciones y estimula todos mis sentidos. Te gusta encarnarte en mis dedos cuando rozan mi piel excitada, así como en mis labios, que anhelan vehementes el suave contacto con los tuyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres invisible, abstracto, etéreo. Aún así, sientes que, muchas veces, eso no es suficiente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, los dos juntos, somos la tormenta estremecedora que hace temblar el cielo y la tierra, y que ilumina con sus rayos la inmensidad del horizonte. Somos la lava incandescente que fluye con una furia sobrecogedora arrasando todo a su paso. Somos el fulgor rojo del cielo que presagia la llegada del Fin del Mundo, una supernova devastadora que ilumina la Tierra con su luz mucho más allá de lo imaginable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juntos, somos dos almas sumergidas en la locura del éxtasis; dos cuerpos fusionados, danzando en un vaivén al compás de la música producida por nuestros alientos. Somos dos sombras en la noche que juegan a descubrir los insospechados límites a los que puede llegar el placer humano. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Porque, los dos juntos, quizás no seamos invisibles, abstractos o etéreos... Pero la verdad es que no nos importa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-2622824056797001151?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/2622824056797001151/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=2622824056797001151&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2622824056797001151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/2622824056797001151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/10/ser-o-no-ser-otro-punto-de-vista.html' title='Ser o no ser (otro punto de vista)'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-7114590308531455966</id><published>2007-10-12T17:52:00.000+02:00</published><updated>2008-02-24T19:37:59.352+01:00</updated><title type='text'>Paranoia nocturna</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;La embriaguez nublaba mis sentidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sentía ligera y libre, como una pluma que asciende en el aire impulsada por el viento. Como una nube que se dispersa en la noche, iluminada por estrellas que murieron miles de años atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El latido de mi corazón era pausado; mi respiración, tranquila. En aquellos hermosos instantes, todo en la vida me parecía maravilloso. Porque la embriaguez nos puede hacer sentir los más felices del mundo... o, a veces, los más desdichados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había nada que pudiera estropear ese momento; mi existencia se concentraba en todo lo que había en aquella habitación que daba vueltas a mi alrededor. Mientras el alcohol corriese por mis venas, nada ni nadie podía hacerme daño.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;... Porque la embriaguez era como una barrera infranqueable que, al menos por unas horas, te mantenía alejado de mi pensamiento.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-7114590308531455966?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/7114590308531455966/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=7114590308531455966&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7114590308531455966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7114590308531455966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/10/paranoia-nocturna.html' title='Paranoia nocturna'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8711933951991946735</id><published>2007-10-04T16:28:00.000+02:00</published><updated>2008-02-24T19:38:08.180+01:00</updated><title type='text'>Obra maestra</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Ésta iba a ser su gran obra maestra, su catapulta hacia la fama. Lo presentía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rondaba los cuarenta, aunque su pelo largo y su forma de vestir, así como esa sonrisa que tan bien le funcionaba con las mujeres le hacían parecer diez años más joven. Daba clases de Dibujo en la universidad y sus aulas eran famosas por estar llenas de jóvenes que suspiraban cada vez que él se les acercaba para comentar un trazo o un detalle de alguno de sus esbozos. Precisamente una de aquellas jóvenes era la que le ayudaría a conseguir su propósito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se había fijado en ella en el mismo instante en que entró a clase, y no había podido apartar la mirada de su rostro durante las tres horas que ésta duraba. Daba la impresión de ser bastante solitaria y acostumbraba a pasar desapercibida pero, a su parecer, ella era la perfección anatómica personificada. Y no sólo era perfecta en ese sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su lado, sintió como la juventud volvía de nuevo a sus entrañas. Aunque engreído y vanidoso, no se le escapaba el hecho de que ya había dejado atrás los mejores años de su vida, y cada mañana escudriñaba su reflejo en el espejo, en busca de nuevas señales que mostraran una vejez que se negaba en aceptar. Ella le recordaba una dulce época que había dejado atrás hacía mucho tiempo, pues por cada poro de su piel dejaba escapar el entusiasmo, la impulsividad y la fogosidad propias de la juventud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un momento, se le pasó por la cabeza el abandonar su plan inicial y dejarlo todo por esa hermosa mujer que le había hecho vivir con una intensidad que no creyó recuperar nunca. Pero pronto recapacitó, y tuvo la inminente certeza de que aquella historia no iba a tener un final feliz, ya que eran muchas cosas las que les separaban, y una mujer como aquella necesitaba campo abierto para correr y él representaba la valla que cortaba su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos días después, cuando la luna aún no había asomado su lomo entre los edificios de la ciudad, él observó impasible como ella se echaba las manos a la garganta tosiendo; como se levantaba bruscamente, apartando la silla de la mesa en la que estaban cenando mientras su tez de volvía lívida, y como le miraba estupefacta, sin ni siquiera alcanzar a imaginar qué era lo que realmente estaba pasando, y conservando esa dulce ignorancia hasta desplomarse al suelo y quedarse inmóvil para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya estaba hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco después, su cuerpo yacía inerte sobre el sofá. Con movimientos ágiles, la desnudó y colocó en la posición que tantas veces había visto en su imaginación, y preparó todo lo necesario para comenzar a pintar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pintó durante horas, incansable, con los altavoces vibrando con las notas de Mozart y su Réquiem. Pintó durante toda la noche, sin parar un solo instante, embelesado por la belleza de la pintura más extraordinaria que jamás se había creado antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amanecía cuando, extasiado y con el telón de la Novena Sinfonía de Beethoven, dio por terminada su obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas semanas después, se encontró el cadáver de una joven que, pese a su estado de descomposición, tenía un significante parecido a la de aquel retrato que unos días atrás había revolucionado el mundo del arte...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8711933951991946735?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8711933951991946735/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8711933951991946735&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8711933951991946735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8711933951991946735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/10/obra-maestra.html' title='Obra maestra'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-8530581763777835634</id><published>2007-10-01T13:14:00.000+02:00</published><updated>2008-02-24T19:38:24.753+01:00</updated><title type='text'>Tristesse</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Aunque no siempre pensase en ello, no podía evitar llorar constantemente. Parecía como si la lluvia que suele acompañar a los meses de otoño hubiera abandonado a las nubes para esconderse en sus lagrimales, desde donde se desprendía en una constante cascada de gotas saladas y cálidas que irritaban sus ojos, permanentemente hinchados y enrojecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos días, cualquier cosa le hacía llorar. Había dejado de ver las noticias, puesto que cualquier mención de accidentes, asesinatos o conflictos bélicos le hacían estremecerse de tal manera que cualquiera diría que había sufrido aquellas desgracias en sus propias carnes. Muchas veces tenía que contenerse para no ponerse a llorar allí, ante la atónita mirada de sus compañeros de piso que nada sabían de su sufrimiento interno. Pero no sólo era eso; cada vez que veía a una pareja de enamorados paseando cogidos de la mano, a una madre besando a su hijo o a un grupo de amigas hablando y riendo, no podía evitar que toda la desesperación que sentía atravesara su mente y su cuerpo como un rayo en una noche de tormenta, dejándole una sensación de desamparo, soledad y tristeza tan intensas que no podía controlar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había dejado también de escuchar música, porque cada canción que llegaba a sus oídos, por alegre que fuera, le conducía al mismo pesimista estado de ánimo. Tal vez le recordaran a épocas más felices, en las que no tenía que ocultar la pena que le consumía por dentro... Puesto que algunas personas cercanas ya le habían preguntado que qué le pasaba, recibiendo como respuesta una sencilla negativa, a la vez que una ligera desviación de la mirada para que su interlocutor no leyera en ellos la verdad, oculta en el fondo de su mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque muchas veces había pensado en acabar con su sufrimiento rápidamente, una pequeña vocecilla en su cabeza le impedía hacerlo; habiendo vivido la más feliz de las existencias, ¿qué había hecho para merecer aquel hielo que amenazaba con congelarla por dentro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque todavía no alcanzaba a comprender como se podía perder todo en un solo momento o, peor aún, como se podía haber perdido todo progresivamente y, en el preciso instante en que se da uno cuenta de ello, ya sea demasiado tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nada podía hacer ya, salvo continuar adelante y tratar de dejar atrás aquel descomunal bache que se interponía en su camino. No porque fuera demasiado fuerte, sino porque, en lo más profundo de esos añicos que constituían su desvencijado corazón, aún conservaba la esperanza de volver a ser feliz.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-8530581763777835634?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/8530581763777835634/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=8530581763777835634&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8530581763777835634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/8530581763777835634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/10/tristesse.html' title='Tristesse'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-7685203831910798138</id><published>2007-09-21T19:30:00.000+02:00</published><updated>2008-02-24T19:38:35.853+01:00</updated><title type='text'>Y así va el mundo...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;El otoño se adentraba lenta pero inexorablemente entre los grises y sucios edificios de la ciudad. No se podía notar en el clima, todavía cálido y bochornoso, ni tampoco en la naturaleza que, desorientada por el progresivo aumento de las temperaturas, se atrasaba en amarillear las hojas de los árboles. Sí se podía notar en la actitud de los anónimos ocupantes de aquella ciudad: de nuevo llegaba el estrés, la despedida de las vacaciones (por parte de aquellos bienaventurados que habían podido tenerlas) y el &lt;em&gt;volver a empezar&lt;/em&gt; que tantas bajas por depresión causa en los tiempos que corren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María se despertó una de aquellas mañanas, acalorada y sudorosa, y luchó durante unos segundos con el intenso deseo de volver a dormirse. Finalmente, se duchó, vistió y, después de desayunar, salió a la calle, donde fue bienvenida por una bocanada de aire caliente cargado de dióxido de carbono. Apenas hacía unos minutos que había amanecido... El amanecer: el peor momento del día; sobrecogedora belleza que ocultaba el principio de una nueva jornada, exactamente igual al anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es que María fuera desafortunada precisamente, si dentro de los límites de la fortuna se puede incluir el haber abandonado el domicilio paterno cerca de los 30 y tener un trabajo que apenas le daba para pagar la exorbitante cifra que le pedían por alquilar un ático de 40 m2. Pero María no podía quejarse: sabía que muchos otros estaban en una situación bastante peor. Así era la vida en uno de los países más ricos del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero así estaban las cosas; María tendría que seguir luchando por madrugar cada mañana e ir a un trabajo (que, al menos, se relacionaba ligeramente con aquello que había estudiado) durante otros 30 años, si las cosas no empeoraban, para poder mantener una vida mínimamente digna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, mientras tanto, alrededor de 800 personas de entre las 6.500 millones que habitan el planeta tienen más de 1000 millones de dólares en sus cuentas bancarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, mientras tanto, alrededor de 1000 millones de personas viven en la extrema pobreza; es decir, con menos de 1 dólar al día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el otoño seguirá avanzando igual, en algunos lugares antes y en otros después, como recordándonos que, por mucho que nos esforcemos en destrozar todo aquello que está a nuestro paso, hay cosas que perduran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Todavía.&lt;/span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-7685203831910798138?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/7685203831910798138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=7685203831910798138&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7685203831910798138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/7685203831910798138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/09/y-as-va-el-mundo.html' title='Y así va el mundo...'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7644574358238455082.post-6216198381143640424</id><published>2007-09-18T15:46:00.000+02:00</published><updated>2008-02-24T19:38:31.204+01:00</updated><title type='text'>Un soplo de aire cualquiera</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;"&gt;Cuando entró en la sala ya estaba todo preparado. Sacó un par de guantes que había metido previamente en el bolsillo derecho de su bata y, mientras se los ponía, se dirigió a la última de las mesas, la única que estaba ocupada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que le habían dicho antes de entrar, había sido encontrada hacía unas horas en la montaña, entre unos matorrales, y completamente desnuda. La miró y no pudo contener un escalofrío: una cara perfectamente oval enmarcaba un rostro angelical, de adolescente, con ojos grandes y oscuros y labios con forma de corazón. Sobrecogido, cerró sus párpados suavemente para apartar de él la mirada de unos ojos que ya no podían ver, y se dispuso a realizar el examen previo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A primera vista, se podía observar una intensa lividez en la parte posterior del cuerpo pero ningún signo de violencia. Aún así, examinó su piel concienzudamente, así como todos los orificios, y posteriormente extrajo muestras de debajo de sus uñas. Mientras trabajaba, procuraba no mirarle a la cara, pero ya era inútil: tenía su rostro grabado en la memoria, y no podía parar de pensar en el brillo apagado de sus ojos, en esos labios que ya nunca articularían palabra, que ya nunca serían besados por un chico... Intentó alejar esos pensamientos de su mente y concentrarse en lo que estaba haciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez terminado el examen exterior, lavó el cuerpo y de repente se sorprendió a sí mismo preguntándose por qué su piel no se erizaba al contacto con el agua fría. Antes de realizar el corte en Y para examinar los órganos comprobó, inconscientemente, que realmente no respiraba. ¿Qué coño le pasaba?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de hacer la incisión, abrió la caja torácica y extrajo el paquete de órganos, que colocó en la mesa de al lado, y procedió a pesarlos. También vació los intestinos y abrió el estómago para examinar su contenido. Posteriormente, se dispuso a extraer el cerebro, y mientras le rapaba el pelo para abrirle el cráneo un cúmulo de pensamientos nublaba su mente. No podía parar de preguntarse que qué pasaba en el mundo, que permitía que alguien que apenas había descubierto lo que era vivir acabara de aquella manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hubo obtenido todas las muestras que necesitaba incluido el cerebro, que sería examinado más tarde, colocó los órganos de nuevo en su lugar y cosió las incisiones. Después, avisó a uno de los camilleros de guardia para que le ayudara a colocar el cadáver en la cámara. Antes de despedirse de ella para siempre, observó durante unos segundos su rostro; el rostro que quedaría para siempre grabado en su mente, y que le haría asemejar la vida a una pequeña llamita expuesta a una multitud de soplos provenientes de todas direcciones, endeble, propensa a apagarse en cualquier momento... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Acabó de limpiar la mesa, recogió sus notas y salió de la sala.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7644574358238455082-6216198381143640424?l=kinaesthesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/feeds/6216198381143640424/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7644574358238455082&amp;postID=6216198381143640424&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/6216198381143640424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7644574358238455082/posts/default/6216198381143640424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kinaesthesis.blogspot.com/2007/09/un-soplo-de-aire-cualquiera.html' title='Un soplo de aire cualquiera'/><author><name>Numb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04738579002731259799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-895EZzsrt0w/TeP4pyuEwvI/AAAAAAAAARM/xjFNKdXoICE/s220/IMGP0415.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
